Mercado de capitales

Empresas y bancos exprimen la tregua del IPC de EE UU y emiten 94.160 millones

La banca concentra el 67% de lo adjudicado en los dos últimos meses

Emisiones deuda EMEA Pulsar sobre el gráfico para ampliar

El fin de las limitaciones que acompaña a la temporada de resultados (black out en la jerga financiera) y la moderación de la inflación en EE UU, que han hecho pensar en un freno en las alzas de tipos, han reactivado las emisiones de deuda. El mercado de capitales ha experimentado un resurgir en las últimas siete semanas. Según datos de UniCredit, entre el 3 de octubre y el 18 de noviembre empresas y bancos de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) han vendido deuda por importe de 94.157 millones, el 16,25% de lo colocado en los últimos 11 meses (579.238 millones). Junto a la de enero, la ventana de emisión abierta en las últimas semanas es una de las de mayor actividad del año.

El mercado español no queda al margen de esta tendencia y desde el pasado 5 de octubre acogió operaciones por valor de 8.175 millones. Francisco Chambel, director de mercados de capitales para Iberia en UniCredit, espera que se mantenga un buen ritmo de emisiones en las próximas dos semanas, pero descarta que el mercado vaya a estar desbordado con nuevas operaciones.

Jesús Sáez, responsable de mercado de capitales para Iberia de Natixis, señala que, aunque la moderación de los precios ha llevado a los inversores a tomar posiciones ante las expectativas de que la Reserva Federal modere las subidas de las tasas, la institución estadounidense no quiere verse comprometida. En las últimas semanas algunos de sus miembros han tratado de moderar el optimismo y han afirmado que pueden quedar tres trimestres aún de ajuste monetario. Junto a las expectativas de que los bancos centrales levanten el pie del acelerador, el experto apunta al buen sabor de boca que ha dejado la temporada de resultados.

Como viene siendo una tendencia en lo que va de año, el sector financiero ha liderado la actividad. En los dos últimos meses estos emisores han vendido deuda por valor de 63.312 millones, el 67% de lo colocado. En España BBVA, Unicaja, Sabadell, CaixaBank y ayer Bankinter han emitido 5.000 millones de papel nuevo.

Junto a las entidades españolas en el mes de noviembre, Deutsche Bank aprovechó el apetito de los inversores para colocar bonos contingentes convertibles, el tipo deuda más cara, con un cupón del 10%. En medio de su crisis financiera y reputacional Credit Suisse colocó 5.000 millones en dos operaciones de deuda sénior no preferente al 7,78% y 9%, a precios de oro.

Fuentes del mercado señalan que la banca además de avanzar en su cesta de activos con capacidad de absorber pérdidas y seguir ampliando el cumplimiento de los objetivos regulatorios, ha refinanciado vencimientos de emisiones que perdían su contribución MERL. “Han aprovechado la calma para rellenar los objetivos de 2024 y no dejarlo todo para el último año”, recalcan.

En las operaciones corporativas el volumen adjudicado alcanza los 30.845 millones en EMEA, 2.425 millones en el mercado español. Junto a nombres habituales como Iberdrola y Telefónica, en las últimas semanas se han registrado operaciones de emisores high yield. Dentro de este grupo se encuentra Cirsa que colocó 425 millones al 10,375%, frente al 6,25% de la emisión de 2018.

En la última ventana se ha ejecutado la primera emisión de un bono híbrido en el mercado español en el año, la de Telefónica, que incluyó además la etiqueta verde. Fuentes del mercado explican que a diferencia de ejercicios pasados, en los últimos meses las emisiones verdes no necesariamente se han traducido en un precio menor, pero han contribuido a mejores condiciones de ejecución en términos de demanda, algo clave en un momento de volatilidad como el actual.

La escasez de deuda híbridos se produce después de dos años en los que las compañías aprovecharon los tipos cero para emitir deuda que entraba en su estructura de capital, así como para refinanciar el stock. Después del boom experimentado en los dos últimos años, Chambel sostiene que con unos inversores muy cautos porque sus carteras han sufrido retornos históricamente negativos en 2022 por la rápida escalada de la inflación y de los tipos, la nueva deuda híbrida que se emita será para refinanciar instrumentos existentes como ocurrió con Telefónica. Además de la teleco, Naturgy es la otra compañía que afronta vencimientos en 2023, pero la gasista optó en esta ocasión por amortizar.

Precios no vistos en 10 años

Coste. Francisco Chambel, de UniCredit, señala que para ver precios como los actuales en las nuevas emisiones hay que remontarse 10 años atrás. “Los diferenciales se mantienen contenidos, pero el componente tipos pesa mucho. Los tipos han subido mucho y muy rápido”, destaca. En lo que respecta a los vencimientos, las duraciones se han acortado. Desde el lado del emisor, duraciones más largas implican pagar precios más altos, mientras que desde el punto de vista del inversor, cuanto más largo sea el vencimiento más exposición a los tipos.

Demanda. Chambel afirma que la demanda registrada ha sido muy sana con libros sobresuscritos entre tres y cinco veces, lo que ha permitido estrechar las primas de emisión.

Previsiones. Fuentes de mercado espera que el 2023 sea un ejercico de mayor actividad. Los emisores e inversores están más preparados psicológicamente y existe más claridad respecto a tipos.

Bankinter. Las cédulas hipotecarias, un tipo de deuda de máxima calidad que permite a la banca obtener liquidez, cayeron en desuso con las inyecciones puestas en marcha por el BCE. Ahora que la institución empieza a retirar los apoyos, este tipo de activos empieza a cobrar importancia. A ello contribuye también el fin de los rendimientos negativos.

Dos meses después de que Santander y Sabadell reactivaran este mercado en España, ayer Bankinter colocó 750 millones con vencimiento en mayo de 2029. A diferencia de operaciones pasadas, en esta ocasión el apetito de los inversores fue exiguo. La demanda alcanzó los 850 millones de euros, un importe insuficiente para rebajar el coste. Desde primera hora se mantuvo intacto en los 40 puntos básicos sobre midswap (tipo de interés libre de riesgo). Bankinter, Deutsche Bank, HSBC, Natixis y Santander fueron las entidades colocadoras.Junto al fin de los rendimientos negativos, otro de los catalizadores para el resurgir de estas emisiones es la directiva europea sobre cédulas hipotecarias (CBD) para todos los países emisores activos que se se aprobó el pasado mes de julio, aunque muchos detalles se recogerán en la legislación secundaria, necesarios para la actualización de los programas de emisión, según señalan fuentes de mercado.

Normas
Entra en El País para participar