Campo Viejo, viticultura integrada en el medio ambiente

En 2020 eliminará por completo los residuos en vertedero

Campo Viejo
Interior de la bodega, en las inmediaciones de Logroño.

“Nuestro negocio viene de la tierra y nuestro compromiso fundamental es cuidar de ella”, comenta convencida Estíbaliz Torrealba, responsable de desarrollo sostenible de Bodegas Campo Viejo. Y continúa: “Nuestra filosofía es trabajar con el máximo respeto y eso significa el mínimo impacto; debemos utilizar los menos recursos posibles, generar las menos emisiones posibles, controlar vertidos, reciclar residuos…”.

Mario Ezquerro, responsable de viticultura de la emblemática bodega riojana, se manifiesta en la misma línea: “El reto es integrar el viñedo en un contexto de respeto al entorno donde se encuentra. Es una adaptación natural al cambio climático porque, si no hacemos nada ahora, cuando queramos reaccionar será demasiado tarde”, pronostica.

Tiene 22 hectáreas de viñedo con certificación ecológica

La actividad fluye en Campo Viejo por la vía de la biodiversidad, la investigación, la innovación y la regeneración del medio ambiente. Y no se limita a los viñedos, también en el diseño de la bodega o en las fases de elaboración del vino están presentes los criterios de eficiencia energética o el de ahorro de recursos.

Estíbaliz Torrealba pone un ejemplo ilustrativo: “Hemos reducido el peso de la botella de 550 gramos a 390. No lo podemos bajar más porque se rompería, pero avanzamos en el ecodiseño, el eco­packaging, utilizamos material reciclable...”. Esa rebaja del peso del vidrio se traduce en tres toneladas menos de CO2 al año. En cuanto a los residuos, la bodega se ha marcado el objetivo de eliminarlos por completo en vertedero en 2020. Además, si el consumo medio de agua por cada botella de vino producida en las bodegas españolas es de 2,24 litros, en Campo Viejo apenas llega a 0,76.

30 millones de botellas de Rioja están presentes cada año en las mesas de 60 países

La hoja de ruta de sostenibilidad y responsabilidad se sustenta en cuatro pilares: la protección de la tierra, el valor de las personas, la economía circular y anfitriones responsables, que se concreta en la lucha contra el consumo excesivo de alcohol.

Fue fundada en 1959 y actualmente elabora el 12% de la producción total de vino de la región. Es uno de los Riojas más vendidos en el mundo, con presencia en más de 60 países. Para producir 30 millones de botellas al año, compra uva a más de 800 agricultores de la zona, a los que traslada sus prácticas. “Estamos en una fase en la que sabemos y conocemos mucho. Y es complicado cambiar las cosas, pero tenemos la obligación de transmitir ese saber”, explica Mario Ezquerro.

Campo Viejo, viticultura integrada en el medio ambiente

La tecnología ayuda. Por ejemplo, una red de estaciones climáticas repartida por toda la región ofrece sobre el terreno información precisa cada cinco minutos. Los viticultores tienen acceso a ella a través de una sencilla aplicación que les ofrece datos sobre temperatura, humedad relativa del aire, humedad del suelo o alertas de heladas, plagas y enfermedades. A día de hoy tiene 22 hectáreas de viñedo con certificación ecológica y planes de ampliación.

Campo Viejo ha sido pionera en varios ámbitos: fue de las primeras bodegas españolas en recibir certificación por Aenor de su huella de carbono y su sistema de gestión energética; también en obtener la certificación Wineries for Climate Protection; ha sido premiada con el Best Of en prácticas sostenibles de turismo vitivinícola...

Construcción de vanguardia

Instalaciones de Campo Viejo rodeadas de viñedos.
Instalaciones de Campo Viejo rodeadas de viñedos.

Bodega. Está parcialmente soterrada para crear un aislamiento natural y una temperatura natural constante en el interior. La bodega prácticamente no genera emisiones, ya que no utiliza combustibles fósiles, solo energía eléctrica 100% renovable. “Quisimos hacer un edificio muy operativo y eficiente. De hecho, ha obtenido varios premios por su diseño”, afirma Elena Adell, enóloga de Campo Viejo.

Grupo. Campo Viejo forma parte de Pernod Ricard, multinacional que cuenta con 19.000 empleados, presencia en 86 países y unas ventas netas de 8.987 millones de euros en 2018. El grupo ha trazado una hoja de ruta de sostenibilidad para todas sus filiales con objetivos que deben cumplir antes de 2030.

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