Los empresarios anulan las reuniones del diálogo social que tenían con el Gobierno

CC OO y UGT respaldan la derogación parcial de la reforma laboral y los empresarios alertan de que eso tendrá "consecuencias negativas incalculables"

Patronales reforma laboral
El presidente del Gobierno Pedro Sánchez durante la firma, con los líderes de las patronales CEOE y Cepyme y de los sindicatos UGT y CCOO, el pacto para prorrogar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá de la vigencia del estado de alarma, el pasado 11 de mayo.

Las dos principales patronales, CEOE y Cepyme, han decidido poner en suspenso el diálogo social que mantienen con el Gobierno, ante el malestar generado en el seno de estas organizaciones por el acuerdo firmado entre los socialistas y EH Bildu para derogar la reforma laboral. Así, de momento, los empresarios han anulado la reunión que tenían con con el Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, para conocer el diseño de la nueva prestación del Ingreso Mínimo Vital, que el Ejecutivo quiere aprobar el próximo martes en el Consejo de Ministros.

Los empresarios habían respondido a primera hora de la mañana con un durísimo comunicado al acuerdo alcanzado ayer por el PSOE y Podemos con Bildu para derogar la reforma laboral, pacto que permitió al Ejecutivo sacar adelante la prórroga de 15 días del estado de alarma. El acuerdo supone, según las patronales, "un desprecio indignante al diálogo social, al que dinamita; al papel que la propia Constitución otorga a los agentes sociales y, en este sentido, a las propias instituciones del Estado [...] en el momento más delicado de la economía española y, por tanto, cuando este diálogo se hace más necesario".

Fuentes empresariales han explicado que los dirigentes patronales han anulado su reunión con Escrivá a la espera de que el Gobierno les explique en qué consiste el acuerdo con EH Bildu y cómo afectaría al resto de las negociaciones del diálogo social.

Hacia la medianoche, apenas unas horas después de firmarlo, el PSOE rectificó el acuerdo con Bildu, que inicialmente pretendía la derogación íntegra de la reforma. "Respecto al acuerdo firmado a lo largo del día de hoy entre el PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu, se anula el punto primero de dicho acuerdo", indicó el partido, en referencia al apartado que recogía la anulación total de los cambios en la normativa laboral aprobados por el Gobierno del PP en 2012.

Una marcha atrás exprés que no ha evitado el rechazo frontal de las asociaciones empresariales, apenas dos semanas después de que Ejecutivo y agentes sociales firmaran un acuerdo sobre la prórroga de los ERTEs para hacer frente al impacto del coronavirus: "En estos momentos, en los que el propio Gobierno aborda con patronal y sindicatos medidas de flexibilidad en el ámbito laboral para garantizar la subsistencia de miles de empresas y millones de empleos, es totalmente incoherente y contrario suscribir un acuerdo para dar un paso atrás e incrementar la rigidez". Con el acuerdo, añaden, "se echarán por tierra todos los esfuerzos realizados para, a través de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), lograr hibernar las plantillas y salvaguardar millones de puestos de trabajo".

En medio de este tsunami inesperado, los sindicatos UGT y CC OO han llamado a la calma a sus contrapartes empresariales, aunque con matices. El secretario general de UGT ha pedido a las patronales "mucha mesura" "moderación y tranquilidad" y, sobre todo, no romper el diálogo social. "En otros momentos han pasado otras cosas y nosotros (los sindicatos) podríamos habernos aprovechado para levantarnos de la mesa y no lo hemos hecho. Los empresarios necesitan diálogo y yo estoy convencido de que la CEOE, más allá de esta reacción, va a continuar en la senda del diálogo social".

No obstante, horas después, Álvarez, endureció su posición y advirtió  a la CEOE de que "no va a sacar rédito" de su enfado por el acuerdo entre PSOE, Podemos y Bildu para la derogación de la reforma laboral porque los sindicatos no irán a la mesa de negociación pensando que hay una
deuda con la patronal.

Mientras que, por su parte, el líder de CC OO, Unai Sordo, apeló a continuar con el diálogo social tripartito con el Gobierno y los empresarios sobre "la agenda de emergencia que tenemos", en referencia a los ERTE y las restricciones al despido, así como las prórrogas de estas herramientas donde siga habiendo causa de fuerza mayor, así como la aprobación de medidas de reactivación económica.

Y dicho esto, Sordo fue contundente a la hora de pedir que se "huya de voluntarismos y retomar la agenda para la derogación de la reforma laboral que fue interrumpida por la crisis sanitaria, contando con el marco de diálogo social y sabiendo que se requiere una mayoría parlamentaria para hacerlo".

El pacto, firmado por los portavoces de los tres partidos: Adriana Lastra (PSOE), Pablo Echenique (Unidas Podemos) y Mertxe Aizpurua (EH Bildu), contaba con la oposición, dentro del Ejecutivo, de la responsable económica, Nadia Calviño, así como del PNV, apoyo clave para el Gobierno en el poder legislativo.

Las patronales añaden que "el pacto alcanzado es de una irresponsabilidad mayúscula y tendrá unas consecuencias negativas incalculables en la economía española y en la confianza empresarial tanto nacional como internacional, que impactarán de forma profundamente negativa en el empleo". También desoye, indican las asociaciones empresariales, las recomendaciones de Bruselas, "que plantea la necesidad de fundamentar la recuperación a medio plazo en medidas de apoyo al empleo tomadas de acuerdo con los interlocutores sociales, tales como la flexibilización de las condiciones laborales".

En esta misma línea, desde Cataluña, la patronal Fomento del Trabajo, inlcuida en CEOE, criticó que "la debilidad del Gobierno para garantizar la aprobación del estado de alarma y el acuerdo con Bildu, ponen en peligro el diálogo con los agentes sociales absolutamente necesario para garantizar la continuidad de la actividad económica y el mantenimiento de los puestos de trabajo".

En este punto han surgido reacciones de otros responsables empresariales como Raúl Grijalba, director general de la Región Mediterranea de Manpower Group, empresa dedicada a la selección de personal, quien ha advertido que "la flexibilidad interna en las empresas que introdujo la reforma laboral esa ahora más necesaria que nunca" y si se derogara supondría la desaparición de un buen número de compañías.

 

La matización de medianoche elimina del acuerdo la recuperación de la autorización administrativa en los Expedientes de regulación de empleo (ERE) y en ajustes temporales de empleo (ERTE). El Gobierno también habría tenido que recuperar la indemnización por despido improcedente de 45 días por año trabajado y un máximo de 42 mensualidades o habría tenido que endurecer las causas de los despidos objetivos.

Se mantendrían, según la nueva redacción del pacto, medidas como recuperar la ultraactividad de los convenios (que permite la prórroga automática de éstos), limitada en la reforma laboral, y la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa. Dos medidas que ya están incluidas en el acuerdo de gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos.

El comunicado de las patronales, en cualquier caso, apunta menos a la adopción de unas u otras disposiciones, y más a la ruptura de puentes de negociación con los agentes sociales en una situación económica extrema, y en particular después de que el Ejecutivo haya pactado este año, además de las medidas sobre los ERTE, la subida del salario mínimo.

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