Tras inesperadas rentabilidades, el mercado de renta fija busca ajustarse

2019 ha supuesto la resurrección de las cédulas hipotecarias

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Tras un 2018 muy complicado, 2019 ha supuesto un cambio de tendencia en lo que al comportamiento de los mercados de renta fija se refiere. De acuerdo con Cristina Gavín, responsable de renta fija y gestora de fondos de Ibercaja Gestión, los temores de desaceleración económica llevaron tanto a la Reserva Federal (Fed) como al Banco Central Europeo a dar un giro de 180 grados en su política monetaria.

“Estos factores han hecho que en 2019 hayamos visto una fuerte caída en las rentabilidades de la deuda soberana, y también un estrechamiento en los diferenciales de crédito, lo que ha tenido un efecto muy positivo en las carteras de renta fija”.

Crecen las colocaciones en AIAF y las del MARF superan los 10.000 millones

Para Federico Silva, socio y director de renta fija en Beka Finance, “la prórroga de las políticas monetarias expansivas por parte del BCE seguirá favoreciendo un entorno de tipos bajos y de escasa volatilidad en el mercado secundario de bonos, compatible con un mercado primario abierto no solo para los créditos investment grade, sino también para los high yield”.

En cuanto a productos, desde HSBC ven 2019 como un año de resurrección para el mercado de cédulas tras la poca oferta emitida en 2017 y 2018. “No es de extrañar, teniendo en cuenta que los programas de liquidez del BCE desincentivan las emisiones de cédulas hipotecarias, ya que los bancos pueden tomar prestado con un menor coste en comparación con acudir al mercado”, explican. Pero ha sido el mercado de participaciones preferentes el protagonista de 2019, “con unos retornos para los inversores superiores al 14%, gracias a la rentabilidad que pagan en un entorno de bajos tipos de interés”.

Destaca el buen comportamiento de las participaciones preferentes

También desde ING hacen una valoración positiva. “En 2019 volvimos a ver un mercado de cédulas activo, donde se normalizaron los niveles de emisión y el acceso de institucionales. Esto hizo que el mercado tuviera un fuerte comportamiento y no echase de menos la bajada en participación por parte del BCE con sus órdenes”.

Los expertos de la sucursal en España de Commerzbank, por su parte, creen que “el de financials denominado en euros tuvo muy buena performance durante 2019. Los inversores institucionales globales vieron mucho valor en el crédito español que a principios de año generaba una alta rentabilidad frente a sus comparables core, concretamente Francia”.

Mercados secundarios

Las emisiones del sector privado en el mercado AIAF crecieron hasta superar los 114.00 millones de euros, un 49% más que en 2018. “Para llegar a estas cifras han sido muy relevantes las compañías que repatriaron sus emisiones a los mercados de renta fija de BME, como Endesa, Aena o Colonial, y las emisiones de entidades financieras, con un especial protagonismo de las cédulas, que recobran significativos niveles de actividad”, resalta Gómez Retuerto, quien, además, llama la atención sobre las consecuencias del Brexit, ya que han vuelto a España “las emisiones de renta fija híbrida (cocos, AT1, deuda subordinada, deuda sénior non preferred) realizadas para la cobertura de sus ratios de liquidez, que se venían registrando en el Reino Unido bajo la legislación inglesa”, admite Gonzalo Gómez Retuerto, director general de BME Renta Fija.

Lo destacado

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el mercado de renta fija busca ajustarse

Bonos verdes. Prueba de que el interés por la inversión socialmente responsable es un hecho es que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, anunció el año pasado que el Tesoro Público emitirá su primer bono verde en la segunda mitad de 2020.

Titulizaciones. “El mercado de titulizaciones se mantiene en niveles similares respecto a años anteriores”, apuntan desde CaixaBank, con aproximadamente 3.600 millones de euros de emisiones distribuidas y 13.300 millones retenidas en balance. 

Primera vez. “Podríamos ver algún debutante este año en participaciones preferentes, pero las entidades de mayor tamaño han completado ya sus colchones y, salvo por motivos de crecimiento de balance o refinanciaciones, no esperamos mucha actividad en este producto”, analiza Antonio García Méndez, responsable de GDF Iberia de Santander.

Financiación. Las empresas se enfrentan al desafío de encontrar fórmulas de financiación que permitan afrontar con éxito los periodos de desaceleración económica. “Las soluciones tradicionales a corto y medio plazo posicionan a las compañías en una situación más vulnerable en momentos como el actual, por lo que es necesario identificar aquellas herramientas que les proporcionen mayor flexibilidad de cara a poder cumplir con sus planes de negocio”, advierte Carlos Godina, managing director, head of leveraged finance capital markets Iberia en BNP Paribas, quien cree que los bonos de alta rentabilidad, y los préstamos term loans B son dos de las opciones que mejor responden a esta necesidad en el caso de las compañías que, teniendo un tamaño importante, no alcanzan todavía el grado de inversión.

En cuanto al MARF, ha venido registrando un crecimiento sostenido desde su puesta en marcha en 2013, pero es cierto que 2019 ha sido un año muy importante para el mercado tanto en lo cuantitativo –”su principales cifras crecen alrededor de un 60% y dejan un saldo vivo anotado a cierre de año de 5.115 millones de euros y un volumen total emitido en el ejercicio superior a 10.000 millones”–, como en lo cualitativo, “donde hemos visto interesantes novedades en la tipología de emisores que han acudido a financiarse al mercado y que prácticamente ya cubren todos los sectores de la economía”, resalta Gómez Retuerto.

También este año se ha observado gran diversidad de productos: nuevos programas de pagarés, bonos de hasta 12 años de vencimiento, titulizaciones o emisiones verdes, etc., y se consolida la llegada de emisores portugueses al mercado, cuatro en el año pasado, lo que se plasma en seis compañías industriales lusas que se han listado en MARF. Y el sector así lo percibe: “El MARF se ha consolidado como una alternativa de financiación para medianas compañías. Su agilidad y sus costes le hacen ser una opción muy competitiva para ese segmento tanto para financiación a corto (pagarés), como a largo (bonos)”, observa el socio de Beka Finance.

El Tesoro Público reduce sus costes de financiación

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el mercado de renta fija busca ajustarse

En el sector público español, la emisión de deuda publica cumplió sus objetivos en 2019 “y marca un hito positivo en términos de consolidación fiscal, con una nueva reducción del déficit anual”, destaca Gonzalo Gómez Retuerto, director general de BME Renta Fija.

Un año en el que el Estado español ha sido el autor de algunas de las operaciones estrella del ejercicio, según los expertos de Barclays, que resaltan las primeras emisiones por parte del Tesoro a un plazo de 10 años en enero, en la que colocó 10.000 millones de euros, y otra en junio de 6.000 millones, y a 15 años, liderada por Barclays, en la que se lanzaron 5.000 millones.

En concreto, el Tesoro español realizó emisiones netas hasta los 19.960 millones de euros, un 42,9% menor que la prevista a principios de año, y la menor desde 2007. En cuanto a las emisiones brutas, sumaron un total de 192.052 millones de euros, frente a los más de 213.000 millones de 2018, siendo la primera vez que la emisión bruta se sitúa por debajo de los 200.000 millones desde 2011.

Del total de la emisión bruta, 114.000 millones se obtuvieron mediante la emisión de instrumentos a medio y largo plazo y 78.814 millones mediante letras del Tesoro. Además, las comunidades autónomas colocaron 6.077 millones, “cifra más baja que en 2018, pero hemos visto la vuelta al mercado de Baleares, Andalucía, Galicia o Aragón” resalta el responsable de BME.

Respecto a los costes de financiación de la deuda del Estado, han continuado cayendo durante el año pasado, alcanzando nuevos mínimos históricos: la deuda en circulación ha cerrado el año en el 2,19% de media, frente al 2,39% a cierre de 2018. Al mismo tiempo, el coste de la deuda en emisión durante el año, ha caído hasta el 0,23%, con respecto al 0,64% del ejercicio anterior.

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