Una recuperación verde frente al Covid-19

El impulso a una política centrada en las energías renovables y la bioeconomía resulta esencial para superar la crisis

Una recuperación verde frente al Covid-19

La emergencia sanitaria y económica causada por el coronavirus irrumpió en nuestra vida cuando todos nos estábamos preparando para combatir otra emergencia, la climática. El reto al que ahora nos enfrentamos es mayúsculo: frenar la pandemia y sus consecuencias sociales y económicas, al tiempo que se persevera en la lucha contra el cambio climático. Una recuperación verde, imprescindible en estos momentos para el empleo, la economía y el conjunto de la sociedad; pero también para el planeta y la calidad de vida de todos. Se trata, asimismo, de una oportunidad para la modernización, adecuación y competitividad de nuestra economía.

En este contexto, resultan oportunos y acertados las diferentes normativas y planes estratégicos, tanto nacionales como europeos, aprobados o en trámite, que prevén importantes procesos de descarbonización antes del año 2050, impulsando las energías renovables, la movilidad eléctrica y la reducción de emisiones. Se pone así sobre la mesa la necesidad de movilizar inversiones, tanto públicas como privadas, hacia una recuperación verde, una estrategia por la que los sectores ligados a lo forestal, bien para producir celulosa como energía renovable con biomasa, también apostamos decididamente.

Complementariamente a los criterios de sostenibilidad, esta línea de acción significa y debe aportar un esfuerzo por una visión de territorio que permita la lucha contra la despoblación rural y –debemos tenerlo claro– esto pasa, además, por un aprovechamiento de la biodiversidad de forma respetuosa, sostenible y sensata.

El empuje de esta política centrada en las energías renovables y la bioeconomía resulta esencial para alcanzar los objetivos marcados por la Unión Europea, y es todo un estímulo para el sector privado. El desarrollo de proyectos verdes, sostenibles, neutros en carbono, junto a una transición justa y que genere empleo en las zonas rurales serán firmemente promovidos dentro de este nuevo marco legal.

Todo el sector de la bioeconomía ya trabaja en esta misma dirección a nivel europeo. Sirva como ejemplo que la Confederación de Industrias Papeleras Europeas (CEPI, por sus siglas en inglés) suscribimos y apoyamos decididamente la Alianza Europea para una Recuperación Verde. Se trata de un compromiso conjunto para impulsar soluciones ecológicas y sostenibles en la estrategia de la Unión Europea para la recuperación tras la crisis sanitaria causada por el coronavirus. Con este acuerdo multisectorial, se pretende la movilización de paquetes de inversión verde, para “preparar nuestras economías para el mundo de mañana”, tal y como recoge el manifiesto de la iniciativa. Estamos implicados también, como no podría ser de otra forma, con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU. Como compañías comprometidas con un modelo de negocio sostenible, representamos un claro ejemplo de transición de un modelo lineal a la economía circular, ya que nuestra actividad se basa en el aprovechamiento de recursos renovables, como la madera o la biomasa, valorizando los subproductos e incorporándolos de nuevo a la cadena de trabajo, lo que permite reducir el impacto ambiental.

Fruto de nuestro modelo de actividad, muy ligado a los territorios donde operamos, contribuimos a la lucha contra la despoblación rural, al ser el sector forestal y agrícola un importante motor de desarrollo en este ámbito. Mediante la producción de celulosa, y a través de su cadena de suministro de madera, el sector contribuye a generar empleo y valor para contratistas, suministradores y propietarios forestales en España. Además, la generación de energía con biomasa en nuestras plantas ayuda a llevar a cabo una transición energética justa, ya que es un motor de empleo sostenible en dichos entornos rurales.

Podemos asegurar que disponemos de modelos que funcionan y están plenamente adaptados a las necesidades de una sociedad cada vez más exigente y comprometida con el medio ambiente. Es el caso de nuestras biofábricas para producir celulosa de calidad, o nuestras plantas de energía renovable.

Son particularmente ilustrativos aquellos casos en que se han logrado convertir antiguas centrales térmicas a base de energía fósil en nuevas plantas de generación renovable con biomasa. Se trata de proyectos que están en línea con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 y que han permitido mantener el empleo industrial de calidad, que contribuye a la dinamización de la economía de la zona y que favorece la descarbonización de nuestro sistema energético y a la fijación de empleo rural. El concepto de transición energética justa queda allí patente, para preservar y potenciar un modelo económico de futuro y un empleo de calidad. Se produce de esta manera la traslación de los planes europeos, nacionales, las voluntades de gobiernos, haciendo equipos y sumando fuerzas.

En definitiva, los modelos de negocio de nuestros sectores se basan en dos grandes líneas: la generación de energía renovable (con una decidida apuesta por la generación con biomasa y muy implicada en el territorio) y la fabricación y el suministro de celulosa (material natural y renovable, con el que se fabrican productos reciclables y sostenibles, alternativos a los derivados del petróleo, como los plásticos).

Por ello, nuestra visión está plenamente alineada con las estrategias europea y nacional. Como compañías basadas en el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, trabajamos día a día para superar el desafío sanitario, económico y social que supone la pandemia del Covid-19, atendiendo al mismo tiempo a un firme compromiso con el medio ambiente.

Tenemos la firme convicción de que la recuperación tras esta crisis que tan duramente nos ha golpeado será verde, o no será. Queremos ser parte activa de esa solución y confiamos en contribuir a dar respuesta al gran reto que, como sociedad, tenemos por delante.

 Ignacio Colmenares es Presidente de Ence