'Caso Villarejo'

FG dijo al juez que Solbes le avisó de que Sacyr quería hacerse con BBVA con “apoyo del Gobierno”

El ex presidente de BBVA notó que la operación era algo que el exvicepresidente "no quería hacer"

Francisco González, ex presidente de BBVA, junto con Pedro Solbes, ex vicepresidente del Gobierno.
Francisco González, ex presidente de BBVA, junto con Pedro Solbes, ex vicepresidente del Gobierno.

El expresidente del BBVA Francisco González afirmó ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón que el exvicepresidente y ministro de Economía socialista Pedro Solbes le llamó por teléfono para avisarle de que la constructora Sacyr, "que apoya el Gobierno, quería hacerse" con el banco.

Según el audio de su declaración como investigado, a la que ha tenido acceso Europa Press, González explicó el pasado 18 de noviembre ante el titular del Juzgado Central de Instrucción que a finales de 2004, "un lunes que estaba en México", el entonces consejero delegado del banco le llamó para contarle que el Grupo Sacyr, "con apoyo del Gobierno", tenía un 3% de las acciones y quería conseguir "un 8% más en los próximos días". "Me pareció una cosa increíble que se quisiera atacar así al banco", subrayó.

El expresidente del BBVA está investigado por presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos en el contexto de la pieza separada número 9 de la causa Tándem, centrada en los contratos entre la entidad bancaria y el comisario jubilado José Manuel Villarejo durante 13 años y por importe superior a 10 millones de euros.

Detalló que "el jueves de esa semana por la noche" le llamó Solbes para hablar de este asunto. "Me dice 'supongo que lo sabes, que hay un grupo industrial, que apoya el Gobierno, que quiere quedarse con el banco'", ha recordado. Según González, agradeció la llamada del exvicepresidente del Gobierno porque por "el tono" se dio cuenta de que éste "estaba haciendo algo que no quería hacer, porque esa operación era ilegítima e ilegal".

Reunión con Rivero

Tras ello, le preguntó qué tenía que hacer, a lo que le contestó que se pondría en contacto con él expresidente de Sacyr Luis del Rivero, algo que ocurrió al día siguiente, señaló González. Ha contado que pese a que habían fijado una reunión para la semana siguiente, Del Rivero "media hora antes" le comunicó que no iba a acudir y le confesó que su grupo se había "equivocado" por no hablar antes con él.

Todo ello lo relató a raíz de una de las primeras preguntas del juez sobre si se encargó a alguna empresa la búsqueda de información de los "competidores", en alusión a la constructora. Así, Francisco González concluyó la respuesta explicando que en diciembre de 2004 aunque "sabía que la operación estaba abortada", se reunieron "un conjunto de personas porque había muchísima información en la prensa".

En esa reunión estaba presente el entonces jefe de seguridad del BBVA, Julio Corrochano, quien propuso contratar a "una compañía de detectives" para "obtener esa información", algo para lo que se le dio permiso. Según el ex presidente, "tres o cuatro semanas" más tarde de esa reunión recibió un informe sobre Sacyr que no tenía "membrete, firma ni nada", y que creía que era elaborado por el exjefe de seguridad de BBVA, y que "hablaba de cosas totalmente comunes y sin relevancia de ningún tipo".

Por ello, dio por "muerta" la operación de desembarco de la constructora en el banco y decidió desentenderse porque se convirtió en un "tema menor". "Para mí lo importante era tener la seguridad de que el banco no se iba a quedar en manos de una compañía constructora como Sacyr y una serie de personajes ya conocidos por todos", apostilló a preguntas del juez de la Audiencia Nacional.

González recordó que hubo una segunda ocasión en la que Corrochano propuso la contratación de detectives para averiguar dónde estaban los "bienes" de unos promotores que habían dejado deudas en el banco, por lo que se sentían "estafados".

Con todo ello, recalcó que en ningún momento preguntó por el nombre de la empresa, ya que, según ha alegado, nunca ha preguntado por los "proveedores" para que no se diera a entender que le interesaba alguno en concreto.

"Nada de contratación"

En este sentido, preguntado por si Corrochano tenía capacidad para contratar un servicio como el de la empresa de Villarejo por el importe superior a 10 millones de euros, González señaló a Ángel Cano como responsable directo de Corrochano y subrayó que entendía que todos los contratos cumplían los procedimientos.

"A mí no me llega nada de contratación, nada de una facturas, de un contrato. A mí me llegan temas más o menos que son 50 millones de euros para arriba, desde el punto de vista económico, y temas estratégicos y de representación. Esos son los temas que le llegan a un presidente", recalcó.

Sobre Corrochano, además, el expresidente del BBVA subrayó que nunca hubo "ningún motivo para pensar que había hecho algo incorrecto" durante todo su periodo como jefe de seguridad, pues era "una persona de la policía judicial muy importante", según los informes solicitados al Ministerio del Interior para su contratación.

"Un señor raro"

Al principio de la declaración, que duró más de dos horas y media, el expresidente de la entidad bancaria aseguró que la primera información que tuvo sobre el comisario jubilado y su empresa Cenyt fue en mayo de 2018 por una noticia que "aparece en un periódico online", que decía que "BBVA había pagado a Villarejo una serie de cantidades, una de ellas cuando ya habían entrado en la cárcel".

Así, a preguntas del juez García Castellón ha asegurado que ni conoce al excomisario ni ha hablado nunca con él. La primera vez que supo de él fue por el programa de televisión 'Salvados', en el que, en 2017, "apareció un señor extraño, raro, a mi juicio.

"Y ahí empecé a saber un poco quien era este personaje", afirmó. Posteriormente, tras ver que la gente hablaba de Villarejo, preguntó a Corrochano para conocer más de él y éste le dijo "un agente encubierto, punto", remachó.

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