Davalor crea EVA, la máquina que mide de forma exhaustiva la función visual

Innovación 100% española y con nombre de mujer

Innovación 100% española y con nombre de mujer

¿Cuántas veces han oído decir durante estos años de crisis que la economía española debería evolucionar hacia una mayor inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i)? Pues bien, hace ya más de cinco años, cuando la recesión comenzaba a mostrar su lado más crudo, una empresa 100% española creyó en ese mantra e inició el proceso por el que hoy se ha convertido en Davalor Salud.

Con un equipo de 150 ingenieros, físicos y optometristas 100% españoles y gracias a una de las mayores operaciones de crowdfunding llevadas a cabo en Europa en los últimos años que logró captar 24 millones de euros para I+D, la empresa que capitanea Juan José Marcos acaba de presentar el producto de toda esta innovación: EVA. Se trata del Evaluador de la Visión Automatizado (EVA), una máquina que gracias a una innovadora tecnología, basada en los videojuegos interactivos en 3D, permite el diagnóstico preciso de problemas de visión. El sistema EVA, que incorpora soluciones tecnológicas de IBM, Microsoft y otras grandes empresas líderes en sus campos, es capaz de medir de manera objetiva más de 75 parámetros clínicos en apenas cinco minutos, cuando con la tecnología existente hasta ahora se tardaba más de una hora en obtener mucha menos información.

Tal y como explica el CEO de Davalor, Juan José Marcos, esta compañía cuenta ya con pedidos de las principales cadenas de ópticas de España para instalar estos equipos en sus tiendas, ya que sirve para diagnosticar y, otra de las novedades, también para tratar múltiples disfunciones de la visión que afectan aproximadamente al 50% de la población. Esto lo consigue porque la nueva máquina es capaz de evaluar todos los parámetros de la función visual, tales como la agudeza, el error refractivo, la motilidad ocular y la visión binocular, entre otros.

“Antes, para llegar a un diagnóstico como el que ahora se puede obtener con nuestra máquina había que emplear mucho tiempo, más de una hora, y mucho dinero, hasta 1.000 euros. Con EVA el resultado se obtiene en muy pocos minutos y por un precio de 25 euros”, explica Marcos. Además, algunas de las disfunciones que es capaz de detectar EVA se pueden tratar mediante terapias que también ofrece la propia máquina.

Así, igual que el diagnóstico se hace mientras el paciente observa un videojuego, diseñado también por el español Carlos Abril, la máquina es capaz de ofrecer terapias de unas 20 sesiones de promedio para mejorar muchas de esas disfunciones visuales. Esto significa que tanto si el paciente sufre una disfunción visual, como si desea conseguir una mejora, podrá realizar entrenamientos mediante videojuegos en 3D real solo con acercarse a su óptica habitual.

Conscientes de que obtener una de estas máquinas es caro, Marcos asegura que cada EVA cuesta 150.000 euros, la campaña que inicia ahora la empresa para dar a conocer su producto entre las ópticas de toda España consiste en convencer a sus profesionales de sus ventajas. Davalor asegura que con la incorporación de una de estas máquinas, las ventas de las ópticas se duplican y los beneficios pueden llegar a multiplicarse por tres. Y es que ofrecen un nuevo abanico de servicios, pero al mismo tiempo realizan de forma automatizada lo que hacen varios equipos habituales en las ópticas, como son el foróptero o el autorefractómetro.

En cuanto al modelo de negocio, Davalor ofrece a las ópticas las máquinas en régimen de renting, por lo que en aquellos establecimientos donde el flujo de pacientes no permita hacer frente a la cuota mensual (estimada en unos 2.400 euros) no aconsejan su instalación. Pese a que a priori pudiera parecer un gasto demasiado elevado para las pequeñas empresas, Davalor asegura que “hasta las microcadenas de dos o tres óptimas se lo podrán permitir”.

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