Cinco clásicos de la inversión para diversificar

Los expertos defienden los fondos como el mejor vehículo

Y complementarlos con oro, seguros o activos alternativos

Cinco clásicos de la inversión para diversificar

Los expertos consultados coinciden en señalar a los fondos de inversión como el mejor vehículo para canalizar nuestro ahorro a largo plazo; sin embargo, tampoco hay que descartar otros instrumentos que, según el perfil del inversor y el escenario económico en el que nos encontremos, puedan ser también interesantes.

Seguros

Para Ernesto Getino, de Getino Finanzas, los productos vinculados a seguros son los grandes desconocidos de los inversores, “los unit linked, los PIAS [planes individuales de ahorro sistemático], las rentas vitalicias y los ahorros sistemáticos de cara a la jubilación son instrumentos muy valorados y con unas connotaciones muy ventajosas desde el aspecto fiscal tanto en el IRPF como en el impuesto de donaciones y sucesiones”, recuerda.

Las familias son propietarias del 17% de las acciones de la Bolsa española

En esto último está de acuerdo Víctor Alvargonzález, director de estrategia y socio fundador de Nextep Finance, quien ve en su fiscalidad su principal atractivo. Además, a veces estos vehículos ofrecen rentabilidades muy interesantes en plazos fijos. “Pero al final lo más importante es lo que tengan dentro, no la carcasa. En el caso de los unit linked, el tipo de activo en el que se invierta la prima es el que va a decidir cuál es la rentabilidad del seguro”, apunta.

José Antonio Pérez Muriel, delegado territorial de EFPA España en Andalucía Oriental, por su parte, cree que estos instrumentos son un complemento al resto de productos de ahorro/inversión que tengamos en nuestra cartera. “Aunque tradicionalmente se han relacionado con un ahorro más sistemático, y con horizonte temporal a largo plazo, existen opciones destinadas a un objetivo más corto que busca cubrir un proyecto concreto. Son productos que siempre deben tenerse en cuenta”.

Inversión alternativa

En opinión de Rafael Soldevilla, director de productos y servicios de A&G, cualquier banquero privado que tenga vocación de asesorar a patrimonios debería tener una vocación global y no centrarse exclusivamente en mercados cotizados. “Es una realidad que los inversores tienen parte de su patrimonio invertido en activos no cotizados; por ejemplo, en el mercado inmobiliario, compañías no cotizadas o energías renovables”, asegura. Es más, cree que “limitarse a analizar las posibilidades en los mercados tradicionales de renta variable, renta fija y fondos de inversión líquidos, no solo limita enormemente las posibilidades de obtener rentabilidades muy atractivas, sino que también puede suponer no utilizar oportunidades que limitan la volatilidad y el riesgo”.

Con el asesoramiento adecuado, Gonzalo García Valero, responsable de asesoramiento de Caser Asesores Financieros, sí cree que puede ser un tipo de inversión apta para cualquier ahorrador; sin embargo, hasta hace poco el mínimo para invertir en un fondo de inversión alternativa era de 100.000 euros y con ello “las posibilidades de diversificación son mínimas, así que centramos mucho en una única inversión. Pero si se baja el mínimo a 10.000 euros [como así ha sido], los clientes podrán invertir en un rango mucho más amplio y diversificar”, añade.

Bolsa

Las familias son propietarias del 17% de las acciones de la Bolsa española, una plaza que destaca a nivel internacional por una rentabilidad por dividendo del 3,9%. De hecho, la retribución al accionista ha crecido un 29% hasta noviembre, hasta superar los 23.600 millones de euros. Y es que, según el delegado territorial de EFPA España, hay inversores “que prefieren invertir en un determinado valor, de forma directa, porque siguen muy de cerca la evolución de determinadas compañías”.

No obstante, este experto cree que, en general, se prefiere acceder a la renta variable a través de fondos ya que, como resalta García Valero, son un producto “mucho más estable, diver­sificado, gestionado por alguien que pasa el día exa­minando compañías, y también son fiscalmente eficientes”.

Renta fija

En términos generales, “hay que empezar a normalizar las posiciones de renta fija en las carteras. En nuestro caso, hasta hace una semanas había cero exposición a la renta fija de medio y largo plazo, y ahora eso está cambiando. Y es un proceso que seguirá en el corto y medio plazo”, adelanta Víctor Alvargonzález.

En parecido sentido se pronuncia García Valero, al afirmar que se han empezado a ver de nuevo “muchos activos de renta fija con rentabilidades atractivas, y pensamos que, a pesar de que el número de defaults (quiebras) pueda aumentar por el deterioro económico, compensa la inversión”.

Metales preciosos

Dentro de la gestión de carteras y patrimonios, “se han de tener en cuenta las materias primas, los derivados (opciones y futuros), metales preciosos y los activos inmobiliarios destinados a obtener rentas periódicas y recurrentes”, remarca Ernesto Getino.

Gracias a sus usos industriales, la plata se demanda más que el oro

En este sentido, cabe destacar que la demanda de metales preciosos se ha impulsado este año “principalmente por noticias de inflación a raíz del Covid y la guerra en Ucrania. En este contexto, los clientes buscaban un activo seguro y lo encontraron en el oro y la plata”, describe Daniel Marburger, director de la empresa Coinin­vest, quien recuerda que, a diferencia del oro, el uso industrial representa más de la mitad de la demanda de plata.

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