El virus y el euro presionan al BCE para tomar más medidas en diciembre

La divisa podría dar tregua ante los comicios en EE UU pero no el Covid-19. El mercado apuesta por un alza del programa antipandemia

La presidenta del BCE, Christine Lagarde
La presidenta del BCE, Christine Lagarde Getty Images

El BCE no ceja en su mensaje de estar listo para emplear las herramientas a su alcance si fuera necesario y el curso de los acontecimientos en la zona euro está abonando el terreno para que vuelva a actuar con determinación. Las fuertes caídas bursátiles del lunes fueron un primer aviso de lo que puede estar por venir, con una clara reacción pesimista de los inversores ante el avance de la pandemia en Europa, con especial incidencia en el Reino Unido y España.

El avance del coronavirus está obligando de nuevo a las restricciones a la movilidad, lo que promete elevar aún más la incertidumbre y dañar de nuevo a las economías, mucho antes de lo que se esperaba. Christine Lagarde reconoció el lunes que la recuperación observada en el segundo y tercer trimestre sigue siendo incierta e incompleta y continúa “fuertemente sujeta a la evolución de la pandemia y al éxito de las políticas para hacerle frente”.

Gracias en parte a esa recuperación, el euro se ha visto fortalecido a niveles de hace más de dos años frente al dólar, aunque su apreciación también se esté convirtiendo en otro argumento de peso –junto al impacto económico de una segunda ola de coronavirus– en favor de nuevos estímulos monetarios, que el mercado espera ya para la reunión de diciembre.

La apreciación del euro permite el abaratamiento de las importaciones, un arma poderosa para impulsar la recuperación, pero es un notable factor de presión a la baja sobre la inflación. El BCE reconoce que vigila muy de cerca su impacto sobre su objetivo de estabilidad de precios, si bien ha renunciado a tomar medidas para frenar la escalada de la divisa.

“El BCE poco puede hacer para frenar al euro. La gran parte de esa subida se debe a la debilidad del dólar. La volatilidad por las elecciones en EE UU puede reforzar al billete verde. Lagarde tendrá que esperar y ver, pero no tiene sentido quemar cartuchos hasta el mes de diciembre”, explica Francisco de Haro, experto de divisas de Citi en España.

Por lo pronto, el euro ha dado un respiro y cede posiciones al nivel de los 1,17 dólares ante el incremento de la incertidumbre entre los inversores. “El dólar conserva su papel de divisa refugio”, añade De Haro, que prevé que el euro se mantenga en los próximos tres meses en los 1,17, ante el entorno de volatilidad por las elecciones en EE UU, para después reforzarse hasta los 1,22 dólares a un plazo de 6 a 12 meses.

“No esperamos decisiones por parte de la Fed o el BCE que puedan mover el mercado de divisas de forma significativa este año y menos hasta que el BCE anuncie su revisión estratégica a mediados de 2021”, señalan desde Bank of America, que prevé que el euro llegue a desinflarse hasta los 1,14 dólares en el último trimestre de este año y el primero de 2021. La entidad advierte que habrá otros grandes factores, y no serán los bancos centrales, que moverán las divisas este año: los datos económicos del cuarto trimestre, la búsqueda de una vacuna que podría no estar lista hasta el próximo año y las elecciones presidenciales en EE UU, en las que existe el riesgo de que el resultado sea más ajustado de lo que sugieren los sondeos y de lo que el mercado está descontando.

En Bank of America, donde prevén que el euro dé un respiro a las expectativas de inflación, esperan que el BCE anuncie en diciembre un aumento del plan de compras antipandemia (PEPP) en otros 500.000 millones de euros y su extensión hasta finales de 2021.
En Goldman Sachs también aguardan el anuncio en diciembre de la ampliación del PEPP ante un impacto más severo del coronavirus y una expansión fiscal menor a la prevista en los presupuestos que se vayan conociendo en otoño en la zona euro.

Descarta igualmente medidas del BCE ante la apreciación del euro, que estaría sostenida no solo por un dólar más débil –después de que la Fed haya flexibilizado su objetivo de inflación y abierto una larga era de tipos cero– sino por la recuperación económica en la zona euro, que los nuevos rebrotes de la pandemia pueden poner ahora en entredicho.

Fabio Panetta: “El riesgo es quedarse corto”

Amplia respuesta. El BCE ha respondido con contundencia ante la crisis y uno de los miembros de su comité ejecutivo, el italiano Fabio Panetta, alimentó ayer la expectativa ya presente en el mercado de más estímulos. “Los riesgos de una política de sobre reacción son mucho más reducidos que los riesgos de una política que sea demasiado lenta o demasiado tímida al reaccionar en caso de que el peor de los escenarios se materialice”, señaló en un discurso.

Un euro a 1,18. El BCE prevé un euro relativamente fuerte para los dos próximos años, en los 1,18 dólares frente a los 1,14 dólares estimados para este año, aunque ello no sería un lastre para el aumento de la inflación, según sus últimas previsiones económicas. Así, calcula que los precios suban a un ritmo del 1,5% interanual en el primer trimestre del año próximo desde el 0,4% del primer trimestre de 2021. El riesgo está en que la pandemia y el mayor margen de respuesta de la Fed echen por tierra esas previsiones.

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