Tipos de interés

Draghi niega el riesgo de nuevas burbujas inmobiliarias y de crédito

Asegura que los bancos son "prudentes" a la hora de dar financiación

Reconoce que sí es necesaria la vigilancia en el mercado de oficinas

Luis María Linde, gobernador del Banco de España, y Mario Draghi, presidente del BCE.
Luis María Linde, gobernador del Banco de España, y Mario Draghi, presidente del BCE.

Las medidas extraordinarias y sin precedentes puestas en amrcha por el BCE para combatir la crisis de deuda soberana de la zona euro y el riesgo de deflación –tipos de interés a cero, liquidez ilimitada para la banca y millonarias compras de deuda– pueden acabar teniendo efectos colaterales negativos. Pero serían un mal menor en comparación con el balance positivo de esas medidas y en todo caso, están bajo control. Es el mensaje que ha lanzado el presidente del BCE Mario Draghi durante su intervención en la primera conferencia de Estabilidad Financiera, organizada por el Banco de España.

Draghi, que fue presentado en su intervención por el gobernador del Banco de España, ha hecho una defensa cerrada de las virtudes de su política monetaria, que se ha encontrado de forma constante con las críticas de Alemania y que ahora se acentúan a medida que la principal economía de la zona euro se acerca al objetivo de inflación del BCE, con los niveles de confianza empresarial están en máximos desde 1991.

El presidente del BCE ha argumentado que sus medidas de política monetaria han permitido reducir el coste de financiación, lo que ha permitido que la economía de la zona euro presente “una recuperación cada vez más sólida”, en un “círculo virtuoso” en el que el bajo coste del dinero ha reactivado el crédito y con ello el empleo y el consumo, alejando la amenaza de la deflación. Draghi, que defiende con firmeza que sus políticas han calado en la economía real, también ha aludido a los efectos secundarios de un largo tiempo de tipos de interés a cero, que en cualquier caso estarían bajo control.

El presidente del BCE ha explicado que el dinero barato suele generar burbujas de crédito, en especial vinculadas al sector inmobiliario. Mina también la rentabilidad de los bancos, que gana dinero de captar dinero a corto plazo para prestarlo a largo, a lo que se ha sumado además las mayores exigencias de capital derivadas de la crisis.

Y como tercer efecto colateral, aparece también la mayor tendencia de aseguradoras y gestoras de planes de pensiones a asumir riesgo para garantizar rentabilidad a sus clientes en su ahorro a largo plazo. Draghi concluye que no hay desequilibros a nivel global en la zona euro, si bien el BCE ha detectado “áreas que requieren una vigilancia estrecha y continuada”.

Respecto a los riesgos de la banca, Draghi asegura que no hay evidencias de burbuja de crédito, con la financiación hipotecaria creciendo al 2,7% interanual en el cuarto trimestre de 2016, frente a tasas superiores al 12% previas a la crisis. “Hay pocos signos de que los bancos estén asumiendo excesivo riesgo en sus créditos”, ha asegurado Draghi, que añade que los bancos se mantienen “prudentes”. “De hecho, los bancos de la zona euro están menos inclinados a conceder crédito de lo que han estado de media desde 2003”, ha señalado.

El presidente del BCE sí apunta a las diferencias que se aprecian a lo largo de la zona euro y ha reconocido que la vigilancia del supervisor está siendo más estrecha en el mercado inmobiliario, en especial en la actividad en oficinas, y en el segmento prime, donde los precios estarían creciendo por encima de la media histórica.

Respecto al impacto de los tipos cero sobre la rentabilidad de la banca, que el sector reprocha al BCE, Draghi ha reconocido que el ROE ha descendido al 5% de media en 2016, frente al casi 20% de diez años atrás. Pero ha defendido que esa pérdida de rentabilidad, consecuencia de los bajos tipos y también de la mayor exigencia de capital, se habría visto aún más mermada sin las medidas extraordinarias del BCE para combatir la crisis. Y ha advertido que aún hay espacio para seguir mejorando la eficiencia de las entidades financieras de la zona euro, en desventaja frente a otros competidores internacionales. De hecho, Draghi ha apuntado que la eficiencia del sector no ha mejorado desde 2010.

El presidente del BCE también ha advertido al sector de seguros y planes de pensiones del peligro de asumir riesgo en sus inversiones. “Para mitigarlo, puede que tengan que adaptar sus modelos de negocio, rebajando su dependencia de los productos garantizados”.

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