Contante y Sonante

No hay vuelta atrás, varios bancos estudian cobrar por los depósitos

Si aplican el razonamiento de cobrar al particular ante los bajos tipos de interés, también deben pagar al cliente por las hipotecas en negativo

Monedas de euros
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Ahora parece que no hay excusa. El cobro del ahorro se está generalizando. Primero se empezó a cobrar a los clientes institucionales y grandes corporaciones, luego a las empresas y ahora se ha iniciado el cobro de los depósitos de los clientes minoristas, a esos a los que la banca insistía que no iba a cobrar, que era antipopular y podía empeorar más la imagen y reputación de la banca. Pero llegó la pandemia y se impulsó el ahorro de los españoles mientras los tipos de interés fueron descendiendo a niveles de bajo cero nunca vistos, como las temperaturas en Madrid.

El primero en comunicarlo en España (al margen de los bancos extranjeros de banca privada y corporativa) fue ING. La filial española del banco holandés dio en noviembre otra vuelta de tuerca a las comisiones y cobrará 10 euros a los clientes sin domiciliar su nómina que tengan en su cuenta más de 30.000 euros a partir de abril. Era, como explicamos el pasado 16 de noviembre, el primero en aplicar esta comisión con la que pretende compensar la penalización que les impone el BCE a los bancos por tener su dinero depositado en la institución que preside Christine Lagarde, más que por prestar un servicio.

Pero estaba claro que esta nueva comisión no se iba a limitar a ING. BBVA también se ha apuntado a esta tendencia para cobrar 0,025% al mes a los saldos de los clientes menos vinculados a partir de los 100.000 euros en la cuenta, cuando esta sea superior a los 200.000 euros. Es decir, un 0,3% anual. Santander cobra un 0,4% a los clientes institucionales de banca privada.

Pero, según reconocen varios bancos, esta tendencia no se limitará a estas entidades. Se extenderá. De hecho, casi todas las instituciones bancarias estudian esta iniciativa, aunque no todos se atreverán a aplicarla a sus clientes, pero algún que otro grupo bancario ya ha comentado que no descarta aplicar una tasa a los clientes con saldos por encima de los 100.000 euros (los que el Fondo de Garantía de Depósitos garantiza en caso de quiebra de una entidad financiera). El cambio es tan radical que incluso la AEB ha abordado este asunto en los últimos días.

Justifica este cambio de táctica de la banca, y por lo tanto de mensaje, en que el aumento de los depósitos que se observa en los últimos meses responde a la búsqueda de la seguridad y confianza de las familias, una tendencia que también se observa a nivel europeo.

La AEB argumenta que la decisión de cobrar el
ahorro del cliente minorista depende de la estrategia de
cada entidad

La rentabilidad de los depósitos es nula, pero hay que compararla con los tipos de interés negativos de otros activos como las letras del tesoro y los tipos de interés oficiales negativos. Por tanto, la decisión de cobrar por los depósitos depende de la estrategia comercial de cada entidad en un contexto de elevada competencia como es el sistema bancario español.

El discurso de que no se cobrará a los clientes particulares se ha fulminado. Esta estrategia, que en unos meses se extenderá a otros bancos, cuenta, no nos olvidemos, con el apoyo del Banco de España. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, es favorable a que la banca cobre a los clientes por sus depósitos ante los tipos de interés negativos.

“El sector bancario primero era reacio a aplicar depósitos negativos, pero las entidades se han ido animando porque les permite minimizar el efecto que tiene esta política sobre el margen de intereses”, declaró el pasado mes de noviembre. Y añadió que el porcentaje de clientes sometido a tipos negativos a nivel europeo sigue una tendencia claramente creciente. “Si los tipos se mantienen en negativo, es probable que esta práctica siga extendiéndose de forma progresiva”, apostilló.

Pues nada, habrá que acostumbrarse a estas comisiones, que se suman a las ya decenas de tarifas que aplican por operar en la entidad. Incluso si eres un cliente vinculado tienes comisiones, aunque en estos casos empiezan a aplicar tarifas planas.

Pero si consideran que deben repercutir a los clientes el coste que sufren ellos por tener sus activos en el BCE, también deberían hacer el ejercicio a la inversa, es decir, en las hipotecas. Si es contra natura pagar por prestar, también es contra natura que un cliente pague por ahorrar. De esta forma, las hipotecas con tipos de interés negativo, caso que también se está produciendo en la actualidad con un euríbor al -0,5%, deberían ser remuneradas si se aplica el mismo argumento que para el cobro de los depósitos.

Los bancos, así, deberían pagar a sus clientes por las hipotecas que arrojen tipos de interés negativos tras sumar el diferencial, salvo que haya alguna restricción legal, según adelantó este periódico el pasado 14 de octubre. Esa es la conclusión que explicó José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), en una intervención en el Parlamento Europeo. Estas diferencias, aunque no se pagasen, podrían compensarse con depósitos o reduciendo comisiones al cliente, ¿por qué no? No sería extraño que ahora las reclamaciones de las asociaciones de consumidores pusieran su foco en esta dicotomía. Si me cobras por los depósitos, me pagas por los créditos. Parece el mundo al revés, pero así estamos.

Y mientras, los neobancos y fintech comienzan a despegar y a convertirse en una verdadera amenaza para la banca tradicional. La pandemia, con la reclusión en los hogares de los ciudadanos, unido a la difusión por parte de esta banca online de mensajes de menores comisiones y más transparentes, está calando en la población a un ritmo mayor del previsto hace solo un año.

Por cierto, el mercado hipotecario danés ha sido noticia recientemente. Nordea Bank ha lanzado un préstamo hipotecario a tipos fijo al 0% a 20 años. Parece que en España es muy complicado que alguna entidad se atreva a imitar al banco danés. Otra cosa es si existiera un verdadero mercado único bancario europeo. Desde HelpMyCash.com consideran que “es improbable que la banca española lance hipotecas al 0%, pues supondría renunciar a una de sus principales vías de ingresos”. Además, el mercado hipotecario de Dinamarca funciona de forma muy diferente al español, pero quién sabe. La competencia es cada vez más dura.

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