Las cadenas hoteleras mantienen su apuesta por Cataluña

NH descarta trasladar alguno de los 20 establecimientos que tiene en Barcelona

Meliá recalca que no está diseñando planes de contingencia para el futuro

independencia cataluña
Hotel Constanza, de NH Hotels Group, en Barcelona

La posibilidad de que el próximo lunes se declare de forma unilateral la independencia de Cataluña ha despertado el temor empresarial y ha provocado los primeros cambios de sede social en busca de una estabilidad política y social que ahora no existe en esa comunidad autónoma. La biotecnología Oryzon y la tecnológica Eurona han cambiado Barcelona por Madrid y los dos grandes bancos catalanes (CaixaBank y Sabadell) reúnen hoy a sus consejos para decidir si dan un paso similar.

Las hoteleras, por ahora, no van a seguir ese camino por distintas razones. La primera y más importante es que ninguna de ellas tiene la sede social en Cataluña. De las cinco más importantes, NH la tiene en Madrid y las otras cuatro (Meliá, Barceló, Iberostar y Riu) en Baleares. En segundo lugar, el número de hoteles que tienen en Cataluña es poco significativo respecto al resto de su cartera.

NH es la que más establecimientos tiene (22), de los que 20 están en Barcelona, otro en Reus y otro en Lleida. Pese a que suponen el 16% del total de sus activos, la hotelera no maneja ninguna deslocalización. “La compañía no está planteándose ninguna acción de deslocalización en Cataluña ni cualquier otra medida al respecto. Confiamos en que la convivencia social, la estabilidad y las soluciones consensuadas prevalezcan sobre los intereses partidistas y se recupere lo antes posible un clima de normalidad y seguridad jurídica. Mientras tanto, nos mantenemos a la espera de próximos acontecimientos y atentos a la evolución de la actividad, sobre la que es muy pronto para sacar conclusiones”, apunta un portavoz de la hotelera.

B&B mantiene una inversión de siete millones para duplicar la capacidad de un hotel en Viladecans

Meliá, la cadena más grande de España por activos, tiene ocho hoteles en Cataluña (seis en Barcelona, uno en Cambrils y otro en la Costa Brava), apenas un 5,5% del total de establecimientos. Pese a ello, fuentes de la empresa recalcan cierta preocupación por el actual escenario, “pero no hay visibilidad suficiente para hablar de planes de contingencia”. RiU, Iberostar y Barceló tienen la sede en Baleares y el número de hoteles que tienen en Cataluña es inexistente (como en el caso de RIU) o muy poco significativo, como el caso de Barceló (tres hoteles) o Iberostar (un establecimiento).

El caso que mejor expone el sentir de la industria hotelera frente al desafío secesionista en Cataluña es el de la cadena hotelera de bajo coste B&B, que en la actualidad cuenta con una cartera de veinte hoteles, de los que siete están en Madrid, seis en Cataluña, tres en la Comunidad Valenciana y uno en Andalucía, País Vasco y Galicia, respectivamente. A principios de septiembre, un mes antes del referéndum, la compañía anunció una inversión de siete millones de euros en el hotel que tiene en Viladecans (Barcelona)para duplicar el número de habitaciones, que pasaría de las actuales 110 a 226 tras las obras. Fuentes de la compañía mantienen que la inversión no se cancelará. “La inversión se anunció en un contexto adverso, con un movimiento de rechazo a los turistas, con un doble atentado en Barcelona muy cercano y un proceso de independencia a la vista. Pero nosotros no podemos depender de todas esas vicisitudes. Nos tenemos que adaptar a las circunstancias y seguir con nuestros planes, que son los que nos van a permitir seguir creciendo”, apuntan fuentes de la cadena. “Solo consideró que se pueda ver afectada nuestra actividad si la crispación social llega a límites insoportables, si se producen manifestaciones o si todo el mundo sale a la calle. Creo que no va a pasar nunca”, precisan.

Normas