Perfil

Hiroto Saikawa: la cara invisible de Nissan

Hiroto Saikawa, nuevo CEO de Nissan.
Hiroto Saikawa, nuevo CEO de Nissan.

Hace 40 años, poco después de graduarse en la universidad, Hiroto Saikawa (Japón, 1963), entraba a formar parte del equipo de Nissan. Dentro de algo menos de un mes, este ejecutivo que ha crecido en la automovilística nipona se convertirá en su nuevo consejero delegado, el primero de nacionalidad japonesa de los últimos 17 años. Saikawa sustituirá al brasileño Carlos Goshn, actual CEO y presidente de la firma (cargo que mantendrá).

La transición será sencilla. Saikawa ha estado ejerciendo las funciones de Goshn cuando este no estaba en Japón. Además, el pasado mes de octubre, tras la adquisición de Mitsubishi Motors, Saikawa fue nombrado coCEO, por lo que el nuevo puesto es visto como un ascenso natural muy deseado por los medios nipones. Estos ya esperaban la salida de Goshn desde hace tiempo, aunque él respondía a los frecuentes rumores diciendo que se iría cuando “los accionistas se lo pidieran”.

El nombre de Saikawa estaba en las quinielas como sucesor, principalmente desde la salida en 2014 del número dos de Nissan, el británico Andy Palmer, para convertirse en CEO de Aston Martin. Entonces, la revista Forbes le preguntó por qué abandonaba un fabricante con unos resultados anuales de cinco millones de dólares por otro que producía unas cuantas miles de unidades al año. Su respuesta fue que siempre había querido ser CEO, pero no era lo “suficientemente japonés para serlo de Nissan”.

Saikawa, sin embargo, cumple los requisitos para agradar a los directivos japoneses, pero también a los fabricantes extranjeros, entre otras razones, por los viajes derivados de los distintos cargos que ha ejercido a lo largo de su carrera. Un mes después de graduarse en la Facultad de Económicas de la Universidad de Tokyo, entró a Nissan, un fabricante ya de bastante prestigió en el país. Su gran ascenso profesional se inició en 1999, cuando empezó a encadenar cargos directivos. Ese año fue uno de los responsables de la firma en ser enviados a Europa para aprender de las formas de gestión llevadas a cabo en el Viejo Continente. Un traslado desencadenado por la alianza Renault-Nissan, creada para solucionar los problemas económicos de la segunda. Esta unión suponía la adquisición por parte de la firma francesa del 36,8% de las acciones de la nipona– dos años después incrementado hasta el 44,4%– y la compra del 15% de Renault por Nissan. Una de las grandes caras de todo este proceso fue Goshn, nombrado finalmente en junio de 2001 consejero delegado de Nissan.

El japonés ha asegurado que no evitará decisiones difíciles si pueden mejorar la eficacia de la empresa

En todas las reformas que se llevaron a cabo en aquellos años para reducir la deuda que acumulaba la firma japonesa –cuando Goshn llegó al cargo, alcanzaba los 20.000 millones de dólares y solo tres de los 46 modelos de coche que comercializaba en Japón reportaban beneficios–, Saikawa, entonces en el departamento de compras, tuvo un papel principal. Gracias a su labor para remontar Nissan, el prestigio que el brasileño ha acumulado a lo largo de estos años y que ha hecho que le llamen el killer-cost (asesino de los costes), ha sido traspasado al nuevo CEO, conocido también por ser un recortador de gastos muy agresivo. De hecho, Saikawa ha afirmado que no evitará decisiones difíciles si pueden mejorar la eficacia de la empresa. Los que le conocen afirman que es una persona muy trabajadora, exigente y estricta, también con quienes le rodean. Aseguran que no tiene reparos en “humillar” a otros trabajadores en una reunión si considera que no hacen lo que deben.

Fuera de la compañía son pocos los que le reconocen su nombre, pues pese a haber desempeñado importantes cargos en los últimos años –entre 2013 y 2016 fue director de competencia y en la actualidad, al cargo de coCEO sumaba el de director representativo de la firma– siempre ha preferido mantenerse en un segundo plano. De hecho, él mismo se autodenomina “el hombre entre bastidores”. Su carácter tímido y reservado han influido en esta actuación, pero también el hecho de ser un hombre de negocios pragmático que destina mucho tiempo a reflexionar en profundidad, según afirman sus personas más cercanas.

Goshn confía plenamente en la gestión que el japonés llevará a cabo a partir del próximo 1 de abril, coincidiendo con el nuevo año fiscal de la automovilística. “Vivió conmigo toda la transformación de Nissan. Confío en él. Piensa como yo y además es japonés”, afirmó el pasado mes de octubre. También valora mucho su capacidad de adaptación, que ha logrado gracias a sus estancias en otros países.

Además de trabajar junto a él a finales de los 90, Saikawa también desempeñó un papel clave en las últimas crisis o momentos fundamentales de Nissan. En 2015, cuando el Gobierno francés quería aumentar su influencia en la alianza Renault-Nissan, logró que el Ejecutivo firmara una promesa de no interferencia. Además, negoció con el presidente de Mitsubishi Motors, Osamu Masukoe, la adquisición del 34% de este fabricante de vehículos inmerso en una crisis después de que saliera a la luz su escándalo por falsear los datos de consumo de combustible de algunos de sus coches.

Meses después de esta compra, a finales de 2016, Goshn fue nombrado presidente de Mitsubishi Motors. La acumulación de responsabilidades –también es presidente y CEO de Renault– le impedían ocuparse de decisiones de carácter más estratégico destinadas a recortar distancias con sus competidores, según han señalado algunas fuentes. Por tanto, el pasado 23 de febrero anunció que cedía uno de sus puestos en Nissan para “dedicar más tiempo y energía a la gestión de la evolución estratégica y operativa, así como la expansión de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi”.

Lo esperado de la decisión no ha impedido que los inversores se hayan mostrado preocupados: el día que se comunicó la noticia, las acciones de Nissan cedieron un 0,58% en la Bolsa de Tokio. Saikawa tendrá que demostrar que la confianza que Goshn tiene en él es merecida.

Normas