El comprador del Manchester United necesitará paciencia y dinero

La crisis económica puede afectar a la taquilla y a los ingresos de TV, y el club no ha renovado el estadio en la era Glazer

Estadio Old Trafford, del Manchester United.
Estadio Old Trafford, del Manchester United. AFP

Cualquiera que quiera comprar el Manchester United necesitará bolsillos hondos y un gran corazón. La familia Glazer valora venderlo tras 17 años. Su alta cotización significa que es un buen momento para salir. Pero el futuro es complicado.

Los Glazer iniciaron la tendencia de los inversores deportivos de EE UU de comprar clubes británicos cuando tomaron el control del United. Aunque el precio, 910 millones de euros, y la muy apalancada estructura parecían arriesgados, la apuesta ha dado sus frutos. Los ingresos del fútbol se han disparado gracias a la TV y los patrocinios. El United se ha beneficiado de ser una de las marcas más fuertes del fútbol, pero también de lograr mecenas locales como firmas japonesas de fideos. Sus ingresos comerciales se han cuadruplicado hasta los 300 millones desde 2009, y resistieron bien cuando la pandemia obligó a cerrar los estadios. Aportan el 44% de las ventas.

Los buenos resultados financieros y la continua demanda de clubes de fútbol por parte de inversores financieros y soberanos hacen que los Glazer puedan esperar un buen dinero. El Chel­sea, más pequeño y menos rentable, se vendió hace poco por 2.900 millones, un múltiplo de 5,7 veces. El United valdría 3.900 millones, deuda incluida, un tercio más que su valor actual y cuatro veces más de lo que pagaron los Glazer.

Pero el nuevo dueño tendrá que invertir. Su estadio y su campo de entrenamiento no se han renovado en la era Glazer. Y el rendimiento deportivo no ha estado a la altura del financiero. No ha ganado la Premier desde que se fue el entrenador Alex Ferguson, en 2013, y este año no está en la Champions. La marcha de Cristiano Ronaldo no ayudará a vender camisetas.

La cuestión general es cómo se mantienen los ingresos del fútbol cuando los fans afrontan una crisis económica. La taquilla puede verse afectada, y a las TV puede costarles seguir cobrando grandes cuotas. El fracaso de los principales clubes –incluido el United– a la hora de crear una Superliga también significa que los jugadores seguirán quedándose con una parte desproporcionada del botín. Un comprador necesitará bolsillos hondos y paciencia.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías