Contante y Sonante

La plantilla de BBVA, encantada con su presidente, Carlos Torres

Pese a los líos judiciales por los que atraviesa el banco por el caso Villarejo, los empleados consideran que ha mejorado su relación con la entidad

Sede de BBVA.
Sede de BBVA.

El caso de Villarejo-BBVA era hasta hace un par de semanas el caso más mediático en los círculos económicos madrileños, ahora superado por el de Iberdrola con el excomisario y Florentino Pérez de protagonistas. Pero volviendo a BBVA. Su expresidente, Francisco González, aseguró hace una semana en la Audiencia Nacional, donde declaró como imputado, que tanto el banco "como sus directivos han trabajado siempre de manera íntegra". La declaración del representante de la entidad, Adolfo Fraguas, intentaba desvincular por completo al actual equipo del banco, que también está imputado como persona jurídica del caso. Pero las respuestas del ejecutivo ante el juez Manuel García Castellón parece que han provocado algunas dudas a los fiscales del caso. Existen algunas pequeñas contradicciones entre una declaración y otra, según comentan fuentes vinculadas al caso.

Tras acudir a la Audiencia Nacional más de una decena de directivos y exdirectivos de BBVA, aunque solo declararon tres (Francisco González, Antonio Béjar y Adolfo Fraguas) las dudas en un caso que juzga la presunta escucha ilegal a políticos, empresarios y periodistas se han acrecentado, según fuentes jurídicas.

El representante de BBVA declaró el pasado 20 de noviembre durante más de cuatro horas, aunque en honor a la verdad hay que decir que su paso por la Audiencia Nacional fue uno de los más accidentados del caso Villarejo-BBVA. Al trago de tener que pasar por esta institución como imputado hubo que añadir que la agenda del magistrado estaba más que repleta, y de diversos casos, que no tenían ningún punto de conexión.

Ese mismo día García Castellón tuvo que interrogar, entre medias de la declaración de Fraguas, a cuatro miembros de los CDR. Todo un cambio de chip que provocó que el representante de BBVA tenga que volver a declarar al próximo jueves.

La apertura del proceso judicial ha tenido un efecto prácticamente nulo en la imagen que tiene la plantilla sobre la entidad. Lo mismo sucede con los clientes y los analistas, según aseguran fuentes de la firma. La reputación del banco parece que no se ha visto alterada, o eso dicen y parece.

La plantilla tampoco ha detectado una fuga de clientes por el caso, según comentan distintas fuentes sindicales. "Los clientes no preguntan por este tema. No hemos percibido ningún abandono por este caso", asegura el representante de un sindicato.

Los empleados de BBVA, por el contrario, han mejorado sus relaciones con la entidad bancaria, aunque también hay que decir que el trato pasó por varios estadios con el anterior equipo encabezado por Francisco González.

Pero ahora, los empleados del banco están encantados con el actual responsable de recursos humanos, o mejor dicho con el responsable de Talent & Culture, como se denomina exactamente este cargo en el banco.

Cuando llegó a su puesto a finales de 2018, Carlos Casas, reunió a los sindicatos y les explicó su política: "Quiero que todo el mundo pueda conciliar la vida laboral con la familiar. No quiero horas extra a no ser que sean verdaderamente necesarias, y eso ocurre pocas veces. No quiero alargar reuniones. Quiero eliminar la cultura del presencialismo. La productividad no mejora por ello. Quiero que la gente se vaya pronto a su casa y disfrute de su familia", resume un empleado del banco el primer mensaje de Casas a la plantilla.

Tras salir de la reunión, los empleados coincidieron: "Es el mismo mensaje de todos los directivos de recursos humanos cuando llegan al cargo, que luego no llega a plasmarse en el papel". Pero parece que en esta ocasión no ha sido así. "Estamos encantados con el actual equipo del banco (encabezado por el presidente, Carlos Torres). Casas ha cumplido su palabra y además en tiempo récord. El lunes 18 de noviembre comenzó a funcionar el acuerdo sobre el registro de la jornada laboral y la desconexión en el tiempo libre.

"BBVA ha sido el primer banco que firma este acuerdo con los sindicatos, y eso que aún la banca no ha logrado alcanzar un acuerdo sectorial. El sector de ahorro lo ha conseguido, pero ninguna de las antiguas cajas de ahorros ha suscrito un pacto individual", destaca un representante sindical de BBVA.

Mañana martes, los sindicatos y la patronal de la banca, la AEB, volverán a reunirse para intentar alcanzar un acuerdo sobre el registro de la jornada, además de abordarse otros asuntos derivados del convenio colectivo que también se está discutiendo en la actualidad. De momento, los representantes de los trabajadores aseguran que cuentan con el referente de BBVA, que puede marcar el camino. Pero, de momento, las espadas sigue en alto, y los sindicatos no solo critican que la banca intente sortear el registro horario, sino que amenazan con acudir a la Justicia si no se llega a un acuerdo. Se verá qué pasa este martes.

Y mientras que plantilla y entidades financieras intentan ponerse de acuerdo para firmar el convenio colectivo que estará vigente en los próximos cuatro años en los que el sector dará un auténtico vuelco a su actual modelo, según coinciden todas las fuentes, el Banco de España ha vuelto a instar a la banca para que individualice la información que tiene de cada cliente y adapte sus precios a su perfil de riesgos. Es decir, que implante el precio de sus créditos en función de la rentabilidad o no del cliente. El objetivo es erradicar la concesión de préstamos a pérdidas.

Fuentes del sector mantienen que no es la primera vez que el Banco de España reclama una homogeneización del coste del riesgo por grupos de créditos. "Ya lo intentó, pero fracasó. Su idea está muy bien, pero lo cierto es que cada crédito es un mundo, y el supervisor es imposible que pueda establecer un precio mínimo.

Para ello hay que tener en cuenta cuanto le cuesta el crédito a la entidad, la solvencia de quien ha solicitado el préstamo, tanto si es persona como si es una empresa, la región en la que se solicita el crédito porque no es lo mismo que un promotor pida un préstamo en Madrid que en Elche o en Extremadura. Cada zona tiene unos riesgos diferentes en función de la tipología del préstamo.

La idea es buena, pero casi imposible de ejecutar. Es cierto que no se pueden dar los créditos a pérdidas, es una competencia insana, pero también es cierto que no se puede establecer medidas homogéneas", reflexiona un directivo de una destacada entidad financiera.

Y ya por último, felicitar a Bolsamanía, que acaba de cumplir 20 años de vida. En su acto de celebración el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, dio una buena noticia. Parece que ya todo el mundo (los sabios de la economía) descartan una recesión en Europa, aunque el crecimiento de la economía puede que sea débil.

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