Messi dice ahora que se queda, pero el terremoto sigue

El jugador argentino quiere evitar un conflicto judicial con el Barcelona y apurará su contrato hasta 2021, aunque afirma no hay proyecto

Messi celebra un gol con el Barcelona.
Messi celebra un gol con el Barcelona. Efe

Messi se queda este año en el Barcelona. Así lo anunció este viernes el jugador argentino en una entrevista en el portal goal.com, donde aseguró que seguirá jugando en el conjunto azulgrana la próxima temporada. “Jamás iría a juicio contra el club de mi vida. Por eso me voy a quedar en el Barcelona”, manifestó el astro argentino, quien confirmó así que cumplirá el año que le queda de contrato.

Lo que debía ser un día de gran alegría para la entidad, sin embargo, tan solo lo fue a medias. El 10 de Argentina seguirá vistiendo la casaca blaugrana un año más, pero todos los problemas estructurales del club a los que apuntaba su salida no solo no han desaparecido, sino que mantienen plena vigencia. Para muestra, el hecho de que el anuncio de Messi se produjo apenas unas horas después de que los abogados de Messi y el entorno más cercano del jugador, con su padre, Jorge Messi, a la cabeza, mantuvieran el enésimo cruce de declaraciones y comunicados con LaLiga.

El motivo fue que el organismo presidido por Javier Tebas se había alineado desde hacía días con las tesis defendidas por el Barcelona, que se agarra a la fecha del 10 de junio como día límite que Messi tenía para manifestar su intención de irse y liberarse así de la cláusula de 700 milones de euros que pesa sobre él. El despacho Cuatrecasas, que defiende al astro argentino, interpreta que la fecha se corresponde con el fin de la competición, el cual se retrasó al mes de agosto por motivo del coronavirus, y añadía además que LaLiga era cualquier cosa menos un juez neutral, pues la entidad tiene un interés evidente en conservar uno de sus mayores baluartes publicitarios. Sea como fuere, ya no importa: con tal de no verse en los tribunales denunciando al club que lo cuidó y lo vio crecer desde los 13 años, Messi se queda.

Pero por debajo de todo ello late la realidad de que el jugador argentino no es feliz en el Barcelona: “Le dije al club, sobre todo, al presidente, que me quería ir. Se lo llevo diciendo todo el año. Creía que era el momento de dar un paso al costado porque el club necesitaba más gente joven, gente nueva y pensaba que se había terminado mi etapa en Barcelona”, explicó Messi al respecto en goal.com. La intención inicial del 10, manifestada muchas veces en los últimos años, era la de engrosar la cada vez más escueta lista de los one club man, los escasos jugadores que solo han militado en un club profesional en toda su carrera. Ver, sin embargo, cómo las cosas han dejado de funcionar en el club catalán en los últimos años acabó por cambiar su opinión: “Fue un año muy complicado, sufrí mucho dentro de los entrenamientos, en los partidos y en el vestuario”.

Antes de explicar los motivos de esta sensación, Messi se detuvo a descartar un sospechoso habitual en estos casos, el dinero. El jugador aprovechó la ocasión para acallar los rumores que hablan de que busca una última renovación que mejore los 50 millones de euros netos que recibe por temporada: “Me han dolido muchas de las cosas que se han dicho. Siempre antepuse el club. Tuve posibilidad de irme del Barça muchas veces. ¿El dinero? Todos los años pude irme y ganar más dinero que en el Barcelona”.

Sí le quita el sueño al argentino el rendimiento deportivo. Especialmente, las últimas tres eliminaciones del Barcelona en la Champions, la máxima competición continental, producidas siempre tras abultadas derrotas que le llevaron a pensar que debía buscar su mejor nivel en otra parte:“ Mi decisión no viene del resultado del Bayern, viene de muchas cosas. Siempre dije quería un proyecto ganador y ganar títulos con el club para seguir agrandando la leyenda del Barcelona a nivel de títulos. Y la verdad que hace tiempo que no hay proyecto ni hay nada. Quiero competir la Champions”. Se trata, a ojos del de Rosario, de una competición difícil que se puede ganar o perder, pero de la que no se puede salir con la imagen comprometida: “No nos puede pasar lo de Roma, lo de Liverpool, lo de Lisboa. Todo eso hizo me llevó a pensar esa decisión que no llevé a cabo”.

Ahora, aunque Messi da marcha atrás con respecto a lo expresado en aquel ya célebre burofax, el jugador mantiene la interpretación que hicieron sus abogados: él era libre de escoger su destino, y si no lo hace es simplemente por evitar más conflictos: “Lo que ellos dicen es que no lo dije antes del 10 de junio, pero estábamos en mitad de todas las competiciones y no era el momento. El presidente siempre me dijo que podría decidir cuando acabara la temporada, nunca puso fecha”, zanja el argentino. Messi se queda, pero está por ver si la paz volverá al Barcelona.

 

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