Fenadismer rechaza el paro del transporte, pero pide la prórroga de la rebaja del combustible

La valenciana FVET tampoco secunda la movilización propuesta a partir del lunes por la Plataforma en Defensa del Transporte

Grupo de camiones en un muelle de carga.
Grupo de camiones en un muelle de carga.

Nuevos y decisivos colectivos de transportistas se han manifestado en contra del paro indefinido en la carretera convocado a partir de este lunes por la Plataforma en Defensa del Transporte. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), que representa a 32.000 pymes y autónomos del transporte de mercancías, ha dado este mediodía un no rotundo a la movilización tras debate en una asamblea extraordinaria.

El voto contra la acción de protesta ha sido unánime y esta opinión era clave porque Fenadismer, uno de los tractores del sector, se sumó a las movilizaciones del pasado mes de marzo, también promovidas por la Plataforma, que pusieron en jaque al comercio y la industria.

En esta ocasión, las organizaciones territoriales que integran Fenadismer consideran que "las medidas legislativas tanto estructurales como económicas aprobadas en este último año no justifican en la actualidad llevar a cabo esta medida de presión límite", se ha señalado a través de un comunicado. Fenadismer abunda en que "el sector del transporte por carretera no se encuentra en la actualidad en la misma situación crítica que atravesó a principios de año como consecuencia de la brutal escalada de los precios de los combustibles", y añade que "las medidas aprobadas han permitido a los transportistas poder incrementar sus tarifas en estos meses y asimismo disfrutar de bonificaciones y ayudas directas para compensar dicho impacto".

Desde esta Federación, que augura una baja participación en el paro, se confía en que el Gobierno se comprometa a mantener las ayudas, esencialmete la rebaja del carburante, a partir del mes de enero.

Una hora antes de que concluyera la asamblea de Fenadismer fue la junta directiva de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FEVT) la que decidía no secundar la movilización, alineándose con el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC).

El presidente de la agrupación valenciana, Carlos Prades, ha señalado al término de la reunión que “en la coyuntura económica actúal, no es responsable ni para empresas ni para la sociedad ni para el propio transporte asumir un paro sectorial que provocaría un desabastecimiento y un empeoramiento generalizado de la situación económica y social”. La FVET aboga por la negociación de los problemas que sufre el sector a través del Comité Nacional.

En la Comunidad Valenciana operan más de 15.000 empresas de transporte de mercancías, siendo la tercera autonomía, por detrás de Andalucía y Cataluña, con mayor volumen de mercancías transportadas en España, 279 millones de toneladas, un 20% más que el año anterior.

Otras grandes agrupaciones del transporte de mercancías, como CETM, UNO, Astic y el propio Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) han rechazado las medidas de protesta y han exigido a la Plataforma promotora del paro que evite la coacción y amenazas a los conductores que salgan a trabajar el lunes. También han mostrado sus argumentos en contra del paro los sindicatos UGT y CC OO, desde donde se recuerda que esta no es una huelga, por lo que no debería afectar a los asalariados y no se incluyen piquetes.

Por descontado, colectivos de la alimentación, distribución, industria, hostelería, etcétera, han exigido al Gobierno garantías para el funcionamiento de la cadena de suministros.

Incertidumbre sobre el calado de la protesta

La Plataforma Nacional en Defensa del Sector del Transporte, formada por autónomos, ha llegado de nuevo al extremo de parar los camiones para denunciar el incumplimiento de la Ley de Cadena del Transporte, que entró en vigor el pasado agosto y por la que se prohíbe la prestación de servicios de transporte a pérdidas (recogiéndose en los contratos la fluctuación del precio del combustible) o la intervención de los conductores en las labores de carga y descarga, entre otras reivindicaciones del sector.

Desde el Gobierno se ha insistido en los últimos días en que existen canales de denuncia en los que se puede poner de manifiesto el incumplimiento de esta regulación por parte de los cargadores. También se ha remarcado que el sector ha recibido ayudas por 1.400 millones para paliar una situación marcada por el incremento generalizado de costes.

El colectivo presidido por Manuel Hernández carece de representación en las grandes federaciones o en la CNTC, que es el órgano competente para la interlocución del sector con el Gobierno. Por ello vuelve a ser una incógnita el calado de la movilización, que en marzo fue creciendo conforme fueron sumándose asociaciones y otros colectivos como el taxi.

Reconocimiento al Ejecutivo

Desde Fenadismer se viene señalando en los últimos días que los pasos dados por el Ejecutivo desde final de 2021 han resultado positivos, aunque aprecia fallas en la Ley que trata de enmendar a través del Congreso. Una de las necesidades, según ha defendido es que la prohibición del trabajo a pérdidas abarque tanto los servicios puntuales como los contratos continuados de transporte.

Tras la experiencia de marzo, en la que Interior terminó ordenando la escolta policial de los camiones que circulaban en plena movilización, este último Ministerio y el de Transportes van a monitorizar las comunicaciones con fábricas, puertos, grandes centros de producción y distribución con el fin de activar a las Fuerzas del Orden si ello fuera necesario.

Mientras se dirime este nuevo conflicto en el transporte de carga por carretera, el CNTC trata de abordar otros problemas en la mesa de negociación como es el de poner límites a la subcontratación o buscar una prórroga a la rebaja de 20 céntimos en el litro de combustible que expira el 31 de diciembre.

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