Fórmulas para invertir a salvo del riesgo de Cataluña

La Bolsa alemana y francesa, en especial sus valores pequeños y medianos, refuerza su atractivo como alternativa

La gran banca europea y también algunos valores españoles son opciones con las que resistir ante la inestabilidad política española

ibex
Panel que muestra el Dax sobre los 13.000 puntos AP

Los inversores han recibido esta semana con cierto alivio los últimos acontecimientos en Cataluña. La confusa declaración de independencia anunciada el martes por Carles Puigdemont, dejada en suspenso justo a continuación, descartaba el peor escenario contemplado por el mercado, el de una ruptura inmediata y abrupta con España. La crisis institucional en España sigue en cualquier caso abierta en canal y el pulso independentista permanece ahí.

La crisis política reviste la suficiente gravedad y tiene las suficientes implicaciones sobre la economía –Cataluña supone casi el 20% del PIB español–, e incluso sobre el conjunto de la zona euro, como para calar en la Bolsa y la deuda soberana españolas.

El movimiento generalizado ha sido deshacer posiciones en Bolsa española –en especial en bancos y, en concreto, en CaixaBank y Sabadell– ya con anterioridad al referéndum del 1 de octubre y con más intensidad después. El castigo ha cesado pero la cautela de los inversores permanece, a la espera de acontecimientos que confirmen el regreso a la estabilidad institucional en España, aunque no por ello quede resuelto el problema político de fondo en Cataluña.

“El mercado se acostumbra a la incertidumbre, la interioriza. Lo hemos visto ya con los atentados yihadistas. Sí me preocupa la economía real, que la actual percepción negativa se prolongue en el tiempo y se frenen las inversiones”, apunta Gonzalo Lardiés, gestor de renta variable española de A&G Banca Privada. Para Luis Bononato, responsable del fondo Global Allocation y otro referente de la gestión en España, “la situación con Cataluña es aún muy complicada, hay riesgos que es mejor no asumir”. Su fondo rebajó de forma drástica su posición en Bolsa desde el 160% con anterioridad al 1 de octubre al 60% actual.

Quien más quien menos ha realizado ajustes de cartera estos días a consecuencia de la crisis política. Pero la vida sigue y hay todo un universo de activos globales para evitar los riesgos –de magnitud incierta– que plantea ahora la inversión en España.

En su repliegue, aunque sea temporal, de la Bolsa española, los gestores han buscado refugio estos días especialmente en la Bolsa alemana, convertida en el gran exponente desde el que aprovechar la recuperación económica de la zona euro. También hay quienes como Deutsche Bank, ya creen que el momento álgido del riesgo político en España ha pasado y es momento de sobreponderar la Bolsa española.

Pero para quienes deseen eliminar el sesgo español de su cartera a causa de la política, hay numerosas opciones que pasan, además de por el Dax alemán, por el conjunto de pequeños y medianos valores germanos, franceses e italianos, por la gestión alternativa, las materias primas y los bancos. No ya los españoles, si se quiere evitar el riesgo político, sino por grandes grupos financieros europeos que se beneficiarán igualmente de una subida de tipos. Aun así, en Bolsa española también sigue habiendo rincones de rentabilidad que acusan en menor medida los vaivenes políticos.

“El mercado de renta variable europeo muestra mayor atractivo y la gestión alternativa diversificada puede ocupar parte del espacio que tradicionalmente ocupaba la renta fija cuando sus expectativas de rentabilidad eran más razonables que las actuales”, explica Jacobo Zarco, director de planificación financiera de Atl Capital. La deuda es un activo con reducidas expectativas de rentabilidad, a menos que se asuma riesgo con activos emergentes o titulizaciones. La Bolsa es el activo estrella, aunque sea necesaria la diversificación y la prudencia a la hora de elegir valores que no hayan agotado ya su potencial de revalorización en este largo ciclo alcista.

Bolsa europea: Valores para subirse al carro del crecimiento

Al igual que sucede con la deuda soberana en momentos de incertidumbre, la Bolsa alemana también ha sido estos días destino para los inversores que preferían plegar velas en España y en el Eurostoxx 50, donde tienen un peso importante valores españoles como Santander y Telefónica. “No hemos cambiado nuestra recomendación de Bolsa por más liquidez o por deuda y sí a favor de la Bolsa europea. Los valores medianos y pequeños de Alemania, y también de Francia e Italia, son los que más nos gustan. Son los que recogen más rápido la recuperación económica”, explica José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim.

Luna centra su recomendación en los fondos Objectif Small Caps (Lazard), Groupama Avenir Europe y Bellevue BB Entrepreneur EuroSmall Caps, con rentabilidades en lo que va de año entre el 20% y el 30%. Los pequeños y medianos valores de la Bolsa alemana son la posición mayoritaria del Gesconsult Crecimiento Eurozona, un fondo de renta variable europea que gana en lo que va de año el 12,3%. Su gestora, Lola Jaquotot, explica su preferencia por “valores industriales y químicos en un entorno de crecimiento en Europa”. Y pone como ejemplos las alemanas Covestro –compañía química– y Hella –fabricante de bombillas–, ninguna de ellas presentes en el Dax. “En Francia también vemos bastante valor, pero en empresas ligadas al consumo y la automoción, como Michelin, Renault o Valeo”. En el año, el Dax sube el 13,3% y Milán, el 16,6%, tomándole la delantera al Ibex, que frena su avance al 9,9%.

Banca: Entidades italianas u holandesas ante el alza de tipos

Los bancos son una apuesta de inversión de numerosos gestores, a pesar de que sea un sector condenado a largo tiempo de baja rentabilidad por los bajos tipos de interés y cercado por tendencias globales que juegan en su contra como el envejecimiento de la población o el avance de las nuevas tecnologías. La expectativa de un alza de tipos que elevará el margen de negocio mueve a numerosas firmas a incluir a la banca en su cartera. Y para quienes prefieran evitar la banca española por la incertidumbre catalana, surge la alternativa de otros grandes valores bancarios europeos.

“Prefiero tener Unicredit, Intesa San Paolo o ABN Amro antes que BBVA o Santander. No está muy claro dónde va a terminar el Ibex este año y ante una mayor volatilidad en un sector para nosotros relevante, preferimos bancos europeos. En abril, la postura era la contraria ante el riesgo que suponían las elecciones presidenciales francesas”, explica Fernando Hernández, subdirector de Andbank Wealth Management.

Bankinter tiene una apuesta estratégica por el holandés ABN Amro, del que destaca su rentabilidad elevada –un ROE superior al 13%–, la mejora de la cuenta de resultados y el posible interés de Nordea en una operación corporativa. La entidad ofrece además una rentabilidad por dividendo del 5,2%. La firma también destaca la positiva evolución de los resultados de BNP Paribas y su rentabilidad por dividendo, del 4,3%. “Creemos que la capacidad del banco para sorprender positivamente es elevada”, añade.

España: Compañías con buen dividendo y mínima deuda

Pese a las reservas que la mayoría de los inversores tienen estos días hacia la Bolsa española, continúa habiendo valores españoles que por su potencial y características de negocio quedan al margen de la volatilidad que imprime la crisis política.

En Metagestión afirman no haber hecho ningún ajuste a causa de la situación en Cataluña. “No tenemos exposición al sector bancario desde hace años, que entendemos sería el potencialmente más afectado por la situación. Seguimos apostando por las mismas compañías que los últimos meses: Talgo, Técnicas Reunidas o BME. Negocios con ventajas competitivas, bien gestionados, con poco o nada de deuda y fuerte capacidad para generar flujos de caja, cotizando en el mercado a precios muy atractivos”, explican en la firma. Su fondo de Bolsa española renta en el año el 5,5%.

En Andbank muestran sus preferencias por Abertis, en la expectativa de que haya una opa rival a la de Atlantia, y por Ferrovial, por su carácter global. Gonzalo Lardiés, gestor del fondo de Bolsa española de A&G Banca Privada, muestra su interés en Mapfre y en Mediaset y Antena 3, además de los valores bancarios y Telefónica.

Desde Bankinter destacan el atractivo de la rentabilidad por dividendo de Mediaset, del 6%. “La remuneración al accionista es uno de sus puntos fuertes, superior al 7,5% entre dividendo y compra de acciones. Un balance saneado, con caja neta positiva, implica que estos niveles de remuneración son sostenibles en el futuro”, explica. En Abertis, al calor de una contraopa, ven “poco que perder y bastante que ganar”.

Emergentes: Rentabilidad con un riesgo más controlado

La inversión en mercados emergentes es la alternativa clásica para quienes buscan una dosis añadida de rentabilidad, aunque sea asumiendo más riesgo. No son precisamente el refugio natural para quienes huyen de la inestabilidad institucional en España pero sí presentan el atractivo de su buen comportamiento en lo que va de año y forman parte obligada en las carteras de inversión más agresivas.

Mercados como el filipino o el indio se apuntan en el año alzas de más del 20% y el argentino se dispara el 60%, superando con creces el comportamiento de las Bolsas europeas, gran caladero actual de rentabilidad para los inversores, y estadounidenses, donde los índices alcanzan niveles de vértigo y los expertos aconsejan ya un inversión más selectiva, centrada en compañías exportadora y tecnológicas.
“Para perfiles más agresivos es interesante la Bolsa emergente, en especial del sudeste asiático y también Rusia por el alza del petróleo”, apunta José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim.

Fernando Hernández, subdirector de Andbank Wealth Management, también recomienda dosis de mercados emergentes para los perfiles más agresivos, en los que la posición de inversión en Bolsa en general está entre el 65% y el 70% de la cartera, por debajo del 85% al que llegó a estar durante el año.

Los expertos destacan que los países emergentes, si bien son más volátiles, no lo son tanto como antaño y han resistido bien el entorno de tipos al alza en Estados Unidos gracias a contar con unas economías más sólidas y equilibradas.

Materias primas: Oro y plata para buscar refugio y petróleo

Las materias primas se están recuperando de las dudas que tiempo atrás sembraba la economía china y sus precios se benefician ahora de un contexto de crecimiento global, incluyendo el gigante asiático. También el precio del petróleo, que ha logrado sobreponerse a la caída derivada del exceso de producción y se mantiene estable en la banda de los 50 a 55 dólares. Las compañías petroleras son precisamente una de las recomendaciones de Andbank Wealth Management para aprovechar la mejoría del crudo, a través de la toma de posiciones en Total y Repsol.

Materias primas como el oro y la plata también son habituales en la construcción de una cartera global y diversificada. Luis Bononato tiene en estos metales preciosos el 20% de su fondo Global Allocation. “Son uno de los pocos activos sin riesgo de crédito. Sirven para estar cubiertos ante posibles accidentes en los bancos centrales y una burbuja de deuda”, explica Bononato. En lo que va de año, el oro se ha revalorizado el 13%, hasta el entorno actual de los 1.300 dólares por onza y después de haber marcado máximos anuales al filo de los 1.350 en el mes de septiembre. La plata registra un alza en lo que va de año del 8,4%, hasta los 17,27 dólares.

Las previsiones que ofrece el consenso de Reuters apuntan a una revalorización del oro en 2018 hasta los 1.330 dólares y en 2019, hasta los 1.425 dólares por onza. La previsión para la plata también es de subidas, hasta los 19,8 dólares el próximo año y hasta los 21,8 dólares el año siguiente.

Deuda: Papel muy secundario en cartera y en activos puntuales

Los gestores tienen claro que la renta fija ya ha perdido atractivo y que el activo estrella del momento es la renta variable. Los grandes bancos centrales, con la Reserva Federal estadounidense a la cabeza, han iniciado el proceso de retirada de estímulos monetarios con el que respondieron ante la crisis y en un entorno de tipos de interés al alza –o con la expectativa de que suban, como sucede en la zona euro–, el ascenso en las rentabilidades de los bonos se traduce en depreciación de las carteras de deuda.

El recurso que les queda a los gestores de renta fija es buscar nichos de rentabilidad fuera de los activos que han disfrutado en primera línea el efecto de las compras de deuda de los bancos centrales. Así, la deuda soberana ya ha agotado su potencial, aunque sigue habiendo claras oportunidades como el rally registrado por la deuda pública portuguesa –que a juicio de Morgan Stanley IMcontinúa teniendo potencial– o incluso las ganancias puntuales que deja la propia deuda soberana española estos días ante los vaivenes de la crisis política y la reciente expectativa de que el BCE prolongará sus compras en 2018.

“El mercado americano de renta variable y los bonos tanto gubernamentales como de empresas muestran la mayor sobrevaloración”, explica Jacobo Zarco, de Atl Capital, que tiene una visión negativa para el medio plazo de la deuda soberana, corporativa de grado de inversión y también de la Bolsa estadounidense. “Nos gustan los bonos flotantes, los emergentes y de gestión global y flexible”, añaden desde Profim.

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