¿Ha dañado el 'procés' al empleo en Cataluña?

Entre octubre y noviembre el paro ha aumentado casi el doble que en el conjunto de España

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Cuando los políticos cometen errores en determinadas cifras estadísticas suelen generar indignación entre los ciudadanos. Pero dicha indignación es exponencialmente mucho mayor si se refieren a los problemas que más les preocupan, como los que afectan al desempleo. Según el último barómetro del CIS, el desempleo sigue siendo la mayor preocupación ciudadana con el 70%. Por ello, no se comprende que siendo un tema clave para el ciudadano no concite el menor interés para algunos políticos carentes de la más mínima información al respecto. Solía decir Keynes que cuando identificamos adecuadamente un problema el 80% del mismo está resuelto. La información adecuada es la materia prima de la buena decisión, y los problemas humanos son, por lo general, problemas de acción, decisión o conocimiento.

En relación al empleo, conviene recordar que la tasa de desempleo en Cataluña ha mejorado en el tercer trimestre del año, con relación al mismo periodo del año anterior, en más de dos puntos porcentuales hasta situarse en el 12,54%, según la EPA. Una cifra bastante inferior a la media de España (16,38%). Son unas cifras muy diferentes a las que algunos representantes políticos catalanes creen que son, tal y como tuvimos ocasión de comprobar en un reciente programa televisivo. Por una parte, convendría recordarles que en España la brecha entre pobres y ricos aumenta porque el desempleo, la precariedad y los problemas de formación se han enquistado. Y, por otra, se ha comentado reiteradamente que en muchas ocasiones trabajar no te salva de la pobreza. Además, el gasto en protección social representa el 24,7% del PIB, inferior a la media europea del 29%, según informa la oficina europea estadística Eurostat en un comunicado.

Sin embargo el mercado laboral de Cataluña como consecuencia del procés, que ha relegado a un segundo plano los no menos graves problemas económicos, laborales y sociales que aquejan a España y Cataluña, se ha venido deteriorando bastante. Todo ello, a pesar de quienes pensaban que no tendría ninguna incidencia sobre el mercado laboral, que no han acertado ya que los síntomas de desaceleración se han confirmado en el corto plazo. El resultado es que, entre octubre y noviembre, el desempleo registrado ha aumentado casi el doble que en España. En concreto, el paro aumenta en Cataluña el 5,5% (22.089 personas) frente al 2,9% de la media de España, según los Servicios Públicos de Empleo. Ello, contrasta con el mismo periodo del año anterior donde el desempleo aumentó en Cataluña en unas cifras muy inferiores, el 2,9% (13.183 personas). No hay que olvidar que el aumento del paro en el citado periodo en Cataluña representa un tercio del aumento total de España.

Por sectores económicos, el sector servicios ha aglutinado el 95% del aumento total del desempleo en Cataluña, debido fundamentalmente al incremento producido en subsectores de actividad como son turismo y comercio, sobre todo por el descenso de turistas, tal y como vaticinaron diversos organismos oficiales y privados. Hasta el 1 de octubre, fecha en que se celebró el referéndum ilegal, Cataluña figuraba a la cabeza con relación al turismo según datos oficiales. El problema puede empeorar todavía más como consecuencia de la persistente fuga de empresas, lo que podría aumentar la destrucción de puestos de trabajo.De este modo, los afiliados ocupados de la seguridad social han visto decrecer su número. Se ha debilitado el ritmo de creación de puestos de trabajo. En Cataluña, en concreto, el número de cotizantes afiliados a la seguridad social disminuyen en 2.345 cotizantes (-0,17); mientras que en el año anterior aumentaron en 6.170 (+0,19%), según datos del Ministerio de Empleo.

El problema puede empeorar todavía más como consecuencia de la persistente fuga de empresas, lo que podría aumentar la destrucción de puestos de trabajo. Confiemos en que la situación no empeore. Si antes la recuperación económica no se trasladaba a los salarios, con la incertidumbre que se ha creado ahora resultará más difícil que alcancen un nivel mínimo de dignidad puesto que podrían verse abocados a una congelación. La actual situación política no debería ocultar los verdaderos problemas de las personas, pero una mayor desigualdad entre pobres y ricos parece estar servida.

Vicente Castelló es Profesor de la Universidad Jaume I y miembro del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local

 

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