Este no será el año en que EE UU ceda el cetro económico

2018 empieza con pleno empleo, salarios al alza y unos mercados que reflejan el músculo de las empresas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebra la aprobación de la reforma fiscal, el pasado 20 de diciembre en Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebra la aprobación de la reforma fiscal, el pasado 20 de diciembre en Washington. REUTERS

El nuevo año amaneció en América batiendo récords en todos los ámbitos. Una ola de frío nunca vista hace que en Florida, llamado sunshine state, las temperaturas bajen a -1. Más frío en Nueva York (-13) o Chicago (-26). Pero una mayoría de americanos está contento a pesar del frío. Hay pleno empleo (4,1%) y en las zonas más industriales está sucediendo lo impensable. La tasa de paro es del 3% y las empresas tienen problemas para contratar más personas. Al objeto de atraer nuevos trabajadores, los empresarios ofrecen el doble del salario medio americano. De tal manera que hoy los salarios son más elevados, en términos proporcionales, en Denver que en Los Angeles. San Francisco, con el Silicon Valley (el PIB de San José, donde se alojan muchas tecnológicas equivale al de Irlanda) es imbatible.

La necesidad de nuevos puestos de trabajo cualificados en la industria saca a colación dos cuestiones políticas, sociológicas y humanas. La inmigración, cuya orientación empezará a ser discutida entre el Partido Demócrata y el Republicano la primera semana de enero, y la integración en el mercado laboral de diez millones de veteranos de guerra de entre 35 y 55 años. Aunque las posturas sobre inmigración, que sobre todo afectan a 15 millones de hispanos, están muy cercanas en ambos partidos, Trump pone una condición: que el Congreso apruebe los fondos para construir el muro con México. Para el presidente se ha convertido en una cuestión de honor, puesto que fue una promesa electoral que quiere cumplir, aunque su empeño puede entorpecer las negociaciones sobre la nueva ley de inmigración que se discute en el Congreso. Ya le sucedió cuando en el Senado se votó finiquitar la reforma sanitaria de Obama. No salió adelante.

Y 2018 es esencial porque hay elecciones legislativas. A priori, los republicanos tienen todas las de ganar y renovar sus mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado. California es una incógnita que los republicanos deben esforzarse por conquistar. Difícil.

No solo empleo y salarios están subiendo. Las monedas virtuales como bitcoin, que en enero de 2017 valían 970 dólares y en diciembre ascendían a 20.000 dólares, una revalorización del 2.000%. Curiosamente hubo cinco ventas a principios de diciembre que rebajaron el valor de bitcoin un 30% y otra venta masiva a final de año que abarató la moneda un 45%. Según Coindesk, bitcoin empieza el año con un valor de 14.292 dólares, un aumento del 1.375%.

Por vez primera desde 1999, el índice bursátil Nasdaq Composite inicia 2018 en el 7.000. Solo hubo 38 sesiones bursátiles en 1999 y 40 en 2000, en plena burbuja dot-com, en las que se alcanzaron niveles similares.

A diferencia de en la era de la burbuja de internet, tras los índices bursátiles hay compañías exitosas con negocios que están transformando el mundo

A diferencia de entonces, hoy, tras los índices, hay empresas exitosas con negocios y tecnologías que están transformando el mundo. Nasdaq creció un 28% en 2017, batiendo a Dow Jones Industrial Average (+25%) y a S&P 500 (+19%). En 1999, 550 empresas tecnológicas salieron a bolsa alimentando el Nasdaq, donde Microsoft, Cisco Systems, Intel Corp, Oracle y Sun Microsystems eran los principales valores. En 2017, hubo 189 salidas a bolsa, 35 tecnológicas. Y cinco valores aglutinan la mayor aportación al Nasdaq. Apple (iPhone), Microsoft (software), Amazon (comercio electrónico), Alphabet (Google) y Facebook (redes sociales). Aunque cada empresa tiene su modelo de negocio, tienen en común el liderazgo en su segmento y el impulso de la digitalización económica y empresarial con la inteligencia artificial, Cloud, robótica, logística, movilidad, realidad virtual, etc.

En Estados Unidos, estas tecnologías son conocidas y usadas, y son prioridad para las empresas, tanto grandes como pymes. Vodafone España, que en septiembre pasado anunció su Observatorio Empresarial de la Digitalización, ha demostrado que la empresa española está en mantilla en digitalización. Lo mismo ha identificado Sage España en su segmento de pymes y autónomos con estudios de la misma firma. La digitalización de España añadiría 2% al PIB español.

Las inteligencias artificiales, Siri, Alexa, Einstein, etc., están revolucionando los negocios.

Amazon lo está haciendo en el comercio. Las personas quieren comprar en internet, con precios más baratos y, como El Corte Inglés, con posibilidad de devolver los productos. 30 ciudades americanas se disputan la segunda sede de Amazon, que creará 50.000 puestos de trabajo, mientras Sacks, Nordstrom y Macy’s cierran cientos de centros comerciales y despidieron a 100.000 personas.

Quedan pocas librerías físicas. En Miami hay tres. En Los Angeles hay cuatro. Todas las cadenas de librerías están cerrando, a excepción de Barnes & Noble, que ha pasado de 11.000 librerías a 1.000. Amazon compró Whole Foods en 2017 y, en 2018, la distribución y la alimentación luchan para reinventarse y sobrevivir.

Hay empresas como Disney que compaginan bien el mundo físico y el digital. En sus parques (solo en Orlando, 68 millones de visitantes cada año) hay miles y miles de empleados, desde muy jóvenes a muy mayores. Pero en las atracciones triunfan la robótica y la realidad virtual. No en vano Disney compró Pixar, Lucas Film, Marvel y quiere comprar todos los negocios de Fox, a excepción de Fox News y Wall Street Journal.

2018 va a ser el año de la mujer en América. En política y en la empresa. Su voto será decisivo en las elecciones legislativas de noviembre. También los militares, especialmente los Marines. El jefe de gabinete de Trump (John Kelly) y el secretario de defensa (James Mattis), son generales de ese cuerpo; el secretario de seguridad nacional (Mc Master) es teniente general.

En cualquier otra democracia, tanto militar en el Gobierno pudiera ser un problema. Sin embargo, el sistema de equilibrio de poderes de la Constitución estadounidense evita lo que sucede en democracias débiles. Esos Marines dan credibilidad a Trump cuando se enfrenta a Corea del Norte o Irán. Todos han estado en combate en los últimos 45 años. Al mismo tiempo, son ellos los que frenan al presidente de la tentación de meter a Estados Unidos en guerras no deseadas por una población que disfruta de pleno empleo y mejores salarios. Como escribió Platón, “solo aquellos que han visto la guerra son los que no la quieren”. Ellos sirvieron en Vietnam. Trump, no.

Jorge Díaz-Cardiel es socio director de Advice Strategic Consultants y autor de Hillary vs Trump y Trump, año uno.

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