Godfrid: "Las empresas deberían preocuparse por lo que comen sus empleados"

Fundó en 2012 Celioso, un concepto de cocina para celiacos, enfermedad que padece

Acaba de abrir su sexta tienda en el Gourmet Experience de El Corte Inglés

celicioso

Acaba de inaugurar, en el Gourmet Experience de El Corte Inglés de Gran Vía (Madrid), su sexto local de Celicioso. La historia de este concepto de repostería y cocina apta para celiacos está ligada a un hecho que le ocurrió a su fundador, Santiago Godfrid (Barcelona, 31 años), que hace siete años fue diagnosticado con la enfermedad celiaca y, a partir de ahí, se encontró con un páramo en cuanto a la oferta de alimentos para este tipo de intolerancia. Hasta entonces, su vida estaba alejada de este sector y centrada en su carrera de Empresariales –que cursó en Miami–, en su vocación por el tenis y en trabajar en la empresa de iluminación familiar, Ovalamp.

Usted montó una empresa a partir de su enfermedad, hizo de la necesidad virtud.

Al volver de Estados Unidos me diagnosticaron celiaquía y me encontré con que no había ningún sitio donde pudiera comer. Yo no sabía que era todo esto; además, comprar productos para celiacos era muy caro. Quise dar solución a un problema que, como yo, tiene cada vez más gente. Aunque no hay datos, se calcula que cerca del 2% de la población es celiaca o tiene alguna intolerancia a algún ingrediente. Además, cada vez hay más interés por todos los temas relacionados con la salud. Quise normalizar esta enfermedad.

¿Y le costó mucho?

Tardé más de un año en poder abrir la tienda. Me puse en contacto con numerosos cocineros especializados en dulce y pan, que es lo que tenemos prohibido. La verdad es que ensayamos con muchas recetas, que al principio sabían muy mal. Mi madre también me ayudó mucho con el recetario. Cuando empecé, la Asociación de Celiacos, donde podías comprar productos, te atendía en bata, había un gran desconocimiento. Al final, de una necesidad siempre surge una oportunidad. Al principio era yo solo y una pastelera, en el primer local de la calle Hortaleza, de 20 metros. Abrí en agosto de 2012 para rodar un poco la tienda en verano y que se nos fuera conociendo, y en septiembre no dábamos abasto. Inicialmente, eran solo los celiacos, que descubrieron que podían normalizar su vida, y luego llegó otro tipo de clientela que quiere cuidarse tomando comida sana, desde un zumo prensado en frío a un mojito.

Ahora cuenta con seis tiendas, ¿qué planes de expansión tiene?

Además de los locales de Marbella, los cuatro de Madrid y el que inauguramos en Ibiza en verano, está previsto un nuevo local con un gran obrador en el barrio de Salamanca de Madrid, y estoy planteándome abrir en Barcelona, en Dubái o en Londres. Además, cada vez tenemos más peticiones para abrir franquicias y de fondos de inversión que han visto que este es un negocio serio.

Ha pasado de atender una tienda a gestionar una empresa.

Tenemos 120 empleados, nuestra facturación es de unos cuatro millones de euros y contamos con una buena base para seguir creciendo, por eso es importante crear departamentos que antes no teníamos, como de recursos humanos, financiero... Todo lo cocinamos en cada tienda y también se nos ha quedado pequeño, por lo que tenemos que montar un obrador, sobre todo para que haya una calidad estándar en cada local.

Su enfermedad cambió su destino profesional.

Me veía dando pelotazos en el tenis, aunque lo sigo haciendo como hobby, y ahora soy empresario, con la ayuda de mi familia, ya que mi hermano también forma parte de la empresa, mi madre me ayuda con las recetas y mi padre me aconseja sobre temas empresariales. Estamos estudiando alternativas para crecer, a través de franquicias o con la entrada de algún fondo de inversión, pero nunca sería con un porcentaje excesivamente elevado, porque tengo claro dónde quiero estar y hacia dónde van los gustos de la gente.

¿Cómo surge el nombre de Celicioso?

Es una de mis anécdotas favoritas. Los pasteleros nos mandaban recetas de pruebas y la verdad es que no estaban muy buenas, hasta que un día mi madre hizo un pastel y mi padre dijo que estaba delicioso. Ahí dimos con el nombre, Celicioso.

En España, ¿hay concienciación de que se debe comer sano?

Cada vez comemos más sano, de la misma manera que cada vez hacemos más de_porte. Es más, dentro de unos años reconoce_remos lo mal que comíamos antes, desde el abuso del azúcar a la carne roja, y ahí me incluyo. Las empresas deberían preocuparse por lo que comen sus empleados, de la misma manera que se preocupan de instalar gimnasios en las oficinas para que hagan deporte, tendrían que ocuparse más de los temas de nutrición. Hay que inculcar también en los colegios una forma de comer más saludable, para que se adquieran hábitos de por vida. Además, la gente que se cuida y lleva una vida sana rinde más en el trabajo.

Normas