El coronavirus dispara la búsqueda de viajes sostenibles

En junio, las reservas en hoteles ecosostenibles ya habían crecido un 237%

Los alojamientos toman medidas que van desde la gastronomía de km 0 hasta la instalación de paneles solares

Hotel Finca de los Arandinos, en La Rioja, de Rurakla.
Hotel Finca de los Arandinos, en La Rioja, de Rurakla.

Tener la posibilidad de viajar se ha convertido en un privilegio después de la pandemia y los turistas han empezado a valorarlo más que nunca. Ya en junio, las reservas de viajes en hoteles ecosostenibles se habían disparado un 237%, según datos del portal especializado en escapadas temáticas Weekendesk.es, que sitúa a España como uno de los destinos donde este tipo de turismo se consolida por encima de la media global (189%).

Duplicar las cifras es fácil después de un verano como el de 2020, donde el turismo apenas fue posible, pero el sector reconoce que el interés por un turismo respetuoso con el entorno se ha convertido en una prioridad para el viajero más que nunca. “El año pasado, con el motivo de no poder viajar fuera, mucha gente disfrutó y volvió al turismo de proximidad y han visto que es el futuro. Este año estamos viendo que ese reflejo continúa y el viajero ha tomado conciencia para apoyar el turismo nacional de productores y pequeños empresarios”, afirma el director general de Ruralka, Rafael Ausejo.

Su compañía de hoteles con encanto trabaja la sostenibilidad desde sus inicios, en 2002, teniendo en cuenta desde la gastronomía de kilómetro cero con productores locales hasta la electrificación de los alojamientos. Gracias a su acuerdo de colaboración con Porsche, por ejemplo, cuenta con 25 hoteles que disponen de estaciones de recarga universales para todo tipo de vehículos eléctricos. “Tenemos experiencias que te dejan ser pastor por un día en un hotel de Girona, de recoger manzanas para hacer tu propia sidra, de participar en la poda de los viñedos, ahora en septiembre... Hacemos propuestas que implican que el precio aumente, pero al ser un viaje más especial a la gente no le importa”, defiende Ausejo.

Hotel CieloAstur, en Asturias, de Ruralka.
Hotel CieloAstur, en Asturias, de Ruralka.

Los hoteles The Residence, del grupo Cenizaro, también han adquirido nuevos compromisos para fomentar un turismo consciente en las islas de Maldivas y Zanzíbar. A través de la iniciativa Earth Basket, la cadena pretende dar visibilidad a la biodiversidad local y proporcionar productos de proximidad frescos para el consumo, rehabilitando tierras degradadas. Además, ha incorporado paneles solares con los que calcula que se cubrirá cerca del 25% del consumo energético de los hoteles. Su directora de comunicación, Liza Quddoos, considera que la clave es aportar soluciones sostenibles en las diferentes etapas del viaje: “Disminuir el uso de papel y plástico, reducir el cambio diario de sábanas y toallas o introducir códigos QR en los menús pueden ser algunos de los primeros pasos para caminar hacia la sostenibilidad”.

Para el fundador de Nadiu Viatges, Franc Famadas, la sostenibilidad social es tan importante como la ecológica. Las visitas a su agencia de turismo responsable se han triplicado desde junio ya que, según indica, la pandemia ha influido en la concienciación de los viajeros. “Ha ayudado a ver que los problemas pueden ser mundiales, no solo de mi casa o mi país. Por tanto, tenemos que cuidar el entorno en el patio de casa, en el del vecino y en África, Sudamérica o donde vayamos de vacaciones”, aclara. Los destinos estrella de su agencia siguen en el exterior, en Tanzania y Costa Rica, pero, tras la crisis sanitaria, se ha reinventado hacia el turismo de proximidad, con viajes a Asturias, País Vasco o Pirineo aragonés y catalán. “Antes ni lo teníamos en mente”, confiesa Famadas.

The Residence Maldives, en la isla privada de Falhumaafushi.
The Residence Maldives, en la isla privada de Falhumaafushi.

Aun así, es el propio turista el que tiene la llave para convertirse en un viajero comprometido. Así lo indica la empresa de tecnología de viajes Kiwi.com. Entre sus recomendaciones para generar un impacto positivo están viajar en temporada baja y durante más tiempo, optar por transportes como el tren o los vuelos directos, elegir destinos menos conocidos, y priorizar compañías comprometidas con el cuidado del planeta. Muchas de ellas, como evitar desplazamientos de largo recorrido o destinos masificados (Londres, París, Madrid...) se han materializado en las ventas de estas vacaciones, según explica el vicepresidente de crecimiento de la compañía, Mario Gavira.

Recuerda, sin embargo, que todavía es pronto para saber si esta nueva tendencia se debe a un cambio en la mentalidad del consumidor o simplemente está relacionada con las limitaciones que ha generado el coronavirus. “Estamos en medio de una tormenta que ha hecho cambiar el comportamiento de los viajeros de forma muy profunda, pero no sabemos si es algo temporal o ha cambiado para siempre”, concluye.

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