Ideas para la internacionalización de las universidades españolas

La internacionalización de las universidades españolas es un tema recurrente. Estoy persuadido: la educación tiene que ser el motor de la transformación económico y tenemos la oportunidad de construir EuroHarvard. que permita a España apostar por otro modelo social y económico, que emplee sus ventajas intangibles para captar innovadores y emprendedores, que transforme en suma el paisaje de la educación superior. Las visa start-up para los estudiantes de las escuelas de negocios están ya sobre la mesa gracias a la ley de emprendedores, pero es necesario profundizar y concretar ideas para la internacionalización de las universidades españolas.

El nuevo informe de la Cátedra UNESCO de Gestión y Política Universitaria de la UPM (Madrid) ahonda en estas ideas y propone acciones concretas para conseguir este objetivo en dos ámbitos, los estudios y las instituciones. Aunque se centra en el caso de la Comunidad de Madrid, sus recomendaciones son relevantes para todo el sistema español.

La primera recomendación tiene que ver con la propia definición de qué es la universidad. Hemos completado una etapa de nuestra educación superior (modelo fordista y red capilar) y toca replantearse qué modelo necesita España en el siglo XXI. La internacionalización ha de ser una pieza clave.

Es contingente transformar el marco que define el sistema universitario para que se capten más estudiantes extranjeros a tiempo completo (no solo Erasmus o alumnos de posgrado), así como profesores e investigadores. Habría que revisar el régimen de contratación laboral con fórmulas similares al de otros países del entorno. Pueden habilitarse reservas para titulados procedentes del exterior o premiarse una trayectoria profesional fuera de las universidades españolas. La tarea ocupa también a las administraciones públicas, que deberían simplificar los procedimientos y favorecer las labores de promoción externa.

Sería útil crear un sistema de indicadores sobre la internacionalización, que sirva de guía y buenas prácticas. No se trata de fijar un sistema cerrado, sino de orientar las tareas de los Rectorados para definir procesos, poner en común buenas prácticas y premiar los resultados. Esta puesta en común se concreta en el establecimiento de objetivos claros y medibles, metas factibles que dirijan los esfuerzos, asignen responsabilidades, afecten la financiación y ordenen las actuaciones. Se trata, en suma, de que la internacionalización cale en todos los ámbitos universitarios y no sea un esfuerzo individual de Vicerrectorados o departamentos concretos. La naturaleza de la internacionalización exige una estrategia transversal, que reúna los esfuerzos de los investigadores, el profesorado, el alumnado, los servicios generales y de PAS y de todos aquellos implicados en la gestión de la universidad.

En relación con los estudios, hay que diseñar una oferta atractiva, internacional, que supere la visión localista de la universidad. La dimensión internacional se concreta en el aprendizaje de la lengua y cultura españolas destinado a los que llegan y la promoción de la internacionalización del profesorado con programas oficiales y otros propios para los que ya están en la universidad.

En el ámbito institucional, el informe recomienda que se promocionen las alianzas que favorezcan este proceso, que se dote de recursos para la creación de estructuras y servicios de alto nivel, que se apoye la formación del personal de administración y servicios y que se haga un seguimiento de las acciones. Se culmina el documento con una mención específica a la definición de estrategias de comunicación y promoción en sintonía con los objetivos estratégicos de cada universidad.

No hay excusas. Tenemos una propuesta de hoja de ruta, que establece hitos en el camino y que da ideas concretas para las administraciones públicas y las universidades. Es necesario entender que, en el nuevo marco global de competencia por el talento, las universidades desempeñan una función esencial. Por eso, este informe debería ser lectura obligada para los rectores, los consejeros, los profesores y todos aquellos preocupados por el futuro de la universidad.

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Comentarios

Estudio en una universidad de Londres, hay multitud de alumnos de otros países e incluso profesores de otros países.¿Por qué hay alumnos de otros países?, entre otras cosas porque los británicos a duras penas pueden pagar la universidad, carísima; desde luego decantarse por una carrera técnica es garantía para más del 50% de quedarse sin carrera y tener a cambio una deuda descomunal, y en las de letras empieza a pasar lo de aquí (tambien en EEUU), que hay sobreabundancia y no sirven para mucho.¿Por qué habría de venir un alumno de otro país a estudiar Ingeniería en España, por ejemplo?; Españá no tiene grandes proyectos tecnológicos, la mayor parte de los ingenieros de las últimas promociones no tienen otra salida que ver pasar los días, o dar clases particulares que no llegan ni para pagar la cuota de autónomos, porque muchos de los trabajos que ofertan las empresas, los ayuntamientos, las regiones, son trabajos de subalternos o poco menos.España debería dedicar parte de su presupuesto a la industria aeroespacial, a fabricar su propio avión de combate que complementase al tifón, a investigar en energía de fusión, más allá del paso de tortuga del ITER, a invertir dinero de verdad en el centro contra el cáncer, etc; en vez de estar contratando licenciados, a partir de ahora graduados, de letras o personal administrativo de forma masiva.¿Cuántos de los tres millones de empleados públicos tienen formación científica?.En pleno siglo XXI se dan menos de 3 horas y media de matemáticas a la semana, en clases de más de 30 alumnos; el resultado es el desastre.Lo mismo podría decirse de Lengua o Físicas.Con el pretexto del funcionariado, las clases en inglés las dan españoles cuya fluidez, lo he comprobado personalmente, deja mucho que desear. ¿No sería lógico que hubiera al menos un nativo por curso?.¿No sería normal que las clases de Física las diera un Físico, que las de Matemáticas las diera un matemático, etc?, pues por la especialidad de las oposiciones, muchos de los que enseñan en los institutos no tienen la titulación específica, y los concertados normalmente piden ingenieros o arquitectos que puedan dar varias asignaturas y salgan más baratos al colegio, aunque desconozcan conocimientos básicos.Se trata de poner gente competente tanto en la enseñanza media como en la universidad, internacionalizada o no. No puedo decir, sino todo lo contrario, que la enseñanza en la universidad extranjera en carreras científicas sea mejor que en la universidad española. Aunque estoy de acuerdo en que podrían venir, aunque fuera como profesores visitantes, gente de mucha valía a nuestros centros procedente de otros países.Pero hay un problema: la mentalidad española, que hace que haya que sufrir para acceder a un puesto aunque las pruebas queden desfiguradas por un corrupto sistema de puntos; o que se busque loros en vez de gente creativa.¿Hubiera enseñando Einstein en la universidad española?, desde luego que no.Tener profesores contratados de fuera daría a la universidad española un salto gigantesco en los rankings internacionales; recordemos que tenemos varias universidades españolas entre las 100 primeras en los Departamentos de matemáticas, Físicas, Químicas y Medicina: http://www.shanghairanking.com/SubjectMathematics2013.html
03/26/2014 01:49:41 PM
Gracias por tu comentario. Tu análisis es interesante y, desde luego, lo que tenemos que trabajar para cambiarlo. Ojalá :)
03/27/2014 07:36:46 AM
Hay otra pieza clave y es que en las universidades españolas no se refuerza todavia suficientemente el estudio de otros idiomas. El inglés, por ejemplo.
03/29/2014 02:05:06 PM
mmm...el inglés...los departamentos de letras de las universidades tiran para abajo el ránking por la razón de que los profesores no publican en revistas internacionales por falta de dominio de idiomas extranjeros.Sin embargo esto no sucede en las carreras científicas; arriba pongo el enlace del ránking con más prestigio del mundo.En cuanto a los alumnos...exactamente lo mismo: mucho más nivel en las carreras científicas y nulo prácticamente en las demás.Sin embargo hay muchos profesores de prestigio en el mundo cuyo idioma es el español; no hay más que ver los profesores hispanohablantes en las universidades de Estados Unidos, y que podrían ser contratados por las universidades españolas....que no lo serán porque el sistema del acceso al funcionariado lo impide.En España ser empleado público está en contradicción con la genialidad; vuelvo a poner el ejemplo de Einstein, por el que estuvieron luchando las unviersidades de EEUU y que nunca hubiera podido enseñar en España; como él todos los demás.Pienso ahora mismo en Perelman, quizás el mayor genio matemático con vida, que nunca, aunque quisiera, podría enseñar en la universidad española (aunque el nivel matemático en la universidad española es extraordinario, sólo nos falta más dinero destinado a la investigación en vez de llenar la administración de administrativos, subalternos y graduados de letras).Una vía de escape podría ser alguna fórmula de profesores visitantes o algo así, y la promoción de profesores con CV's relevantes en las universidades privadas (claro que en estas no suele haber más que carreras de letras, y dejaríamos fuera todas las carreras científicas).También sería muy interesante la movilidad de profesores españoles entre las distintas universidades.
03/29/2014 05:03:25 PM

Comentarios

Estudio en una universidad de Londres, hay multitud de alumnos de otros países e incluso profesores de otros países.¿Por qué hay alumnos de otros países?, entre otras cosas porque los británicos a duras penas pueden pagar la universidad, carísima; desde luego decantarse por una carrera técnica es garantía para más del 50% de quedarse sin carrera y tener a cambio una deuda descomunal, y en las de letras empieza a pasar lo de aquí (tambien en EEUU), que hay sobreabundancia y no sirven para mucho.¿Por qué habría de venir un alumno de otro país a estudiar Ingeniería en España, por ejemplo?; Españá no tiene grandes proyectos tecnológicos, la mayor parte de los ingenieros de las últimas promociones no tienen otra salida que ver pasar los días, o dar clases particulares que no llegan ni para pagar la cuota de autónomos, porque muchos de los trabajos que ofertan las empresas, los ayuntamientos, las regiones, son trabajos de subalternos o poco menos.España debería dedicar parte de su presupuesto a la industria aeroespacial, a fabricar su propio avión de combate que complementase al tifón, a investigar en energía de fusión, más allá del paso de tortuga del ITER, a invertir dinero de verdad en el centro contra el cáncer, etc; en vez de estar contratando licenciados, a partir de ahora graduados, de letras o personal administrativo de forma masiva.¿Cuántos de los tres millones de empleados públicos tienen formación científica?.En pleno siglo XXI se dan menos de 3 horas y media de matemáticas a la semana, en clases de más de 30 alumnos; el resultado es el desastre.Lo mismo podría decirse de Lengua o Físicas.Con el pretexto del funcionariado, las clases en inglés las dan españoles cuya fluidez, lo he comprobado personalmente, deja mucho que desear. ¿No sería lógico que hubiera al menos un nativo por curso?.¿No sería normal que las clases de Física las diera un Físico, que las de Matemáticas las diera un matemático, etc?, pues por la especialidad de las oposiciones, muchos de los que enseñan en los institutos no tienen la titulación específica, y los concertados normalmente piden ingenieros o arquitectos que puedan dar varias asignaturas y salgan más baratos al colegio, aunque desconozcan conocimientos básicos.Se trata de poner gente competente tanto en la enseñanza media como en la universidad, internacionalizada o no. No puedo decir, sino todo lo contrario, que la enseñanza en la universidad extranjera en carreras científicas sea mejor que en la universidad española. Aunque estoy de acuerdo en que podrían venir, aunque fuera como profesores visitantes, gente de mucha valía a nuestros centros procedente de otros países.Pero hay un problema: la mentalidad española, que hace que haya que sufrir para acceder a un puesto aunque las pruebas queden desfiguradas por un corrupto sistema de puntos; o que se busque loros en vez de gente creativa.¿Hubiera enseñando Einstein en la universidad española?, desde luego que no.Tener profesores contratados de fuera daría a la universidad española un salto gigantesco en los rankings internacionales; recordemos que tenemos varias universidades españolas entre las 100 primeras en los Departamentos de matemáticas, Físicas, Químicas y Medicina: http://www.shanghairanking.com/SubjectMathematics2013.html
Gracias por tu comentario. Tu análisis es interesante y, desde luego, lo que tenemos que trabajar para cambiarlo. Ojalá :)
Hay otra pieza clave y es que en las universidades españolas no se refuerza todavia suficientemente el estudio de otros idiomas. El inglés, por ejemplo.
mmm...el inglés...los departamentos de letras de las universidades tiran para abajo el ránking por la razón de que los profesores no publican en revistas internacionales por falta de dominio de idiomas extranjeros.Sin embargo esto no sucede en las carreras científicas; arriba pongo el enlace del ránking con más prestigio del mundo.En cuanto a los alumnos...exactamente lo mismo: mucho más nivel en las carreras científicas y nulo prácticamente en las demás.Sin embargo hay muchos profesores de prestigio en el mundo cuyo idioma es el español; no hay más que ver los profesores hispanohablantes en las universidades de Estados Unidos, y que podrían ser contratados por las universidades españolas....que no lo serán porque el sistema del acceso al funcionariado lo impide.En España ser empleado público está en contradicción con la genialidad; vuelvo a poner el ejemplo de Einstein, por el que estuvieron luchando las unviersidades de EEUU y que nunca hubiera podido enseñar en España; como él todos los demás.Pienso ahora mismo en Perelman, quizás el mayor genio matemático con vida, que nunca, aunque quisiera, podría enseñar en la universidad española (aunque el nivel matemático en la universidad española es extraordinario, sólo nos falta más dinero destinado a la investigación en vez de llenar la administración de administrativos, subalternos y graduados de letras).Una vía de escape podría ser alguna fórmula de profesores visitantes o algo así, y la promoción de profesores con CV's relevantes en las universidades privadas (claro que en estas no suele haber más que carreras de letras, y dejaríamos fuera todas las carreras científicas).También sería muy interesante la movilidad de profesores españoles entre las distintas universidades.
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