Beneficios de oro en el Ibex: las grandes cotizadas, a tiro de récord

El beneficio neto conjunto de las grandes cotizadas roza los 42.000 millones en los nueve primeros meses

Ibex pulsa en la foto

Las pérdidas históricas de 2020, año de la pandemia, fueron compensadas 12 meses después por un beneficio récord en 2021. Con la recesión llamando a las puertas y la inflación en máximos, revalidar la marca este año es todo un reto. Pero las empresas del Ibex 35 cuentan con músculo para resistir las embestidas. A la espera de conocer los resultados de los tres últimos meses, el beneficio de la primera división corporativa roza los 42.000 millones de euros hasta septiembre. A pesar de los extraordinarios registrados en el año de la recuperación, todo apunta a que 2022 ocupará el puesto de honor en el pódium de ejercicios históricos.

Esta corriente se replica en el beneficio bruto de explotación (ebitda) y en los ingresos. Si se incluye los datos del primer semestre de las empresas que no han desfilado por la pasarela de resultados (Inditex lo hará el 14 de septiembre, Acciona y la filial de energías no divulgan datos trimestrales y Colonial y Solaria lo harán la próxima semana), el ebitda alcanza los 68.143 millones hasta septiembre, un 0,45% más que en el mismo periodo del año anterior.

Más espectacular resulta la evolución de los ingresos. Con la ayuda de la subida de tipos de interés y con los precios de la energía disparados en gran medida por los efectos de la guerra en Ucrania, la cifra de negocio de las empresas que integran el selectivo sube un 32% y roza los 443.000 millones de euros. Este importe se aproxima a los 460.000 millones registrados a cierre de 2021, una cifra que como todo apuntan será superada al cierre del ejercicio. Estos datos se producen en un momento en el que el Ejecutivo sigue adelante con su estrategia de gravar los ingresos de los bancos y las energéticas por los beneficios extraordinarios derivados de la subida de los tipos y las tensiones energéticas.

En la diana del Gobierno

Son precisamente el sector bancario y las energéticas las protagonistas del año. Aunque las cuentas de los nueve primeros meses solo incluyen la primera subida de tipos del BCE (en julio la zona euro dijo adiós a las tasas cero), el proceso de normalización monetaria ayudó a impulsar el resultado de las entidades. Esto y las menores provisiones han permitido a las entidades situarse en el top ten de las empresas que más aumentan las ganancias. Con un incremento del 91,6% Sabadell es la entidad que más sube el resultado (709 millones de euros). No obstante, es Santander la que logra un beneficio récord en los nueve primeros meses (7.316 millones) y supera los máximos que hasta el momento venía registrando en 2008, justo antes de que la crisis financiera en EE UU llegara a Europa.

Incrementos de más del 20% registran BBVA y Bankinter. La excepción a esta corriente la marca CaixaBank que reduce en un 48,8% las ganancias debido a los extraordinarios registrados por la fusión con Bankia el año pasado. La mejora del resultado se vio acompasada con incrementos del margen de intereses de dos dígitos. Con el BCE decidido a seguir subiendo los tipos, aunque sea a un ritmo menor para evitar erosionar la economía, es de esperar que las entidades sigan mejorando los ingresos y el resultado.

Dvidendos

Estas cuentas son el ingrediente perfecto para que las entidades mejoren la política de retribución al accionista y eleven el porcentaje de beneficio que reparten entre los inversores. Con algunos bancos anunciando mejoras del pay out y recompras de acciones, los reguladores piden prudencia e instan a las entidades a elevar las provisiones de cara un aumento de los impagos derivados de la delicada situación que dibujan los principales organismos internacionales.

Además de las tiranteces que mantienen con los reguladores a cuenta de los dividendos, las entidades mantienen un pulso con el Ejecutivo por el impuesto temporal a los beneficios de extraordinarios. Las entidades argumentan que la mejora de las cuentas no es una situación anómala, lo anormal era que los tipos de interés estuvieran anclados en el 0% desde marzo a 2016. Las dudas que genera el gravamen no solo inquietan a los bancos sino también al regulador (BCE). La institución que preside Christine Lagarde emitió la semana pasada un informe en el que alertaba del riesgo de que los bancos repercutirán al cliente el impuesto pendiente de aprobación y con el que el Ejecutivo espera recaudar 3.000 millones de euros entre los años 2022 y 2023.

Solo por encima de la banca, ACS y Acerinox lideran la mejora del resultado. La empresa que preside Florentino Pérez duplicó sus beneficios (480 millones de euros) gracias al tirón del negocio de construcción y concesiones, así como la venta de Servicios Industriales. Por su parte, Acerinox sigue sacando provecho del aumento del precio de las materias primas y, a cierre de septiembre, logró un beneficio de 741 millones, un 98,7% más. Después de un año en el que la acerera ha ido encadenando récord tras récord, la compañía ve complicado mantener la tendencia. En un contexto de desaceleración y con la recesión llamando a las puertas, la compañía alertó durante la presentación de resultados de la caída de la demanda.

A las puertas de una recesión

De momento, ni Acerinox ni el conjunto de las empresas del Ibex están reflejando en sus cuentas el deterioro económico. Aunque esta semana la Comisión Europea ha revisado a la baja las previsiones (espera que Alemania, Francia e Italia entren en recesión en 2023), su impacto en las empresas tardará un tiempo en mostrarse.

A la espera de que las previsiones se transformen en realidad, las grandes cotizadas siguen bailando al son de la música. Además de los sustanciales incrementos registrados por bancos, energéticas y empresas vinculadas a las materias primas, el fin de las restricciones y la vuelta a normalidad del turismo han permitido a las empresas del sector prolongar las ganancias. Como ya realizaron en la primera mitad del año Aena, Meliá y Amadeus dicen adiós a las pérdidas. Durante los nueve meses del año, Cellnex y Siemens Gamesa eran las únicas que registraban números rojos.

Dentro de las cotizadas que rebajaron las ganancias, además de CaixaBank y Telefónica, cuyo comportamiento está influido por los extraordinarios de 2021. destacan Grifols, Rovi y Pharmar Mar. A ellas se suma el fabricante de piscinas Fluidra (-18,97%), que a mediados de octubre sufrió un desplome en Bolsa tras revisar a la baja sus resultados, ArcelorMittal (-17,15%) y Mapfre (-6,86%).

Repsol, la que más factura

Sin contar a ArcerlorMittal, empresa cuyo negocio se concentra en el extranjero, Repsol es la compañía del Ibex que más ingresos obtuvo en los nueve primeros meses del año. Aunque el beneficio de la petrolera aumentó un 66% y alcanzó récords gracias a la fuerte escalada de los precios del crudo, sus ingresos lo hicieron a más velocidad. A cierre de septiembre la cifra de negocio de la compañía escalaba un 72,5%, hasta los 61.965 millones. Justo por debajo se situó Iberdrola, que incrementa la cifra de negocios un 35,4%, hasta los 37.903 millones de euros. No muy lejos se sitúan energéticas como Naturgy (27.011 millones) y Endesa (24.620 millones). Esta facturación refleja las tensiones por las que atraviesa el mercado de la energía y sirve de base al Gobierno para acogerse a la idea de vincular el impuesto a los ingresos y no a los beneficios.

La medida que pretende sacar adelante el Ejecutivo no sigue la estela de Bruselas. Con los precios del gas y el petróleo por las nubes, la Comisión Europea aprobó un gravamen a las petroleras y gasistas de un 33% sobre su nivel de beneficios extra. El impuesto propuesto por Bruselas recae sobre las ganancias y no sobre la facturación, idea que defienden las empresas españolas.

Además de las energéticas, Telefónica y Santander engrosan el ranking de las firmas con mayores ingresos. Aunque el beneficio de Telefónica se contrajo un 84%, la empresa que dirige José María Álvarez Pallete registró una facturación de 29.793 millones. Entre comisiones netas y margen de intereses, la entidad que preside Ana Botín logró unos ingresos de 37.327 millones, una mejora que obedece, en gran medida, al fin de la era del dinero barato. Con los tipos de interés congelados en el 0% las entidades sufrían por mejorar sus ingresos y como alternativa recurrían a las operaciones financieras para compensar la debilidad.

La excepción a los ingresos la marca Siemens Gamesa. El fabricante de aerogeneradores cuenta con un ejercicio fiscal diferente. Las cuentas del tercer trimestre se publicaron en agosto y de ellas se desprende una caída de la facturación del 12,17%, hasta 6.442 millones. El cambio de consejero delegado a comienzos de año no ha sido suficiente para frenar la sangría. Las miradas están puestas ahora en la opa lanzada por Siemens Energy y cuyo plazo de aceptación finaliza el 13 de diciembre.

Normas
Entra en El País para participar