Sector financiero

Alemania lidera la inyección de ayudas a la banca en la crisis

La deuda pública generada por los rescates es la mayor de la UE

España y Eslovenia son los países con menos ayudas recuperadas

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La crisis económica y financiera iniciada en 2008 con la quiebra de Lehman Brothers y agravada después en la zona euro a partir de 2011 con la crisis de deuda soberana ha dejado una pesada factura sobre las cuentas públicas y los contribuyentes que ha provocado un aumento de la deuda pública equivalente al 4,8% del PIB tanto en el conjunto de la zona euro como de España.

España e Irlanda se llevan la palma en cuanto al impacto acumulado sobre los recursos públicos de las intervenciones sobre sus respectivos sistemas financieros, con un efecto sobre su déficit público superior a los 45.000 millones de euros, según el análisis publicado hoy por el Banco de España sobre el coste de las intervenciones en el sector financiero desde 2008 en los países de la UE. Pero el análisis también revela datos que van más allá de la consabida carga tóxica de la banca española, que exigió el rescate del sector en 2012, e irlandesa, que provocó el rescate del conjunto de la economía del país.

Alemania también aparece como uno de los países que más intensamente ha acudido en socorro de sus bancos y arroja el mayor aumento del endeudamiento público de la UE a causa de estos rescates, aunque pasado el tiempo haya logrado una devolución de las ayudas muy superior. Para empezar, Alemania es el país de la zona euro que más capital ha inyectado a sus bancos entre 2008 y 2015, por un total de 64.200 millones de euros. La cifra, solo inferior en la UE a los 100.100 millones de euros de Reino Unido, supera las inyecciones de capital público a la banca española, por 61.900 millones de euros. En el caso español, el volumen de ayudas autorizadas fue superior, el más elevado de la UE, por un total de 174.300 millones de euros, de los que finalmente solo se emplearon los citados 61.900 millones de euros. El déficit público que aún soporta Alemania por los rescates bancarios es de 39.000 millones de euros, cercano al español en términos absolutos.

A la inyección directa de capital se suman las ayudas al saneamiento de los activos dañados, que en Alemania también alcanzan la cifra más alta del club europeo: 80.000 millones de euros de ayuda efectiva, frente a los 32.900 millones de euros de España y los 21.800 millones de Bélgica, el tercer país en el podio.

En Italia, donde el saneamiento en profundidad del sector bancario aún está pendiente y cuya voluminosa carga tóxica ha provocado incluso que Bruselas haya lanzado la idea de crear un banco malo a nivel europeo con el que zanjar de una vez el problema de la restricción del crédito, la inyecciones de capital durante la crisis han sido de apenas 11.800 millones de euros, sin ayudas por los activos dañados. Italia sí presenta en cambio el mayor uso efectivo respecto a lo aprobado en materia de ayudas en forma de vales y garantías sobre los pasivos, por un volumen de 85.700 millones de euros.

El análisis del Banco de España explica que el efecto fiscal más extendido sobre las cuentas públicas a causa de las ayudas a la banca es sobre la deuda pública, aunque hay que introducir después el matiz del efecto positivo de los posibles beneficios de la venta de activos. Y aquí de nuevo Alemania lidera el ránking. En términos absolutos, los rescates bancarios han elevado la deuda pública alemana en 225 millones de euros, la mayor cuantía de la UE y equivalente al 7,4% del PIB germano. El mayor impacto respecto al tamaño de la economía es para Grecia, con un endeudamiento equivalente al 26% del PIB, Irlanda (23%) y Chipre (21%).

Dinamarca lidera la recuperación de ayudas

La clave está en el grado de recuperación de las ayudas. “Los costes derivados de la recapitalización de entidades financieras en la zona euro son de una magnitud comparable a los de EE UU, lo singular de EE UU es que las ayudas se han recuperado totalmente, incluso con ingresos por encima de lo gastado”, señala el informe, que añade también que en Europa hay una reducción gradual de la exposición de las economías al sector bancario, aunque con diferencias muy notables.

En Dinamarca ha desaparecido casi por completo el endeudamiento que provocaron los rescates bancarios y en Alemania se ha reducido el 40% respecto al momento más crítico. Por el contrario, la reducciones han sido muy pequeñas en España y Eslovenia, mientras que en 2015 el endeudamiento público a causa de la banca continuaba aumentando en Grecia, Chipre, Portugal y Austria.

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