La agenda social del Gobierno encuentra su principal escollo en la CEOE

Este lunes se retoma la negociación por el SMI, con la patronal en contra

El calendario apremia para otra discusión clave: la reforma laboral

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. EFE

El Gobierno ha comenzado el nuevo curso político con una intención clara: desplegar, ahora sí, su agenda social después de un año y medio de pandemia muy duro para la economía y para el conjunto de la sociedad. “No va a haber una recuperación económica total si no es una recuperación justa, si no llega a todos los estratos de nuestra sociedad. Nadie puede quedar atrás”, aseguró el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles en la apertura del año político en la Casa de América, frente a sindicatos y la plana mayor del Ibex. Eso pasa, entre otras medidas, por subir un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que se encuentra congelado en los 950 euros desde 2020 por culpa de la pandemia. Este lunes, tendrá lugar la segunda reunión para tratar este tema entre Trabajo y agentes sociales.

El objetivo del Gobierno es llevar el SMI al 60% del sueldo medio usando como guía el informe del comité de expertos que asesoró a Trabajo, que indicaba que debía de crecer entre 1.011 y 1.049 euros de aquí al final de la legislatura. Sin embargo, la patronal se niega a un aumento que, aseguran, será un “sablazo” para los autónomos, según expresó el vicepresidente de CEOE, Lorenzo Amor, la semana pasada. “El Gobierno está muy tranquilo diciendo que hay que subirlo, pero al Estado le cuesta cero subir el salario mínimo (...) que la gente se ponga en la piel de gente muy humilde que son empresarios”, señaló, por su parte, el presidente de la patronal, Antonio Garamendi. La intención del Ejecutivo es acordar una senda de incremento a tres años, “con una subida inmediata” para este 2021, según dijo el jefe del Gobierno.

En la primera reunión, celebrada el miércoles pasado, Trabajo propuso un aumento de 15 euros para este año y de 31 euros para 2022 y 2023, respectivamente, para llevar el SMI hasta los 1.027 euros. Si finalmente fuese así, los sueldos más bajos habrán crecido casi un 40% desde que Pedro Sánchez arribó a La Moncloa tras la moción de censura a Mariano Rajoy. En caso de no llegar a un acuerdo con los agentes sociales (los sindicatos tampoco están a favor del aumento propuesto, ya que lo consideran “insuficiente”), el Ejecutivo se verá abocado a realizar el incremento que considere oportuno mediante un decreto.

Tras esta negociación, la Mesa de Diálogo Social deberá continuar con otra discusión clave: la reforma laboral. Preguntados por este periódico, desde el Ministerio de Trabajo no han puesto fecha todavía a la próxima reunión, no obstante, deberá ser pronto ya que el calendario apremia si es que quiere tenerla lista a finales de este año, según ha dicho en numerosas ocasiones la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Actualmente, las posiciones no pueden estar más alejadas entre el Gobierno y los sindicatos, por un lado, y los empresarios, por el otro.

Estos últimos muestran una oposición frontal a la propuesta de Trabajo, sobre todo en lo relacionado a la temporalidad. En este apartado en particular, el Gobierno desea acabar con la posibilidad de que las empresas contraten personal temporal para las épocas del año en las que se sabe que va a haber un aumento de la demanda (por ejemplo, un hotel en verano). En esos casos, la compañía tendría que recurrir a la figura de fijo-discontinuo. Además, habría otros aspectos, como la recuperación del concepto de la ultraactividad de los convenios colectivos, que hará que los convenios antiguos sigan vigentes mientras los representantes de los trabajadores y la compañía estén negociando uno nuevo.

En más de una ocasión, Garamendi ha tildado a esta propuesta de “contrarreforma laboral”. Sánchez, precisamente usó esa misma palabra en la presentación del curso político, indicando que el Ejecutivo quiere llevar a cabo “reformas”, “no contrarreformas” que “menoscaban la convivencia”. La negociación será complicada.

Díaz avisa: sí o sí habrá una subida del SMI

El único de la UE sin aumento. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, afirmó en una entrevista a Radio Euskadi que habrá subida del SMI, con independencia de que haya acuerdo o no con los agentes sociales, aunque expresó su “absoluta confianza” en el diálogo social. “Lo importante es el diálogo social, a mí me gustaría que este acabe con acuerdo, si no acaba con acuerdo o existe un acuerdo con una de las partes solo, bienvenido, pero lo más importante es que exista diálogo social”, manifestó la vicepresidenta, quien recordó que España es el único país de la UE que aún no subió el SMI. “Faltaba nuestro país y estoy muy satisfecha porque nuestro país sigue a la vanguardia de la defensa de las personas más débiles (...) vamos a cumplir con la agenda que nos fija la Carta Social Europea, con ese 60% del salario medio”, agregó.

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