Bruselas prevé que España crezca un 4,5% este año, pero frena al 1% el PIB de 2023

Aumenta en cuatro décimas su proyección del IPC, hasta el 8,5% en 2022

Prevé que Alemania caiga un 0,6% durante 2023 y que la UE avance solo un 0,3%

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La crisis energética e inflacionista hará que el crecimiento económico en el conjunto de la Unión Europea se contraiga significativamente en el último trimestre del año, dejando un efecto arrastre negativo que se prolongará, al menos, durante los tres primeros meses del ejercicio próximo. En consecuencia, la Comisión Europea ha mejorado en medio punto porcentual, hasta el 4,5%, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) para España en 2022, mientras que ha reducido en más de un punto, hasta el 1%, el alza prevista para 2023. Todo ello en un clima de inflación creciente: si en verano Bruselas esperaba que el IPC español cerrase 2022 en el 8,1%, ahora entiende que lo hará en el 8,5%.

El panorama que dibuja Bruselas para España en sus previsiones de otoño, presentadas este viernes, coincide con los augurios de analistas internacionales como la OCDE y el FMI y con los previstos por la Airef y el Banco de España, que proyectan subidas del entorno del 1% para 2023. El Gobierno, por su parte, confía en que la economía española avance alrededor del 2%.

El crecimiento del PIB en la UE, reconoce el Ejecutivo comunitario, sorprendió al alza en la primera mitad de 2022, "ya que los consumidores reanudaron vigorosamente el gasto, especialmente en servicios, tras la relajación de las medidas de contención por el Covid-19". La expansión continuó en el tercer trimestre, aunque a un ritmo considerablemente más lento, añade Bruselas. Sin embargo, se espera que las altas presiones sobre los precios de la energía, la erosión del poder adquisitivo de los hogares, un entorno externo más débil y unas condiciones de financiación más estrictas lleven a la Unión Europea y a la mayoría de los Estados miembros a la recesión en el último trimestre del año.

Con todo, "el potente impulso de 2021 y el fuerte crecimiento en la primera mitad del año" elevarán el crecimiento del PIB real en 2022 al 3,3% en la UE, muy por encima del 2,7% previsto en verano.

Pese al recorte del PIB previsto en 2023, España será de los países que más crezcan durante el ejercicio próximo. Dado que la inflación sigue recortando los ingresos disponibles de los hogares, explica Bruselas, "se prevé que la contracción de la actividad económica continúe en el primer trimestre de 2023. Así, aunque se espera que el crecimiento regrese a Europa en primavera, los fuertes vientos en contra seguirán frenando la demanda y la actividad económica se moderará, llevando el avance del PIB comunitario a una media de un tímido 0,3%.

De las grandes economías europeas, España será la que mejor comportamiento registre y la única que logrará esquivar la recesión técnica, marcada por dos trimestres consecutivos con caídas. Alemania caerá un 0,6% de media en todo 2023 e Italia y Francia crecerán solo un 0,3% y un 0,4%, respectivamente. 

Déficit público

El frenazo económico, la fuerte inflación y las políticas públicas desplegadas por los gobiernos para hacer frente a la crisis energética pesarán sobre los saldos públicos de los socios, reconoce Bruselas. En el caso de España, según prevé la Comisión, el déficit cerrará 2023 en el 4,6% del PIB, se corregirá levemente hasta el 4,3% en 2023 y seguirá por encima del 3% en 2024, cuando previsiblemente volverán a funcionar las reglas fiscales que la propia Comisión ha pedido recientemente rediseñar.

La deuda pública del país, por ello, seguirá en tasas elevadas, por encima del 100%. Según las previsiones de otoño, cerrará en 2022 en el 114% del PIB, para situarse en el entorno del 112% del PIB tanto en 2023 como en 2024.

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