Víctor Benavides (HSBC): “Nuestra única apuesta en Bolsa de América Latina es Brasil”

El director de renta variable latinoamericana de HSBC destaca el potencial del proceso de privatizaciones de Bolsonaro

Víctor Benavides, director de renta variable de América Latina de HSBC
Víctor Benavides, director de renta variable de América Latina de HSBC

La Bolsa latinoamericana ha quedado arrinconada en la asignación de activos de HSBC. Solo se salva Brasil, para la que la visión de la entidad es neutral, según explica Víctor Benavides, el responsable de renta variable para la región del banco británico. La llegada al poder de Jair Bolsonaro y sus propuestas de reforma de las pensiones y de rebaja de impuestos a las empresas han colocado a la Bolsa de São Paulo a la cabeza por rentabilidad en el continente, con una ganancia en el año del 15,5%. Para Benavides, Brasil es el mercado que ofrece unas oportunidades más claras dentro de Latinoamérica en el momento actual, incluso a pesar de la desaceleración global.

¿Hay razones para apostar por la Bolsa de América Latina en un entorno de debilidad económica generalizada?

Es una pregunta que nos hacen constantemente. El fondo de Bolsa latinoamericana que tenemos y que nos gusta es Brasil, que se ha diferenciado de forma positiva últimamente. El único mercado en el que estamos neutral en América Latina es el brasileño, el resto está en infraponderar. Brasil tuvo una recesión enorme en 2015 y 2016, la peor en décadas, y desde ahí ha empezado una recuperación económica y de políticas, fiscales y macroeconómicas. El terreno para que los beneficios empresariales suban se ha reforzado con el equipo económico del actual Gobierno. Básicamente, se trata de prudencia fiscal, que no vimos mucho en los 12 años de Ejecutivos anteriores; de contener la inflación y de dejar que la empresa privada tome la iniciativa. El Estado no como protagonista de la economía, sino como regulador.

¿No ha habido cierta decepción con Bolsonaro entre los inversores tras la bienvenida inicial?

Las expectativas de crecimiento para este año en Brasil eran del 2,5% y ahora se crece al 0,8%. Hay que tener en cuenta que hay una desaceleración global. A eso se suman factores internos, como que los bancos con participación estatal están siendo muy prudentes en los préstamos, la bajada en la actividad minera tras la catástrofe de Vale, la masiva contracción fiscal o la crisis argentina. Con todos estos factores, un crecimiento del 0,8% no es tan malo.

¿Cómo afecta a Brasil la guerra comercial y su impacto en China, gran consumidor de materias primas latinoamericanas y gran inversor en la región?

Afortunadamente, y a diferencia de otros países de América Latina, la Bolsa de Brasil está muy diversificada. Tiene compañías exportadoras, empresas públicas, de consumo privado... Puedes mover la cartera según la situación global. Tenemos alta exposición a empresas que venden en dólares. Acero, petróleo, hierro…, todo eso tiene el precio en dólares con coste de producción local. Si no hay una devaluación brutal, la Bolsa brasileña se beneficia marginalmente de una devaluación de la moneda porque los exportadores venden en dólares y tienen los costes de producción en moneda local. A nivel de ebitda se benefician más; a nivel de beneficios, menos, porque también hay mucha deuda en dólares. Obviamente, hay ganadores y perdedores.

"No sé si lo que pasa en la Amazonia tiene repercusión en la inversión sostenible, quizá a largo plazo”

¿Qué margen tienen las empresas brasileñas ante una recesión y un alza del dólar?

El tipo de interés ha pasado del 14% al 5,5% y las previsiones más agresivas esperan que caiga al 4,25%. Eso es un récord histórico en Brasil. Lo que vemos hoy es que las empresas brasileñas están comprando dólares para prepagar deuda y ampliar plazos de amortización. No son inmunes, pero están mucho mejor preparadas. En un escenario como el que vemos ahora, de desaceleración sin recesión global, puede haber una diferenciación positiva en Brasil. En una recesión global, no.

¿Qué capacidad tiene Argentina de contagiar su crisis a Brasil?

Hay una cuestión de sentimiento que ya está afectando. Hay empresas con operaciones en Argentina que nuevamente están atribuyendo a su actividad en el país un valor cero. Pero tiene que haber una amenaza más global para que Brasil o México empiecen a tener problemas.

¿Le interesa la Bolsa mexicana?

La Bolsa mexicana parece atractiva en términos de valoración, pero cuando vas a ver a las empresas, no tanto. Vemos México con poco crecimiento, igual que Brasil. Pero la parte política está nublada, no hay claridad. En cambio, en Brasil la dirección es clara, lo que va a impulsar la Bolsa son los beneficios empresariales.

Como entidad que apuesta por la inversión responsable, ¿qué le parece la política de Bolsonaro en el Amazonas? ¿Puede llegar a penalizar la inversión en el país?

No sé si lo que pasa en la Amazonia tiene repercusión en la inversión responsable, quizá en el largo plazo. Lo que buscamos no son las mejores empresas en términos de inversión responsable, sino las que están haciendo mejoras, cambios. En la empresa que no está bien es en la que puedes influir como inversor, la que tiene más potencial. La parte de gobierno corporativo ha mejorado mucho en Brasil, hay un proceso de privatización de las empresas estatales para hacerlas más eficientes por el que estamos apostando.

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