Ocho grandes empresas quieren cuantificar la brecha de género

Lanzan el clúster Closingap para medir el impacto de la desigualdad

La iniciativa, presentada el viernes, cuenta con el apoyo del Ministerio de Igualdad

De izquierda a derecha, Pilar García de la Puebla (BMW), Juan Alonso de Lomas (L’Oréal), Begoña Elices (Repsol), Antonio Huertas (Mapfre), Marieta Jiménez (Merck), Soledad Murillo (secretaria de Estado de Igualdad), Eduardo Pedrossi (Mahou San Miguel), Belén Garijo (Merck), Francisco Román (Vodafone), Ana Polanco (directora del comité ejecutivo de Closingap), Lourdes Ripoll (Meliá) y Montserrat Domínguez, moderadora y periodista de El País.
De izquierda a derecha, Pilar García de la Puebla (BMW), Juan Alonso de Lomas (L’Oréal), Begoña Elices (Repsol), Antonio Huertas (Mapfre), Marieta Jiménez (Merck), Soledad Murillo (secretaria de Estado de Igualdad), Eduardo Pedrossi (Mahou San Miguel), Belén Garijo (Merck), Francisco Román (Vodafone), Ana Polanco (directora del comité ejecutivo de Closingap), Lourdes Ripoll (Meliá) y Montserrat Domínguez, moderadora y periodista de El País.

Ocho grandes empresas de sectores muy diversos colaborarán para cuantificar el impacto económico y social de la brecha de género. Este viernes se ha presentado el clúster Closingap. Women for a Healthy Economy, una iniciativa colectiva que nace en España con el objetivo de analizar cuál es el impacto y el coste de oportunidad que tienen las distintas brechas de género. “Sabemos que existe una brecha compuesta por diferentes desigualdades. Sabemos que hay dos millones más de ocupados que de ocupadas, que a pesar de que las mujeres nacemos con más esperanza de vida, somos las que más depresiones sufrimos, que estamos más dedicadas que los hombres al trabajo y a los cuidados domésticos...”, reflexionó Marieta Jiménez, presidenta de Merck en España y presidenta de Closingap.

El proyecto, continuó Belén Garijo, responsable a nivel mundial de la división de salud de Merck, tiene el objetivo de cuantificar esta realidad y hacer visible lo que muchas veces todavía no se ve. Como recordó la directiva, la existencia de la brecha de género es algo que ya casi nadie pone en duda. “Pero si la gente no ve que todo lo que sabemos se traduce en datos concretos, la credibilidad puede caer”. Para conseguir esa información, el papel de las grandes compañías, expertas en sus respectivos sectores y con un conocimiento privilegiado de sus consumidores, es fundamental. Así lo recordó Soledad Murillo, secretaria de Estado de Igualdad: “Que podamos ver el coste de la desigualdad en términos económicos y de marca es clave. Es algo que no suele ocurrir, porque la Administración tiene una forma de recaudar datos todavía muy tradicional, y gran parte de la información se pierde”.

La secretaria de Estado, una de las artífices de la Ley de Igualdad y la Ley contra la Violencia de Género, puso el foco en uno de los mayores retos que España tiene por delante: la distribución del tiempo. “Pocas veces pensamos que el tiempo de las empresas se sostiene porque detrás hay un tiempo doméstico. El concepto de la responsabilidad está muy bien remunerado en la empresa, pero lo está muy poco en el hogar. Tenemos herramientas, como el PIB, que no miden ese trabajo informal, doméstico”, detalló. Así, añadió, el tiempo sigue siendo expropiado a las mujeres, que lo donan y no lo computan. “Que desde las empresas se estudie y cuantifique el impacto de esta brecha es algo novedoso y fundamental”.

Así, a Merck se le unen Mapfre, Repsol, Mahou San Miguel, Vodafone, L’Oréal, BMW y Meliá Hotels. Las ocho organizaciones, con sobrada experiencia en sus respectivas industrias, tratarán de cuantificar el impacto que la brecha de género tiene en cada uno de los sectores. “Nosotros hemos elegido la brecha de salud. Somos expertos en este campo, y si reflexionamos, creo que hay muchos puntos que tenemos que analizar”. El mayor impacto en la mujer de muchas enfermedades como la depresión y los trastornos mentales, o las tasas de mortalidad más elevadas en determinadas situaciones, son algunos de los puntos que desde Merck quieren tratar. “Queremos saber cuánto dejamos de producir, como país, por la mayor prevalencia que determinadas enfermedades tienen en las mujeres”.

El tiempo de las empresas se sostiene porque detrás hay un tiempo doméstico

El debate que gira en torno a las pensiones también tiene su hueco en la iniciativa. En ello hizo hincapié el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, al recordar que las mujeres no solo se incorporan más tarde a la vida laboral, sino que lo hacen con carreras de cotización discontinua, y en ocasiones, percibiendo salarios más bajos que sus compañeros, algo que redunda en la cotización total y por ende en las pensiones. “Vamos a vivir más tiempo. Desde que nos jubilamos hasta que llega la fecha media de defunción, hay cada vez más años”, señaló. Y en este contexto, esta situación no es aceptable ni para las mujeres ni para el país, porque la brecha de género en las pensiones también lastra el crecimiento económico. “Queremos averiguar cuál es el coste de oportunidad que estamos desperdiciando”, apuntó Huertas.

Nadie duda de que la sociedad ha evolucionado en los últimos años. Pero aún quedan cosas por pulir. “Hace 35 años estaba prohibida la entrada de las mujeres en las refinerías. A día de hoy, tenemos la primera directora de refinería en España”, indicó Begoña Elices, directora general de comunicación y presidencia de Repsol. Desde la empresa, continuó, se puede hacer mucho por la conciliación, porque aun reconociendo que existen temas derivados de los roles y de la cultura que no son tan fáciles de abordar, “sí creemos que como compañía podemos activar mecanismos de cambio. Queremos analizar los medios que podemos impulsar para acelerar este tránsito”.

Mahou San Miguel analizará la brecha de género desde el punto de vista del ocio

El de la conciliación y el de las pensiones son asuntos que, en mayor o menor medida, se han analizado desde diferentes perspectivas. Closingap, además de ahondar en ellos, trae nuevos apartados al debate. Uno de ellos es el análisis de la brecha de género desde el punto de vista del ocio, donde también hay un enorme salto cuantitativo y cualitativo. “Las mujeres tienen al día una hora menos de tiempo libre que los hombres. Esto radica tanto en la cantidad como en el tipo de ocio que unas y otros llevan a cabo. Queremos sacar datos para analizar ese gap y ayudar a construir un ocio igualitario”, explicó Eduardo Petrossi, consejero delegado de Mahou San Miguel.

En tiempos en los que la digitalización abarca todos los ángulos del día a día, sería ingenuo pensar que la brecha de género no se ve maximizada por los avances tecnológicos. Este es el punto que estudiará Vodafone. “Lo digital puede ser un elemento inclusivo si se tiene acceso a él, pero también un vector que disminuye las posibilidades de cada cual si las oportunidades no son las mismas”, señaló Francisco Román, presidente de la operadora. Junto a la digitalización, el consumo es otro de los puntos que preocupa al clúster, y será L’Oréal la firma encargada de analizarlo. “Una forma de acercarnos más a la igualdad es a través de las decisiones de compra, de la gestión de los presupuestos familiares en todo tipo de bienes y servicios. Que estas decisiones de compra sean más paritarias es beneficioso para la sociedad”, en palabras de Juan Alonso de Lomas, presidente del grupo.

El sector motor y el hotelero son de los que más han avanzado en los últimos años

Dos sectores en los que más se ha notado el avance de la sociedad es el del motor y el hotelero, donde la presencia femenina era más que minoritaria hasta hace pocos años. “Queremos desterrar todos esos mitos que todavía están muy presentes y generar datos que nos permitan detectar qué diferencias existen, cuáles son las razones y qué es lo que tenemos que hacer para avanzar”, explicó Pilar García de la Puebla, directora de comunicación y relaciones institucionales de BMW. A su vez, Lourdes Ripoll, directora general adjunta al consejero delegado de Meliá, recordó que sigue habiendo barreras de género a la hora de viajar. “El reto es utilizar todos los datos que tenemos de nuestros clientes para saber cómo influyen estos obstáculos en el turismo”.

Cambiar esto “no es un tema de derechos humanos, ni de cuotas o justicia, es sentido común. No hay que hacer un business case. Si la participación de hombres y mujeres en el mercado fuese igualitaria, habría un crecimiento del 26% en el PIB mundial para 2025. No hace falta conocer más números”, afirmó Belén Garijo.

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