Carlos Tavares, el ‘car guy’ que ha revolucionado el mundo del motor

El portugués, con alma gala, es artífice de la compra y renacimiento de Opel y de la fusión PSA-FCA

Carlos Tavares, el ‘car guy’ que ha revolucionado el mundo del motor

Los accionistas de PSA dieron el lunes luz verde a la fusión del gigante automovilístico francés con la ítalo-estadounidense FIAT-Chrysler (FCA). De este modo, nace Stellantis, surgido de la fusión de iguales y que se convertirá en el cuarto mayor grupo automovilístico por vehículos vendidos y en el tercero por su volumen de negocio tras Toyota y Volkswagen. El nuevo conglomerado será dirigido por Carlos Tavares, hasta ahora CEO de PSA Group.

Tavares nació en Lisboa en 1958 donde fue educado en un ambiente francés. En su casa se hablaba en lengua extranjera y las amistades de la familia se encontraban entre la comunidad expatriada. Su padre era contable en una empresa gala y su madre profesora en el Liceo Francés de Lisboa, centro donde Tavares cursó todos sus estudios primarios hasta el bachillerato. En su último año preuniversitario se trasladó al Liceo de Toulouse donde realizó un curso preparatorio que logró llevarle al prestigioso École Centrale de Paris donde se licenció con notas excelentes en Ingeniería.

Desde niño demostró su afición al automóvil, una devoción que se intensificó cuando en 1972 Portugal inauguró su primer circuito permanente en Estoril. Hasta entonces, había asistido a competiciones en otros circuitos como Vila Real o Vila do Conde, pero no eran permanentes. Con Estoril hubo necesidad de comisarios de pista que aseguraran la máxima seguridad, y Tavares, con apenas 14 años, fue uno de ellos. Allí fue donde vio competir a grandes como Jacky Ickx y Emerson Fittipaldi. Su deseo hubiese sido ser piloto profesional pero en numerosas ocasiones el directivo ha reconocido carecer del talento necesario para cumplir su sueño.

A lo que no renunció fue al ambiente del automóvil ni a continuar practicando el deporte del motor. Compite de forma continuada desde 1980. Entre sus victorias, las conseguidas en 2014 y 2015 en las 24 Horas de Barcelona con un Peugeot RCZ, e incluso ha participado en el mítico Rally de Montecarlo. “Pilotar nos enseña a mantener la sangre fría”, confesó el CEO a Paris Match hace unos años. “Es una escuela en términos de aprender cómo vivir con rigor y con espíritu de equipo. Es una gran escuela para aprender cómo enfrentarse al estrés de la vida”.

En el plano empresarial, con 23 años y recién graduado, fue contratado por Renault, donde trabajó de ingeniero de pruebas y desarrollo de nuevos coches para la empresa durante 30 años. Fue uno de los 10 ingenieros que puso en marcha el nuevo centro de ensayos de la compañía gala.

Después, fue nombrado responsable de las pruebas dinámicas de todas las plataformas de Renault. Luego llegó la oportunidad de trasladarse a Japón con Nissan, una decisión que no fue fácil de tomar debido a su responsabilidad como padre de tres hijas. Más tarde, cuando Renault entabló una alianza con el grupo Nissan en 1999, fue enviado a Nashville, en el estado de Misisipi (Estado Unidos), para formar parte de las operaciones conjuntas de las dos empresas, y supervisar las operaciones norteamericanas del partnership estratégico.

A su vuelta a Francia, fue nombrado número dos del grupo galo, y llevó la dirección del área operacional. Todo parecía indicar que el portugués sería el sucesor de Carlos Ghosn, CEO de Renault desde 2005, pero en 2013 Tavares dejó claro que estaba cansado de esperar y ante los medios lanzó a la industria un mensaje alto y claro: “Cualquier persona que siente pasión por la industria automovilística inevitablemente siente en cierta altura que tiene tanto la energía como el apetito para ser el número uno”.

Peugeot – Citröen lo escuchó y atendió a sus peticiones y puso al luso al frente de la centenaria empresa en un momento en el que el grupo se encontraba peligrosamente sobreextendido. A Tavares no le tembló el puso a la hora de reestructurarlo. Redujo puestos de trabajo, congeló sueldos, eliminó las gamas menos lucrativas y cerró la fábrica de Aulnay-Sous-Bois. Sin embargo, sus actuaciones no crearon asperezas entre sus trabajadores, que respetaron cada una de sus decisiones. “Es de los pocos especialistas mundiales que realmente sabe todo sobre un coche, desde su diseño inicial hasta su producción, pasando por el marketing. Es como si para él los coches fueran lo que la poción mágica es para Asterix; es una fuente de poder y obsesión”, declaró un ingeniero anónimo a Le Monde. El año 2015 se denominó Push to pass (Empujar para pasar), cerró con un beneficio de 1.202 millones de euros, al tiempo que el cash flow se elevó a 3.800 millones.

En 2017 General Motors vendió Opel al grupo francés. La marca del rayo había formado parte del gigante americano durante casi nueve décadas, pero en las dos últimas nadie en el seno de GM había conseguido devolver a Opel a la senda de la rentabilidad. Tavares lo consiguió en solo un año. El responsable de PSA centró su estrategia en apaciguar los ánimos de los sindicatos y fabricar coches asequibles a un coste moderado. En estos años también ha sumado a Vauxhall, y ha puesto un pie en China al aliarse con Dongfeng. Además, independizó a DS del ala protectora de Citroën.

Quienes lo conocen, destacan su personalidad, tenacidad y valentía. Pero pese a esa figura carismática en la parcela empresarial, siempre se ha mostrado muy celoso de su vida privada. Viaja con su familia muy a menudo a su país natal, donde siempre pasa desapercibido. Eso sí, su obsesión, como la de cualquier buen car guy que se precie, son los coches. Colecciona modelos clásicos. Entre ellos, un Peugeot 504 V6 Coupé de 1979, un Alpine A110 de 1976 y un Porsche 912 de 1966. Le apasiona restaurarlos y sacarlos a pasear por los circuitos más importantes de Europa. Hasta 2016 divulgaba sus aventuras en el blog Clémenteam Racing, equipo de carreras que nombró en honor a su hija mayor, Clémentine. En 2020, 86 periodistas seleccionaron a Tavares Persona del Año en el Sector Automotriz.

 

Sostenibilidad

Cada modelo de toda la gama de automóviles de pasajeros de sus marcas tendrán una versión híbrida o ecológica. Además, sus ingenieros y diseñadores proyectan actualmente 15 nuevos ‘verdes’.

PSA es líder en bajas emisiones de CO2 y en bajo consumo. Sus coches cumplen con el reglamento sobre emisiones NOx y están asociados a la ONG ‘International Council of Clean Transportation’ para probar sus coches en condiciones reales. Su protocolo de medición supone 90 km, frente a los 11 exigidos en Europa.