Un asistente personal para reservar las vacaciones de los empleados

Compañías como Alares, el Museo Thyssen o Enagás ofrecen este servicio a sus trabajadores

Un asistente personal para reservar las vacaciones de los empleados
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Organizar las vacaciones, solicitar el empadronamiento y cambiar de compañía de luz no son solo gestiones del ámbito personal, sino que la carga mental y el tiempo que se necesita para llevarlos a cabo también afectan al plano laboral. Un problema que confirman las propias plataformas: según la agencia de viajes Destinia, el 45% de las búsquedas de los españoles antes de la temporada estival se hicieron entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde. También Google Trends da fe de ello: la franja entre las 11 y las 13 horas es el momento de la jornada laboral en el que más términos relacionados con las vacaciones se introducen en el buscador.

Es por esto que algunas empresas ofrecen beneficios a sus empleados que, por un lado, les hagan aumentar su compromiso con la compañía y, por otro, les faciliten la conciliación. Es el caso del programa miAsistente, que forma parte del Plan Alares 360º que la compañía ofrece tanto a sus clientes como a sus empleados. La prestación consiste en un asistente virtual las 24 horas del día durante todos los días del año para gestionar cualquier tipo de trámites: desde conseguir mesa en un restaurante a detallar una comparativa de precios de distintas compañías telefónicas.

La asistencia está disponible tanto para los trabajadores como para los familiares directos de estos (cónyuge, hijos, padres y suegros). “Muchas veces lo que pasa en casa de tus padres o de tus suegros también te afecta a ti, porque si ellos no pueden, es algo que tienes que acabar haciendo tú”, comenta la responsable de experiencia de empleado de Alares, Sandra Polo. Para la experta, el principal beneficio de este tipo de medidas es la despreocupación. “Te quita mucha carga de temas banales, pero que son necesarios. Todos esos ‘ya lo haré’ te los hace tu asistente personal”, comenta la portavoz, quien también destaca que quien está al otro lado del teléfono es una personal real, no una máquina, con lo que se evita una frustración añadida.

En este sentido, Teresa Blanco, gerente de diversidad y compromiso de Enagás, que también ofrece este servicio a sus empleados, recuerda que es importante evaluar la etapa vital de los empleados. “Quizá la gente joven se maneja más rápido en internet, pero hay que tener en cuenta que no todos nuestros empleados trabajan frente a un ordenador, así que estas tareas pueden llevarles incluso más tiempo de lo que pensamos”, comenta.

El programa no solo contribuye a que los trabajadores estén mentalmente más centrados en sus tareas, sino que también mejora sus disponibilidad: desde que ofrecen el programa, el absentismo se ha reducido un 18%. El asistente personal es de uso ilimitado y funciona con una tarifa plana a cargo de la empresa, pero no tiene ningún coste para el empleado más allá de los gastos derivados de ello (los billetes de avión, la entrada de un concierto, las tasas burocráticas...). Pero para Blanco esto no es un problema: “Suena a tópico, pero es verdad. El coste para las empresas es muy bajo en comparación con lo que recibimos a cambio”.

Otra de las organizaciones que cuenta con un servicio de asistencia para sus empleados es el Museo Thyssen-Bornemisza. La directora de recursos humanos y servicios generales de la pinacoteca, Teresa Gutiérrez del Pozo, apunta que tan importante es ofrecer un servicio como este como que la gente lo utilice. “Hacemos muchas campañas de información para que los empleados se acuerden y cada vez se utiliza más”, celebra.

Las opciones

  • Regalos. El asistente virtual no se encarga solo de localizar y comprar peticiones sencillas, sino que dedica tiempo a buscar cosas difíciles de encontrar. “Hemos tenido casos como conseguir una camiseta firmada por un jugador de baloncesto en concreto. Eso no lo puedes comprar en Amazon”, comenta Polo.
  • Entradas. Un caso similar ocurre con determinados eventos y conciertos, donde hay que realizar una cola física o virtual para conseguir hacerse con una entrada. Una tarea de la que también se pueden encargar los asistentes personales de Alares.
  • Trámites. Gestiones tan tediosas como pasar la ITV, dar de baja un vehículo en tráfico, volver a solicitar todas las tarjetas tras un robo de cartera, hacer selección de personal para el cuidado de niños o la limpieza de la casa o, incluso, realizar todo el proceso de borrado digital cuando una persona fallece.
  • Bolsa de horas. Además del asistente personal, de uso ilimitado, el programa incluye una bolsa de horas de profesionales como ayuda a domicilio, fisioterapia, enfermería, logopeda...
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