Ibercaja arranca su salida a Bolsa con un valor inicial de hasta 2.000 millones

La Fundación Ibercaja reducirá su participación del 88% actual a menos del 50%

Su estreno en el parqué se llevará a cabo entre el 10 al 20 de febrero, si no hay ningún imprevisto

Ibercaja arranca su salida a Bolsa con un valor inicial de hasta 2.000 millones
Europa Press

Ya es oficial. Los encuentros con inversores que efectuó Ibercaja a finales del año pasado han pasado el examen, de manera que la antigua caja de ahorros, ante la subida de las cotizaciones del sector financiero en los últimos meses, se ha decidido a activar su OPV para inversores cualificados. Con una valoración entre los 1.500 y los 2000 millones de euros, según fuentes financieras, ha comunicado que prevé colocar hasta el 42% del capital en el mercado, sin efectuar una ampliación de capital. La Fundación Ibercaja es dueña del 88% del capital. Además. la Fundación Círculo de Burgos, la Fundación Inmaculada de Aragón y la Fundación Caja Badajoz poseen el 11,96 % de las acciones.

El objetvo es estrenarse en el parqué entre el 10 al 20 de febrero, si las condiciones del mercado son  las actuales. Será entonces cuando la Fundación reduzca su participación en el capital del banco, aunque mantendrá siempre unas "posición de control", apuntan fuentes financieras. 

Estas fuentes explican que la Fundación realizará una dotación a un fondo de reserva para poder cubrir una posible ampliación de capital en un momento dado en el banco y que la Fundación pueda acudir para conservar su participación.

La valoración inicial de la entidad oscila entre los 1.500 y los 2.000 millones de euros, según fuentes de mercado, y que tienen como referencia a CaixaBank en la parte alta de la horquilla y a Unicaja en la parte baja, ambas con un negocio similar al de Ibercaja. Pero este rango se concretará una vez que se publique el folleto de la oferta, que suele dilatarse alrededor de 15 días desde la publicación del anuncio de cotización, el denominado intention to float (ITF).  La horquilla de cotizaciones que le otorgan el mercado ahora está, no obstante, muy por debajo de los 4.000 millones de euros de valor en el que le situaba el mercado en las primeras valoraciones cuando anunció que iba a salir a Bolsa. Ibercaja, para cumplir la ley de cajas y no tener que crear un fondo específico, tiene que comenzar a cotizar este año, después de que el Gobierno le ampliara el plazo por dos años con el estallido de la pandemia, cuyo límite vencía, en principio, a finales de 2020.

La antigua caja fichó a finales del 2018 a Rothschild y completó el equipo para su estreno con Morgan Stanley y JPMorgan como coordinadores. La entidad ya exploró en 2016 la posibilidad de que entrara en su capital uno o dos socios institucionales para que adquiriesen un porcentaje superior al 20%. Apollo, entre otros fondos de capital riesgo, se postularon, pero la pobre valoración dio al traste con esta fórmula.

JP Morgan y Morgan Stanley actúan como coordinadores globales de la oferta. Bank of America y UBS están en un segundo escalón, y Alantra, Stifel y Société Générale en un tercero. Rothschild se mantiene como asesor independiente de la entidad. Con esta operación, la entidad también quiere favorecer las tres transformaciones que dice tener en marcha: la comercial, la operativa y la financiera. En caso de que se amplíe el tamaño de la operación a través de la denominada opción green shoe, el importe que mantendría la Fundación ascendería al 46,09% del capital.

"Estamos ante una operación de salida a Bolsa histórica para Ibercaja Banco, que fortalece la confianza que todos tenemos en la proyección de futuro del banco, para dar continuidad así a los 145 años de trayectoria ejemplar que nos precede", ha dicho su presidente, José Luis Aguirre.

El banco se creó en 2011 tras la segregación y traspaso a Ibercaja Banco del negocio financiero de la extinta Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, hoy transformada en la Fundación Ibercaja.

Perspectivas

En 2013 absorbió Banco Caja3, formada a raíz de la segregación y posterior fusión del negocio financiero de tres antiguas cajas: Caja de Ahorros de la Inmaculada (hoy Fundación Inmaculada de Aragón), Caja Badajoz (ahora Fundación Caja Badajoz) y Caja de Ahorros Círculo de Burgos (Fundación Círculo de Burgos). Esas fundaciones son ahora accionistas minoritarios.

A 30 de septiembre de 2021, Ibercaja Banco contaba con 58.200 millones de euros en activos totales, alzándose como el noveno banco español por tamaño en términos de activos totales y una cuota de mercado del 2,4% en préstamos a particulares y entidades no financieras.

La entidad prevé alcanzar una rentabilidad sobre fondos propios (ROTE) del 9% para 2023, frente al 7% estimado inicialmente, con lo que lograría así cubrir el coste de capital, como reclama el BCE al sector. Además, pretende rebajar al 4%, desde el máximo del 5% fijado hasta ahora, su ratio de activos improductivos (NPA).

En abril Ibercaja presentó su plan estratégico 2021-2023 con los objetivos de incrementar un 23% los clientes de banca de empresas y un 6% la cartera de seguros de riesgo, así como superar un 9% de rentabilidad sobre fondos propios (tras modificar el ROE al alza), partiendo del actual 3%.

La plantilla disminuirá hasta junio de este año en un 15% (750 personas), por la aplicación de un expediente de regulación de empleo pactado en diciembre del año pasado con la mayoría de la representación de los trabajadores y que implicará el cierre de 200 oficinas. Pese a este recorte, el ratio de eficiencia seguirá por encima del 50%, en concreto, en el 55%. El banco, no obstante, no llevará a cabo más ajustes en los dos próximos ejercicios como mínimo.

Final de la transformación de las antiguas cajas

Venta seguros. Ibercaja ha explorado también en los últimos meses la venta de su aseguradora de vida, para allanar su salida a Bolsa o incluso para evitarla y optar por la creación de un fondo de reserva, pero al final ha suspendido, por el momento, esta operación.

Las antiguas cajas y la Bolsa. La salida a Bolsa de Ibercaja pone punto y casi final a la reestructuración y transformación de las antiguas cajas de ahorros tras la crisis financiera sufrida en 2008 y que duró una década. Esta crisis financiera supuso el fin de las cajas de ahorros, que se transformaron en bancos y fundaciones bancarias tras la segregación del negocio financiero. Las cajas que no desaparecieron salieron a Bolsa, como es el caso de Unicaja, CaixaBank, Bankia (ahora absorbida por CaixaBank), lo mismo que Liberbank, ahora unida a Unicaja. Solo Kutxabank ha logrado sortear su salida a Bolsa tras crear un fondo de rescate. Abanca, antigua Novacaixagalicia, no tiene obligación de cotizar al haber sido comprada al FROB por Juan Carlos Escotet en 2014. Aunque Escotet no descarta en un futuro colocar en Bolsa a este banco, séptimo de España. Ibercaja es la novena entidad, con una cuota de mercado del 2,4% en préstamos.

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