La circularidad turística llega al sur de Europa

Construcía desarrolla en Portugal el primer complejo turístico sostenible del sur

Constará de 15 alojamientos, cuatro villas, un centro de bienestar y un restaurante

Vista exterior de cómo será B-Água, el primer complejo turístico sostenible del sur de Europa.
Vista exterior de cómo será B-Água, el primer complejo turístico sostenible del sur de Europa.

El primer complejo turístico sostenible del sur de Europa estará en Comporta, Portugal. La construcción de B-Água, que ocupará 18,6 hectáreas de este enclave en la costa del Alentejo, comenzará en enero de 2022 de la mano de la pionera en construcción circular en España Construcía.

El proyecto constará de 15 alojamientos independientes, cuatro villas, un centro de bienestar, un espacio polivalente y un restaurante dirigido por el chef Rafa Zafra (de los restaurantes Estimar, en Madrid y Barcelona, y Casa Jondal, en Ibiza). Y todo, desde los planos hasta la recuperación posterior de los materiales o la propia explotación del complejo, girará, por primera vez, en torno a un modelo de circularidad sostenible.

Interior de las habitaciones del proyecto B-Água, en Portugal.
Interior de las habitaciones del proyecto B-Água, en Portugal.

El fundador y director general de Construcía, Arturo Fernández, asegura que la idea se ha regido por dos estándares: “Uno, el marco europeo de sostenibilidad Level(s), el más amplio a día de hoy. Y dos, este lo hemos combinado con una metodología de construcción circular llamada Lean2Cradle. Con lo cual, el verdadero hito diferencial frente a otras construcciones es la mezcla del marco europeo con los principios de circularidad”.

La familia promotora, que todavía no quiere desvelar la inversión requerida para dar forma a su espacio soñado, descubrió este entorno natural haciendo turismo; más tarde, decidió instalar en él su hogar, y ahora ha dado el paso de desarrollar este complejo turístico precursor. “Esta familia buscaba dejar un legado natural a sus hijos y que esta experiencia fuera un referente para otros complejos turísticos”, reconoce Fernández. En ese sentido, considera que el sur y el norte de Europa se encuentran en un nivel parecido en términos de construcción sostenible. En España no se ha planteado ningún proyecto turístico como B-Água, pero Construcía tiene iniciativas en marcha en otros sectores. “Estamos desarrollando un par de edificios de oficinas, uno de viviendas, una residencia de estudiantes y un centro de telecomunicaciones basados en la circularidad”, comenta el fundador.

Interior de las habitaciones del proyecto B-Água, en Portugal.
Interior de las habitaciones del proyecto B-Água, en Portugal.

El nuevo complejo contempla la recuperación de los materiales cuando se cumpla su vida útil y la emisión de gases de efecto invernadero asociados al consumo energético de los edificios. Además, tiene en cuenta el uso eficiente de los recursos hídricos y energéticos. Todas estas novedades, sin embargo, suponen una barrera de entrada a las empresas constructoras, según Fernández: “Necesitas herramientas que midan todo eso y hay muchos constructores que todavía van a tener un proceso de aprendizaje para poder aplicar esta metodología”.

Aun así, tras la pandemia, cada vez son más los promotores que están interesados en este tipo de metodologías que permiten eliminar la generación de residuos y maximizar los beneficios medioambientales. Los que no, dice Fernández, estarán obligados en el futuro. “Todos los activos inmobiliarios que hoy se están haciendo y no contemplan la circularidad son edificios obsoletos. Están desprotegidos de su valor frente a regulaciones futuras sobre materias primas y pasarán a ser edificios tóxicos. Nosotros no concebimos que una construcción que va a durar 80 o 100 años no se desarrolle con los últimos estándares que existen”, advierte.

Dentro de B-Água

  • Edificio central. En él se ubicarán la recepción y el restaurante, que estará rodeado por los 15 alojamientos independientes. Cada uno de ellos tendrá un espacio de 70 m2 y una zona de piscina común que se completa con un bar.
  • Decoración. Será simple, pero cuidada, de acuerdo con la filosofía de sostenibilidad que guía como una estrategia general todos los aspectos del proyecto. Asimismo, la cimentación de los edificios se ejecutará en seco para minimizar la afectación al entorno y la estructura será de madera.
  • Wave. También se prevé un domo exterior para actividades de todo tipo, como el denominado proyecto Wave. Este ofrece un conjunto que terapias a partir del agua, suspensión mineral, tecnología visual y auditiva, posturas y movimientos combinados basados en diversas prácticas (yoga, pilates, taichí o alineamiento muscular).
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