Incertidumbre ante el Brexit

El peso de los británicos en el mercado residencial cae a su nivel más bajo desde 2006

Son solo el 13% de los compradores foráneos, 10 puntos menos que antes del referéndum de salida de la Unión Europea

Turistas británicos en Benalmádena (Málaga).
Turistas británicos en Benalmádena (Málaga). Getty Images

Los efectos del Brexit son ya muy numerosos y palpables por mucho que la ruptura con la Unión Europea todavía no se haya consumado. La volatilidad incesante de la libra esterlina debilita cada vez más la moneda británica y, por consecuente, los bolsillos de sus ciudadanos. Además, por primera vez en siete años, el PIB del Reino Unido se contrajo en el segundo trimestre del año alentando los temores a una próxima recesión. Todos esos efectos también se dejan notar en España. Los británicos, compradores extranjeros por excelencia de vivienda en nuestro país, pierden protagonismo en el mercado inmobiliario y, pese a seguir liderando las operaciones entre los foráneos, su parte del pastel cada vez es más pequeña.

Según los últimos datos publicados por el Colegio de Registradores, en el segundo trimestre del año, las compraventas de casas por parte de británicos apenas supusieron el 13% del total de operaciones extranjeras, la proporción más baja de toda la serie histórica, iniciada en 2006. Supone una caída de casi 10 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2016 (22%), cuando todavía no se había celebrado el referéndum que dio la victoria a la ruptura con Bruselas.

“Este resultado es el más bajo de la serie histórica y constata el retroceso progresivo de la demanda británica en el mercado residencial español”, sostiene el Colegio de Registradores, quien advierte de que esta pérdida de “cuota de mercado” podría “alcanzar niveles todavía más bajos en función del desenlace final del Brexit y el comportamiento de la libra”. En términos absolutos, entre abril y junio de este año, los compradores británicos tan solo registraron 2.140 operaciones, 400 menos que en el mismo periodo del año pasado o una caída del 16%.

Desde el estallido de la burbuja en 2007 –punto álgido en el que se llegaron a registrar 17.000 compraventas de británicos en tan solo un año–, la demanda residencial de esta nacionalidad se desplomó como también lo hizo el resto del mercado, registrando mínimos de 4.000 operaciones al año. No fue hasta seis años después, en 2013, cuando empezó a repuntar, pero la celebración del plebiscito a mediados de 2016 paró en seco este ascenso en las 10.000 compras anuales. Desde entonces, se ha mantenido a duras penas en torno a esa cifra, aunque progresivamente más cerca de las 8.000 operaciones anuales.

La pérdida de cuota de mercado de los británicos no solo responde a un estancamiento de sus operaciones, sino también a un mayor dinamismo de otras nacionalidades que han ido ganando peso en los últimos tiempos, pues al final, la proporción de compraventas de casas por extranjeros sobre el total se ha mantenido relativamente estable desde 2014, representando entre el 12% y el 13%.

Si bien el podio sigue liderado por Reino Unido, Francia y Alemania, el Colegio de Registradores destaca, sin embargo, el ascenso en los últimos trimestres de Marruecos y Rumanía, que han ganado posiciones hasta colarse en el cuarto y quinto puesto, respectivamente, por delante de compradores de Bélgica, Italia o Suecia. Así, el reparto de operaciones realizadas por extranjeros quedó en el segundo trimestre de la siguiente manera: británicos (13,3%), franceses (7,6%), alemanes (7,3%), marroquíes (6,5%), rumanos (6,1%), belgas (5,9%) e italianos (5,3%).

Un cambio que los registradores achacan al mayor protagonismo de los inmigrantes frente los turistas. “La recuperación económica en general y del mercado del trabajo en particular, ha dado lugar a un cierto cambio de la estructura de demandantes extranjeros, ya que se ha pasado de una demanda que, en su gran mayoría, correspondía a nacionalidades con una vinculación turística, a un cierto equilibrio entre demanda extranjera con fines turísticos y demanda extranjera con fines residenciales por motivos laborales”, detallan.

Alicante, polo principal

De las más de 16.000 casas compradas por extranjeros entre abril y junio de este año, la mayoría se siguieron concentrando en el litoral mediterráneo y las islas. Alicante lleva el claro liderazgo. En esa provincia, más de una de cada cuatro compraventas (41,8%) fueron registradas por extranjeros. A ella le siguieron Tenerife (28,9%), Málaga (27,9%), Baleares (27,5%), Girona (26%), Las Palmas (24%), Murcia (19,4%), Almería (14,9%) y Tarragona (14,1%), siendo las únicas que superaron la media nacional (12,5%).

Por comunidades, las que concentraron mayor demanda foránea fueron Baleares (27,5%), Canarias (26,6%), Comunidad Valenciana (26,3%) y Murcia (19,4%). A mayor distancia se situaron Cataluña (12,3%) y Andalucía (12,2%). Por encima del 5% estuvieron Aragón (6,4%), Navarra (6,1%), Madrid (5,9%) y Castilla-La Mancha (5,6%).

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