Tribuna

Mujer y ciencia, cambiemos las cifras

Youyou Tu ha dedicado gran parte de su vida a luchar contra la malaria, una enfermedad que cada año causa la muerte a más de medio millón de personas, especialmente en los países más desfavorecidos. Desde finales de la década de los 60, esta científica china ha investigado incansablemente para descubrir un tratamiento efectivo que, actualmente, está salvando miles de vidas. Hasta hace unas semanas, esta mujer, cuyo trabajo es transcendental para la humanidad, era una completa desconocida para la opinión pública. Tras ocupar unos días las páginas de los periódicos y unos fugaces minutos en la televisión, volverá a serlo. Youyou Tu forma parte de ese escasísimo 3% de investigadoras que ha conseguido un Premio Nobel de ciencias.

Si ya en sí mismo, lo conseguido por esta científica es excepcional, el hecho de que lo haya logrado siendo mujer lo hace doblemente valioso. Y es que, si en el ámbito de la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres hay un campo especialmente complejo y abonado a los estereotipos, es el de la ciencia. Actualmente, apenas el 30% de los investigadores a nivel mundial son mujeres.

El esfuerzo para dar un vuelco a estas cifras y cambiar mentalidades para que las científicas ocupen el papel que, por capacidad y méritos les corresponde, es arduo y largo. Sin embargo se está avanzando, y dentro de Europa, España es uno de los países que destaca en ese cambio de percepción y de actitud.

Un estudio internacional realizado por la Fundación L´Oréal en colaboración con Opinion Way, ha puesto de manifiesto que los españoles son los europeos que tienen una mejor percepción del papel de la mujer en la ciencia, aunque reconocen que hay mucho por hacer. En este sentido, el 76% de los españoles considera que la evolución de las mujeres en la investigación científica debería haber mejorado más rápidamente, un porcentaje que en el resto de Europa se sitúa en el 59%. Del mismo modo, España es el país que se siente más agraviado por el hecho de que solo el 3% de los Nobel de ciencias hayan sido concedidos a mujeres desde la creación de este galardón: así lo opina un 77% de españoles, en comparación con un 66% en Europa. Estos datos demuestran una mayor sensibilización y, por tanto, una potencial predisposición a que las cosas cambien a mejor, aunque, como decía, el camino por recorrer es todavía largo. Un camino en el que estamos trabajando, con el objetivo de concienciar a la opinión pública de la necesidad de acortar distancias.

Y como parte de este trabajo de fondo se ha lanzado el manifiesto #Cambialascifras, firmado ya por más de 1.300 personas de todos los ámbitos y que defiende la necesidad de acortar las distancias entre hombres y mujeres en la ciencia y que la sociedad reconozca de forma pública la aportación de las científicas al progreso de la humanidad. Seis puntos que quieren servir para dar un vuelco a las cifras, luchar contra prejuicios y abrir nuevas oportunidades para las mujeres. En el primer punto, el apoyo de los medios de comunicación, internet y las redes sociales es clave. Nadie mejor que ellos, para divulgar y poner en valor las excepcionales aportaciones que estas mujeres hacen al progreso y bienestar social en campos como el cáncer, las terapias génicas, la biomedicina, las energías alternativas, las técnicas de cultivo, etc.

Otros terrenos en los que trabajar son en el impulso de medidas de conciliación familiar y laboral –tanto para investigadoras como para investigadores– así como en la incentivación de las vocaciones científicas entre las niñas. Como señala al inicio de este artículo, tan sólo un tercio de los investigadores son mujeres. Tenemos que acabar de una vez por todas con los estereotipos y acercar el mundo de la ciencia a las más pequeñas, consolidando el cambio de mentalidad experimentado en recientes décadas y dejando atrás la idea de que el talento es cuestión de sexo.

Creo que si somos capaces de materializar estos desafíos quizá –no solo en España sino en el resto de Europa y del mundo–, en no muchos años, consigamos una comunidad científica en la que la igualdad en materia de género sea una realidad y la mujer ocupe el puesto que le corresponde por su capacidad, dedicación y esfuerzo. Y casos como el de Youyuou Tu dejarán de ser una excepción.

David Macdonald es director del Programa Internacional L´Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’.

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