Espaldarazo europeo a la interconexión entre España y Francia

La UE financiará con 580 millones de euros redes de electricidad y gas

Enagás señala que la economía baja en carbono pasa por los gasoductos

gasoducto
Red de gasoductos de naturgas.

El año no ha podido empezar mejor para dos proyectos energéticos de envergadura como son las interconexiones eléctrica y gasista con Francia, una de las perennes asignaturas pendientes que arrastra España como país periférico.

A finales de enero, los Estados de la Unión Europea aprobaron la propuesta de la Comisión de subvencionar diversas interconexiones, a través del mecanismo Conectar Europa, que, además de suponer un avance para los consumidores, representa la voluntad de cumplir el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Entre los 17 proyectos que van a recibir dinero comunitario (873 millones de euros en total) hay dos españoles: la interconexión eléctrica España-Francia por el golfo de Vizcaya y el estudio sobre otra interconexión, esta vez gasista, también entre los dos países.

El trazado por el golfo de Vizcaya aumentará la capacidad de intercambio entre los dos países de 2.800 a 5.000 MW

El proyecto eléctrico se ha llevado la palma, pues va a ser el que más dinero reciba de los 17 europeos: 578 millones de euros, la mayor subvención hasta la fecha concedida por el mecanismo y que supone más del 30% del coste total del plan (1.750 millones).

En España, el proyecto (37% del presupuesto) corre a cargo de Red Eléctrica Española (REE), que dispone para su realización de un exhaustivo diagnóstico ambiental. En la empresa recalcan que “la principal medida preventiva adoptada [lo hacen siempre con carácter general] es considerar los diferentes condicionantes ambientales que presentan los elementos del proyecto en el territorio, eligiendo el emplazamiento de menores condicionantes en el caso de la estación conversora y el trazado de menor impacto ambiental en el caso del cable submarino o de líneas eléctricas”.

Estudios

La interconexión, que permitirá aumentar la capacidad de intercambio de 2.800 a 5.000 MW, consta de dos estaciones conversoras tierra adentro (en las localidades de Cubnezais, en la región de Aquitania, y de Gatika, en la provincia de Vizcaya); de un enlace subterráneo de 80 kilómetros desde Cubnezais a la costa francesa; de 280 kilómetros de enlace submarino a través del golfo de Vizcaya, y de 10 kilómetros de enlace aéreo/subterráneo desde la costa vizcaína hasta Gatika.

Todo este recorrido ha necesitado de un estudio ambiental muy detallado tanto de la parte terrestre como marina. El estudio que obra en poder de REE consta en su apartado ambiental de un inventario de los medios físicos, bióticos (vegetación y fauna) y socioeconómicos (entre ellos las capturas y vedas de pesca), el patrimonio histórico-artístico terrestre y el paisaje.

Según informa REE, en este tipo de proyectos se trabajan alternativas y propuestas para la construcción de la estación conversora, las líneas eléctricas en aéreo y los cables submarinos, tanto en su trazado como en su construcción. Un programa de vigilancia ambiental (PVA) se encarga del cumplimiento de todas las medidas adoptadas y, en su caso, de ampliarlas.

Las mismas medidas están previstas en otros dos proyectos de interconexión eléctrica con Francia, que discurrirán desde Navarra y desde Aragón y que están incluidos por la Comisión Europea en la lista de los conocidos como proyectos de interés común (PIC), tanto por sus prestaciones energéticas como ambientales, para dar luz verde a su construcción y recibir subvenciones. Lo mismo se puede decir de la interconexión desde Beariz (Ourense) con el norte de Portugal, también incluida como PIC, en la que el plan de REE ya ha superado los impactos ambientales.

Apuesta por el gas natural

La segunda subvención comunitaria va a ir a parar a una interconexión gasista igualmente con Francia. En este caso, se ayuda con 1,7 millones de euros al estudio sobre la concesión de licencias del proyecto STEP, primera fase de un nuevo punto de interconexión que enlazará Cataluña con el Midi, territorio del sur de Francia (de ahí que el gasoducto lleve el nombre de Midcat).

En Enagás, la empresa española responsable del Midcat, destacan que la principal ventaja del gas natural es que están llevando a cabo “la transición energética hacia una economía baja en carbono”. “El gas natural reduce considerablemente las emisiones de CO2 comparado con el carbón y el petróleo (de media, un 30%) y en generación eléctrica es el principal facilitador de las renovables cuando no sobran el sol o el viento, ya que las centrales de ciclo combinado son una herramienta flexible que contamina menos que sus equivalentes de carbón o de petróleo”. La sustitución de las centrales térmicas de carbón por gas natural reduce las emisiones de CO2 hasta en un 66%.

Proyectos

Gasoducto que une España con Argelia.
Gasoducto que une España con Argelia.

Luz verde. La UE ha aprobado subvencionar dos proyectos de interconexión eléctrica y gasista con Francia por ser, además de necesarios, respetuosos con el medio ambiente.

Inventario. El proyecto eléctrico de REE en el golfo de Vizcaya cuenta con un inventario de los medios físicos, bióticos, socioeconómicos y hasta paisajísticos de la parte que le toca.

Vigilancia. REE dispone de un programa de vigilancia ambiental (PVA) para dar cumplimiento a las medidas adoptadas y, en su caso, ampliarlas.

Seguridad. El gasoducto Midcat, entre Cataluña y Francia, será tan seguro como el que une Argelia con España, afirman en Enagás.

Tampoco olvidan el aspecto económico de estas redes: “Son claves para los precios del gas, a mayor interconexión habrá mayor competencia”. Añaden que en el gasoducto del Magreb, que une Argelia con Almería y cuyo tramo desde esta ciudad hasta Albacete corre a cargo de Enagás, no se ha registrado ninguna incidencia medioambiental desde que entró en funcionamiento en 2011.

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