Perspectivas

BofA ve 9 alzas de tipos en EE UU en dos años y el Brent en 120 dólares en verano

El banco cree que la tensión en Ucrania puede crear un serio problema energético a Europa

Plataforma petrolífera en el Mar Negro
Plataforma petrolífera en el Mar Negro Efe

El alza sostenida de los precios de la energía y las tensiones inflacionistas van a dominar los mercados financieros en 2022, en que los inversores tendrán que encajar el impacto de un petróleo y un gas natural más caros y un proceso de alzas de tipos en Estados Unidos que comenzará ya en este mes de marzo y que se prolongará con subidas trimestrales hasta marzo de 2024, según las perspectivas para el año presentadas hoy por Bank of America.

En total, la firma calcula al menos 9 alzas de tipos en la mayor economía del mundo en un período de dos años, que incluso podrían ser más. "Es una previsión no agresiva", ha explicado Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America, que no contempla alzas de tipos en la zona euro en 2022 y lo considera "difícil" para 2023. Tal perspectiva de alza de tipos en la mayor economía del mundo lleva al banco estadounidense a tener una visión cauta de la renta variable, con más peso en compañías con capacidad de repartir dividendos y de generar caja, como energéticas, empresas de materias primas o entidades financieras. 

Las tensiones inflacionistas sobre las economías occidentales van a ser persistentes este año, para remitir ya en 2023. Bank of America prevé un precio del petróleo más caro en los próximos meses y también un alza de coste del gas natural europeo en Europa a causa de la tensión geopolítica en Ucrania. "Europa puede tener un problema serio con los precios de la energía. Obviamente están creciendo los riesgos al alza y la presión de la subida del gas puede ser asfixiante para la industria", explica Francisco Blanch, responsable de análisis global de materias primas y derivados de Bank of America.

La firma no tiene en este momento un escenario de enfrentamiento bélico abierto en Ucrania. Blanch explica que el curso de los acontecimientos es muy incierto y el alcance de su magnitud geopolítica y económica muy diverso en función de si se llegan a establecer duras sanciones económicas sobre Rusia. En todo caso, y en el escenario actual, en Bank of America descartan que el precio del gas pueda alcanzar el pico visto en diciembre, si bien sí prevén un repunte al entorno de los 25 ó 30 dólares por millón de BTU (unidades térmicas británicas), muy lejos del nivel inferior a los 4 dólares del gas en el mercado estadounidense.

También prevén de forma rotunda un alza del precio del petróleo, que podría alcanzar un máximo de 120 dólares el barril brent en verano y moverse en una media de 85 dólares este año. Tal previsión se basa en un volumen bajo de inventarios, en la ausencia de excedente de capacidad productiva y en el aumento de demanda que supondrá la reapertura de los vuelos internacionales en Asia en los próximos meses, según explica Blanch. 

La factura del alza de los precios de la energía desde julio de 2021 en la zona euro ronda los 60.000 millones de euros, según cálculos de Bank of America. "Sería el coste de compensar ese shock energético", apunta Segura-Cayuela, que ha destacado además el mayor impacto que tiene el encarecimiento de la energía sobre la economía española frente a sus vecinos europeos.

BofA prevé para España un crecimiento del PIB del 5,7% este año y del 3,5% en 2023, un desempeño mejor que la media de la zona euro en los próximos dos años gracias al impulso de los fondos de recuperación. En este ejercicio, el pronóstico es que la economía española vaya de menos a más, con un alza del PIB que podría ser inferior al 1% en el primer trimestre. "Creemos que España será capaz de ejecutar 15.000 millones al año del fondo UE Next Generation,20.000 millones como máximo", ha apuntado Segura-Cayuela. 

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