EDITORIAL

El horizonte del Ibex está despejado

Los movimientos corporativos y las buenas recomendaciones de los analistas, animados por los rumores insistentes sobre nuevas operaciones, son el caldo de cultivo esencial en el que se están cociendo los continuos récords del Ibex. Pero si a este cóctel se le añaden unas perspectivas de crecimiento de la economía que siguen siendo positivas y una inflación que parece bajo control se produce un momento casi ideal para los mercados, algo que refleja un Ibex que se dirige imparable a superar los 15.000 puntos.

Con una actividad empresarial en plena efervescencia, siguen siendo las eléctricas las que imprimen energía a una Bolsa que lleva siete semanas consecutivas al alza, y que ha encarrilado el año como la más rentable entre los países desarrollados.

La agitación está pilotada por Endesa. La puja por la primera eléctrica del país se ha sustanciado por ahora en la mayor inyección recibida nunca por el parqué español. Se calcula que de los 41.000 millones de euros de la opa de Eon, entre 25.000 y 28.000 millones se reinvertirán en la renta variable española. A esta energía que han proporcionado al mercado las opas sobre la primera eléctrica española, se sumará previsiblemente la de las demás compañías del sector, hacia las que empieza a desplazarse el interés de los inversores. El mercado espera nuevas operaciones de concentración en el sector, en las que están llamadas a jugar un papel protagonista las constructoras. La incursión en el sector energético de las empresas de construcción sigue siendo un acicate en un mercado que también está animado por las buenas perspectivas de los grandes bancos.

Los pronósticos de los analistas coincidieron a finales del año pasado en que el presente ejercicio iba a ser de crecimiento de la Bolsa, pero menor que en 2006. Pero los datos ya están desafiando las previsiones de las principales casas de análisis. El Ibex se ha anotado ya en lo que va de año una subida del 5,15%, la mitad de lo que tenía previsto el consenso de los analistas para todo el ejercicio. Y no se atisban obstáculos destacables, mientras que la aversión al riesgo se mantiene baja y el dinero sigue fluyendo.

Comienzan, sin embargo, a cundir las voces que recomiendan apostar por la renta variable de EE UU y reducir el peso de la Bolsa europeas en la cartera, y más especialmente el de la española. Pero por ahora todo indica que, a pesar de las últimas subidas, el horizonte está despejado para el Ibex. Y hay coincidencia en que el mercado presenta un fondo positivo para alcanzar nuevas cotas.

Aunque no existen señales de mal de altura, nunca sobra una dosis de prudencia, porque la percepción del riesgo en mínimos tiene su salida más lógica en un aumento, que equivale a correcciones a corto plazo.

No obstante, si el espectacular desarrollo del mercado se sustenta sobre todo en los movimientos corporativos, aún no hay por qué preocuparse. Una encuesta de Morgan Stanley a responsables de finanzas de empresas europeas ha llegado a una conclusión categórica: la mayor prioridad del presente año para estos altos ejecutivos se centra en las fusiones y adquisiciones. Esto hace prever que en 2007 seguirá la fiesta.