CaixaBank y Repsol caen en Bolsa tras la salida del banco del capital de la petrolera

El banco cede un 3,6% mientras que la petrolera recorta un 2,4%

CaixaBank abandona el capital de Repsol con pérdidas de 450 millones

CaixaBank y Repsol caen en Bolsa
Josu Jon Imaz, de Repsol.

La salida de Caixabank del accionariado de Repsol después de 22 años en su capital ha sido recibido con recortes por parte de los inversores. Ambos valores caen a los peores puestos del selectivo. Caixabank se lleva la peor parte con un recorte del 3,6% mientras que Repsol encaja una caída del 2,4%. 

CaixaBank, que tiene un 9,36% en Repsol y llegó a controlar más de un 15%, anunció su decisión de abandonar el capital social en la compañía que durante décadas fue el primer accionista. Repsol declaró en su Plan Estratégico que irrumpía en el sector eléctrico y gas, convirtiéndose así en uno de los principales competidores de Naturgy. El distanciamiento estratégico entre Naturgy y Repsol hacía incompatible la presencia de CaixaBank en ambos grupos, tal y como recuerda Bankinter.

La acción de Repsol hasta hoy se encontraba cerca de los máximos del año (en 16,89 euros frente a 17,2 euros en julio), niveles que no se veían desde 2015. "Algunos accionistas están aprovechando estos niveles para reducir posiciones, si la participación no encaja en su planteamiento estratégico. En resumen, no son buenas noticias para la acción que podría verse presionada por la venta de esta participación (2.500 millones de euros)", explica Bankinter en un informe.

La firma de análisis recuerda que "el hecho de que el precio del petróleo esté en niveles próximos a 80 dólares barril, nivel con el que Trump empieza a no sentirse cómodo (tal como dejó claro ayer en un tweet) y la salida a Bolsa de Cepsa, que para favorecer la demanda podría colocarse a ratios atractivos, podrían suponer un freno adicional a corto plazo para la acción".

Por su parte, algunos expertos creen que es una buena oportunidad para tomar posiciones en Repsol aprovechando el recorte que registran las acciones de la petrolera. Link Securities afirma que “aunque estamos convencidos que por propio interés CaixaBank deshará su posición en Repsol de la forma más ordenada posible, a corto plazo este hecho entendemos que se convertirá en un lastre para las acciones de la petrolera. No obstante, de ceder terreno las mismas, lo vemos como una muy buena oportunidad para tomar posiciones en el valor”.

Desde GVC Gaesco apuntan que aunque aunque a corto plazo pueda haber una cierta corrección en la acción de Repsol sus fundamentales se mantienen robustos y cuenta con el impulso de la subida del precio del petróleo, que se mantiene cercano a los 80 dólares. Mantiene su recomendación de compra, con un precio precio objetivo de 18,45 euros. El mismo consejo da Alantra, con un precio objetivo de 19,87 euros. Esta firma de análisis afirma que no tiene implicaciones importantes para la petrolera desde un punto de vista estratégico y no considera que la venta de CaixaBank eleve el atractivo de Repsol para protagonizar un proceso de fusión.

UBS, por su parte, deja a Repsol con una recomendación neutral y un precio objetivo de 17,50 euros. La firma suiza apunta en un informe que cualquier debilidad de la acción de la petrolera a corto plazo puede representar una oportunidad para los inversores institucionales.

Castigo a CaixaBank

Las acciones de la entidad financiera también están sufriendo la presión vendedora. La venta de participaciones industriales forma parte del plan estratégico 2015/2018 de CaixaBank, pero desde "el punto de vista financiero conlleva una minusvalía neta estima de 450 millones de euros, equivalente al 26,7% del beneficio neto en 2017 (18,1% del beneficio neto estimado para 2018) a pesar de la subida en Bolsa de Repsol este año, que avanza más del 17,4%", añade Bankinter.

Además, la firma considera que la ventaja de este tipo de operaciones es que permite a las entidades "reducir el consumo de capital y aumentar así las ratios de capital, pero en este caso se estima un impacto neutral en la ratio de capital CETI FL – actualmente en 11,7% - como consecuencia de las minusvalías generadas". Tras esta operación, la única empresa participada por CaixaBank de carácter no-financiero será Telefónica donde aún mantiene un 5,0% del capital.

El castigo que sufre hoy la entidad financiera en Bolsa también puede tener algo que ver con la rebaja de valoración por parte de KBW. La firma ha recortado el precio objetivo a 4,4 euros desde los 4,90 euros por acción y la recomendación desde mejor que el mercado a igual que el mercado. 

"Aunque creemos que la venta de la participación en Repsol es una buena decisión estratégica, lamentablemente el impacto en los resultados será negativo" explica la firma de análisis que añade "somos conscientes de la ironía de que durante años hemos animado a CaixaBank a reducir este tipo de inversión, y ahora que finalmente lo hacen, nuestra reacción es negativa".

KBW  considera además que el resto de las participaciones en Erste Bank y Telefónica siguen contribuyendo en torno al 9% de los beneficios y prevé que será más difícil que CaixaBank supere la rentabilidad hasta que mejoren las perspectivas de los tipos de interés europeos.

GVC Gaesco mantiene, por su parte, su recomendación de compra sobre CaixaBank y considera que el impacto que tendrá la operación para la entidad es neutral en términos de solvencia. Calcula que el banco dejará de ingresar unos 70 millones netos por su participación este año y unos 130 millones el año que viene, incluido el dividendo a cuenta y complementario de Repsol.

Normas