Análisis del fondo de inversión

Carmignac Securité, los viejos rockeros nunca mueren

Este fondo ha logrado cerrar en positivo en 26 de sus 27 años de historia

Actualmente mantiene un 30% de la cartera en activos monetarios y efectivo

Eduard Carmignac, presidente de Carmignac Gestión.
Eduard Carmignac, presidente de Carmignac Gestión.

Acabamos de celebrar el 27º cumpleaños de uno de los fondos con más presencia dentro de las carteras de los inversores españoles: Carmignac Securité. El propio nombre del fondo no lleva a ningún engaño, ya que lo que pretende es precisamente ofrecer seguridad a los inversores más conservadores. El gestor, Keith Ney, ha pasado este mes de febrero por España para explicar los resultados de la cartera el año pasado, así como sus expectativas para este ejercicio.

El fondo tiene un doble objetivo. Por un lado, trata de batir al índice Euro MTS 1-3 años, en un horizonte de inversión de dos años, con una volatilidad reducida. Por otro lado, busca proteger el capital de los inversores. Hasta ahora, lo ha conseguido. Quitando 1993, Carmignac Securité ha cerrado todos los años con rentabilidad positiva.

Es este uno de los principales fondos de la gestora fundada por Edouard Carmignac, con un patrimonio bajo gestión de 7.500 millones de euros. Está gestionado por Keith Ney desde marzo de 2014, aunque este profesional lleva más de diez años en la firma francesa. Antes, cogestionó el fondo junto a Carlos Galvis, actual gestor del Carmignac Capital Plus.

Como sucede con el resto de productos de Carmignac, este fondo se gestiona aplicando la visión macroeconómica de la firma, combinada con las ideas de convicción del equipo de gestión. Tiene una gestión activa y oportunista en los diferentes aspectos de la renta fija, principalmente, en lo que se refiere a riesgo de tipos de interés y el riesgo de crédito. La duración puede oscilar entre -3/+4, aunque lo esperado es que se sitúe entre 0/+3 años. El control de riesgos se sitúa en el corazón del proceso de inversión, tratando de minimizar la volatilidad de la cartera centrándose en una selección de títulos de alta calidad.

La cartera se suele distribuir entre bonos de gobierno, bonos corporativos (principalmente de alta calidad) y activos monetarios. En función de la visión de mercados del equipo gestor se pondera más un activo que otro. Por ejemplo, durante la crisis de deuda que vivimos en Europa en 2011-2012, el fondo aprovechó para aumentar el peso en emisiones españolas e italianas.

Otras de sus apuestas principales durante los últimos años han sido las emisiones de entidades financieras. Desde la crisis financiera, y especialmente durante las crisis de deuda europea, los bancos se han visto obligados a pagar una prima por sus emisiones, lo que ha hecho que estas fueran atractivas para el gestor. Además, desde el punto de vista del riesgo, están viviendo un proceso de desapalancamiento debido a las mayores exigencias de capital por parte de los reguladores, lo que es positivo para los tenedores de deuda.

En este momento, el fondo mantiene un 30% de la cartera en activos monetarios y efectivo. En el entorno actual de falta de liquidez en los mercados es una garantía de cara a posibles reembolsos y, sobre todo, permite al gestor poder utilizar esa tesorería en caso de que el mercado ofrezca nuevas oportunidades. Así lo han hecho en casos recientes como Volkswagen o Glencore, en los que la venta indiscriminada por parte de ciertos inversores ha provocado que algunas de sus emisiones ofrezcan retornos muy interesantes en el medio plazo.

Alrededor del 30% de la cartera está invertida en bonos soberanos europeos que siguen respaldados por el programa de compra de activos del Banco Central Europeo. El resto (en torno al 40%) consiste en deuda corporativa, con un porcentaje muy alto en deuda de bancos considerados como ‘campeones nacionales’.

La visión de mercados de Carmignac Gestión para el momento actual es prudente debido a las incertidumbres respecto al crecimiento mundial. La situación de los países emergentes (especialmente China), la lectura mixta de algunos datos en Estados Unidos y la falta de liquidez en los mercados han llevado a que el fondo tome una posición defensiva aumentando la duración de la cartera hasta 2,63 años (han incluido duración americana, al igual que en otras carteras de la gestora).

El fondo se sitúa en primer cuartil de su categoría Morningstar a 1, 3, 5 y 10 años. La rentabilidad a 5 años anualizada ha sido del 2,3% a cierre de enero, con una volatilidad de 1,43%. En ese periodo, la mayor caída ha sido de un 1,93%, que tuvo lugar en el segundo trimestre del año pasado.