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Breakingviews
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Las pérdidas de Orsted en EE UU le obligan a replantearse el plan británico

No puede irse del todo del país norteamericano, así que quizá tenga que retrasar o cancelar un proyecto en Reino Unido

Parque eólico marino Walney Extension, de Orsted, en la costa de Blackpool (Inglaterra).
Parque eólico marino Walney Extension, de Orsted, en la costa de Blackpool (Inglaterra).Phil Noble (Reuters)

Mads Nipper, consejero delegado de Orsted, camina por la cuerda floja. El gigante danés de la energía eólica marina, valorado en 140.000 millones de coronas danesas (19.000 millones de euros) y líder del sector, reveló el miércoles un deterioro mayor de lo previsto en los primeros nueve meses del año, de 4.030 millones de dólares (3.800 millones de euros) en Estados Unidos, con lo que prácticamente amortiza todo su gasto de capital en ese país. El revés también ha llevado a Nipper a cancelar dos proyectos frente a la costa de Nueva Jersey, Ocean Wind 1 y 2. Todavía tiene que invertir más en Estados Unidos para cumplir sus ambiciosos objetivos a largo plazo. Pero hasta que esa arriesgada apuesta dé sus frutos, Nipper tendrá que mostrar moderación en el Reino Unido.

Últimamente, el sector eólico se ha visto sacudido por noticias turbulentas, desde las turbinas defectuosas de Siemens Energy hasta las pérdidas inesperadas de Orsted anunciadas en agosto. Entonces, la compañía dijo que podría registrar pérdidas de valor en EE UU de 2.300 millones de dólares (2.200 millones de euros) debido a problemas en la cadena de suministro, la subida de los tipos de interés y la falta de nuevos créditos fiscales. Sin embargo, las nuevas cifras del grupo danés, comunicadas un día después de Halloween, asustaron a los inversores y provocaron una caída del 25,69% en sus acciones.

Tras esta sorpresa, causada en gran parte por los problemas de los proveedores, el precio de las acciones de Orsted es solo una quinta parte de su máximo de 1.350 coronas danesas en 2021. Esto sugiere que los inversores no cuentan con el futuro crecimiento de su cartera estadounidense ni tienen suficientemente en cuenta los beneficios de Orsted procedentes de sus proyectos operativos.

Sin embargo, el último percance no facilita la vía de escape de Nipper. Si saliera de todos los proyectos de Estados Unidos –una región clave para el crecimiento gracias a las subvenciones de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de Biden–, Orsted no alcanzaría sus objetivos financieros a largo plazo fijados en junio. Su ebitda caería hasta un 24% en los tres años hasta 2030, calculan los analistas de Bernstein. Eso está muy lejos del aumento medio anual del 14% a partir de 2023, que implica el objetivo de ebitda de Orsted, de hasta 55.000 millones de coronas danesas (7.400 millones de euros) en 2030.

Por eso, el miércoles, Nipper anunció que sigue adelante con Revolution Wind, otro proyecto frente a la costa este de EE UU, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2025. Este proyecto ya ha tenido problemas para conseguir un comprador para su energía, por lo que, salvo ayudas más generosas de EE UU, es posible que se vayan a producir más pérdidas. Dado el deterioro del balance de Orsted, su equipo directivo, bajo mínimos, debe ser audaz en Reino Unido con Hornsea Three, un proyecto para suministrar energía a 3 millones de hogares británicos que no generará ingresos hasta bien entrado 2027.

Hornsea Three requeriría una inversión de capital de 48.500 millones de coronas danesas (6.500 millones de euros), según Bernstein. Pero su electricidad tendría un precio bajo debido a la normativa gubernamental. Esto significa que Orsted podría tener que hacer frente a posibles amortizaciones en Reino Unido. Retrasar o incluso cancelar Hornsea Three podría ser menos dañino. El proyecto Hornsea Four de Orsted, adjudicado en julio, podría utilizar los mismos proveedores, lo cual reduciría los costes de penalización por abandonar.

Nipper podría enfrentarse a la ira de los políticos locales. Pero ese puede ser el precio a pagar para perseguir los desvanecidos sueños americanos de Orsted.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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