Consecuencia de la política monetaria del BCE

El BCE lleva a tipos negativos al 40% de la deuda de la eurozona

Cerca de tres billones de euros de emisiones de gobiernos europeos ofrecen tipos bajo cero

Hace un año, tan solo el 10% de los bonos presentaba una rentabilidad negativa

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en la rueda de prensa ofrecida en Malta tras la reunión del consejo, el 21 de octubre.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, en la rueda de prensa ofrecida en Malta tras la reunión del consejo, el 21 de octubre.

Los Gobiernos europeos ya no pagan por financiarse, sino que cobran. Eso ocurre al menos con el 41% de la deuda emitida por países que pertenecen a la zona euro: los bonos alemanes, austriacos y finlandeses hasta seis años de duración, los bonos franceses y belgas de hasta cinco años, e incluso las emisiones españolas o italianas con un plazo inferior a un año presentan un tipo de interés implícito negativo.

El volumen de este pelotón de deuda bajo cero es colosal. De acuerdo con los últimos datos recabados por Royal Bank of Scotland (RBS), la deuda viva con tipos negativos asciende a 2,8 billones de euros y llegó a superar los tres billones de euros a comienzos de mes.

“Un riesgo para la estabilidad financiera”

M. M. M.

El Banco Central Europeo (BCE) debería refrenar la expansión de su balance e incluso plantear una revisión global de su política monetaria expansiva debido a las consecuencias negativas que esta puede acarrear. Esta es la recomendación del Consejo Económico Alemán, cinco expertos economistas encargados de asesorar al Gobierno de la canciller Angela Merkel.

“Los bajos tipos de interés representan un riesgo para la estabilidad financiera y suponen una fuente de erosión del modelo de negocio de los bancos y aseguradoras a medio plazo”, apunta este consejo de sabios en su informe anual, publicado el miércoles. “Confiar en la política macro-prudencial no solucionará estos problemas”.

El programa de compra de bonos del BCE ha llevado hasta niveles “extremadamente bajos” las tasas de retorno de los bonos para todos los plazos.

El consejo alemán de sabios considera que el Banco Central Europeo está despreciando los riesgos de su política monetaria que podría estar abonando el terreno “para una nueva crisis financiera”.

“Aunque por el momento no se vislumbra una expansión excesiva del crédito, puede apreciarse algunas exageraciones en segmentos individuales, en particular en el mercado inmobiliario”, añade el documento.

Asimismo, los asesores del Gobierno alemán también reconocen que el programa del BCE de compra de bonos ha servido para mejorar las condiciones de financiación de los Estados de la eurozona.

El efecto negativo sería que la política del organismo con sede en Fráncfort estaría permitiendo a los gobiernos demorar la puesta en marcha de reformas estructurales.

Aunque en el caso de Alemania lleva varios años con muchos plazos de deuda cotizando en negativo, la última conferencia de prensa del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi –que tuvo lugar hace tres semanas–, ha arrastrado la curva de deuda de todos los países de la eurozona.


  • Máximo compromiso de Draghi

La deuda alemana de plazos cortos ya llevaba varios años en terreno negativo, pero las últimas declaraciones del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, han arrastrado la curva de deuda de todos los países de la eurozona y llevado “bajo cero” a cientos de emisiones.

El máximo responsable del BCE ratificó ayer su intención de ampliar la política monetaria expansiva si la inflación sigue por debajo del objetivo previsto. “Si concluyéramos que nuestra estabilidad de precios a medio plazo está en riego, actuaríamos usando todos los instrumentos disponibles en nuestro mandato, para asegurar que un nivel apropiado del tono acomodaticio de la política monetaria se mantiene”, afirmó durante su comparecencia en el Parlamento Europeo.

Draghi ya avanzó hace tres semanas –después de la última reunión del consejo de gobierno del BCE– que este órgano ya ha debatido sobre la rebaja del tipo de interés de la facilidad de depósito, por el que se penaliza desde junio del año pasado a los bancos que aparcan su liquidez en el BCE. Ahora está en el -0,2%, que es también el límite de rentabilidad negativa al que la institución adquiere bonos en su programa de compra de deuda.

Una rebaja adicional supondría la ampliación del abanico de activos disponibles para la compra de bonos, lo que ha provocado una rebaja notable de las rentabilidades de la deuda soberana. El BCE también está estudiando ampliar el abanico de activos que puede comprar a emisiones de gobiernos regionales y municipales.


  • Inversiones bajo cero

Desde que el BCE puso en marcha su política monetaria expansiva, la proporción de activos que rentan por debajo del 0% se ha disparado. A comienzos de 2014 eran tan solo el 1,4% de bonos soberanos de la eurozona. En noviembre de 2014 –hace un año–, a penas superaban el 10% del total. A finales de septiembre de 2015 ya alcanzaban el 30%, y a comienzos de mes superaron la barrera del 40%.

Los tipos de interés negativo no se circunscriben al ámbito de la zona euro. El banco central pionero en este tipo de políticas fue el de Suiza, lo que ha provocado que incluso los bonos soberanos a 10 años de la confederación helvética coticen en negativo. También las emisiones de Dinamarca o Suecia (que forman parte de la Unión Europea pero no de la eurozona) están bajo cero para plazos de hasta cuatro años.

Este nuevo contexto está revolucionando el sector bancario europeo, desde la gestión de activos a la concesión de hipotecas. La política del BCE ha llevado al euríbor a marcar el martes un nuevo mínimo –por primera vez por debajo del 0,1%– lo que ha abaratado notablemente la financiación de familias y empresas.

La cruz de esta política la están viviendo los bancos y las aseguradoras cuando tratan de captar ahorros de sus clientes para ofrecerles productos seguros:con tipos tan bajos las rentabilidades son exiguas.

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