El gran reto de la tecnología: dar visibilidad a la mujer

A partir de los seis años, las niñas sienten que son menos válidas que los varones

Según la diputada Teresa Laespada, una sociedad avanzada no puede prescindir del 50% del talento

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Ada Byron fue la primera programadora de la historia, aunque dicho así, parece que fue la primera mujer que realizaba esta tarea. No, fue la primera persona que programaba”. Con estas palabras justificó la mentora del proyecto Inspira, Lorena Fernández, la importancia del Premio Ada Byron, que se presentó esta semana en Deusto Business School.

Fernández recriminó al director de la citada escuela de negocios, Iñaki Ortega, que se hubiera referido a la tecnóloga como “la hija de Lord Byron”, aunque aprovechó la ocasión para ilustrar cómo se ha tratado a la mujer a lo largo de la historia: “Se nos invisibiliza como hijas de, mujeres de...”. Precisamente, la visibilidad de la mujer en la ciencia fue el tema central del resto de ponencias que acompañaron a la presentación del premio.

Las jóvenes no eligen carreras tecnológicas porque carecen de referentes, justificó la directora del Instituto Vasco de la Mujer- Emakunde, Izaskun Landaida. Las filiales españolas de varias de las tecnológicas más relevantes, Google, Facebook, Microsoft o IBM, entre otras, están dirigidas por mujeres. Lo que para Landaida es el ejemplo de que “a las niñas no les faltan modelos porque no haya habido, sino porque estos se ningunean”. Por su parte, la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, insistió en que el problema reside en que la presencia de mujeres en puestos de dirección es anecdótico: “Los porcentajes siguen siendo tan bajos, que en cuanto cambia algo, desaparecemos. Nos falta una estructura”.

Los mensajes que se les lanzan a las más pequeñas tampoco ayudan a revertir la situación. “Los estudios revelan que, a partir de los seis años, las niñas ya se sienten menos que los niños”, alertó Vela. Para la secretaria de Estado, hay mucho trabajo que hacer, pues “estamos tratando de borrarles a las mujeres de la cabeza eso de ‘no voy a ser capaz’, pero no es fácil porque llevamos más de 2.000 años diciéndoles que no lo son”. En este sentido, Landaida tranquilizó a las asistentes exponiendo que “si la brecha de género es una construcción social, la igualdad también se podrá fabricar”. Para la directora de Emakunde, “se deberían lanzar mensajes a las chicas que les hagan sentir parte del mundo científico, así como mostrarles grandes aportaciones de mujeres al campo”.

La visibilidad de las tecnólogas es un problema que preocupa en las empresas. La presidenta de Microsoft España, Pilar López, explicó que al reclutar personal, pide que haya, como mínimo, un 40% de mujeres en la lista de candidatos. “No para discriminar positivamente, sino para asegurarnos de que las tenemos en cuenta. La visibilidad tiene mucho efecto, solo con identificarlas, sin cuotas y sin obligar a nada”. No es solo una cuestión de justicia, las mujeres son un talento necesario en el área tecnológica. La consejera de Orange España, María Luisa Jordá, recordó que “en los próximos años se van a crear un millón de empleos en el sector STEM [acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas”. Una coyuntura que no debe dejar fuera a la mitad de la población. “Una sociedad avanzada no puede prescindir del 50% de la innovación, del talento y de la creatividad”, sentenció la diputada de Empleo, Inclusión e Igualdad en la Diputación Foral de Bizkaia, Teresa Laespada.

Premio Ada Byron

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto ha convocado la V edición del Premio Ada Byron. Una iniciativa que busca dar visibilidad al trabajo de las mujeres en el ámbito científico y tecnológico y transmitirla importancia de la tecnología para el crecimiento económico. Las candidaturas pueden presentarse hasta el próximo 20 de marzo y el galardón incluye una dotación de 3.000 euros. En la edición del año pasado la ganadora fue Regina Llopis.

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