Tres puntos negros del sistema RED que pueden dar un susto al autónomo

La obligatoriedad de adherirse a las comunicaciones telemáticas genera dudas y problemas en la práctica, que pueden repercutir en el desarrollo de la actividad como autónomo.

sistema RED autónomos

Desde el pasado 1 de octubre los autónomos están obligados a comunicarse de manera telemática con la Seguridad Social. Esto implica un cambio sustancial, ya que a partir de este momento habrá muchas gestiones que el trabajador por cuenta propia sólo podrá realizar mediante sede electrónica.

Esto está planteando diferentes problemáticas al autónomos, principalmente relacionadas con las notificaciones y con las dificultades tecnológicas que pueden plantear este requisito para algunos profesionales por cuenta propia.

En cuanto a este último aspecto, los diferentes manuales de la Seguridad Social recomiendan apostar por realizar las gestiones mediante el sistema Cl@ve, aunque existen otras opciones, como por ejemplo, el DNI electrónico. Sin embargo, tal y como refleja un análisis publicado por el portal de la compañía Sage, la instalación de un lector de tarjetas y el acceso mediante DNI electrónico puede resultar complejo, si el trabajador no cuenta con suficientes conocimientos informáticos.

Esta limitación tecnológica sería el primer punto negro, que puede hacer que el autónomo no se adapte como debiera a la nueva obligación, exponiéndose a sanciones y dificultades en su relación con la Seguridad Social. La fórmula más sencilla para acceder, por tanto, sería la utilización del acceso mediante sistema Cl@ve.

Alternativas, que también pueden acarrear problemas

También se puede solicitar el certificado electrónico, pero supone obligatoriamente la identificación en una oficina autorizada y luego descargarlo e instalarlo en el ordenador. Esto puede generar problemas si no se cuenta con el navegador bien configurado desde el momento de la solicitud.

Al margen de las dificultades técnicas para alguien sin experiencia en estas cuestiones, se da otra casuística que genera el segundo punto negro del sistema. Esa metodología de acceso requiere de unos días de gestiones, de manera que si el autónomo ha dejado la adaptación para el último momento, estará durante ese periodo expuesto.

Falta de información y comunicación frente a la Seguridad Social

Derivado de lo anterior llegamos al tercer punto negro. Todas las notificaciones serán vía telemática, y se dejarán de enviar por correo postal. Esto implica que el trabajador autónomo tendrá que consultar de forma asidua si ha recibido o no notificaciones.

En un principio, se enviará un correo electrónico o un SMS a la dirección y teléfonos especificados en la Sede, pero podría darse el caso, según explica Carlos Roberto Cabello en el mencionado portal de Sage, de que no llegaran o se fueran al buzón de correo no deseado. Esto no significa que los plazos para firmar la notificación dejen de correr. Si el autónomo no recibe el SMS o la notificación al correo va a la carpeta de spam, no tendrá constancia de cualquier requerimiento de la Seguridad Social, por lo que se recomienda consultar periódicamente el buzón de notificaciones electrónicas de dicha institución.

Si no procedemos de este modo, no seremos conscientes de cualquier proceso de inspección, de manera que está en riesgo el derecho del autónomo a reclamar.

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