Jorge Díaz Cardiel, socio director de Advice Strategic Consultants
Jorge Díaz Cardiel, socio director de Advice Strategic Consultantsrn
Jorge Díaz Cardiel, socio director de Advice Strategic Consultants

“Europa habría salido antes de la crisis con la receta de EE UU”

Jorge Díaz Cardiel conoce la economía y la sociedad estadounidense desde el terreno, no solo desde la estadística o desde los cuadros macro. Cuando enumera los factores que explican la rápida recuperación de Estados Unidos, va más allá de las cifras y apunta también a las raíces históricas, sociológicas y políticas de la democracia americana.

Una forma propia de encarar los reveses –también económicos, pero no solo económicos– que puede ilustrarse con un dato contundente. Al principio de la crisis salían cada mes del mercado laboral estadounidense 800.000 personas. Pero desde 2009, el país ha creado 11 millones de puestos de trabajo, lo que equivale a todo el empleo perdido durante la recesión.

Pregunta. ¿Cuál es el secreto de Estados Unidos para haber conseguido remontar en tan poco tiempo?

Respuesta. Tiene mucho que ver con factores culturales, sociológicos y con valores, con un ADN peculiar, una forma de ser específica de los estadounidenses. El pueblo americano se crece ante la adversidad; tiene una enorme resistencia ante cambios dramáticos y situaciones adversas y maneja muy bien eso que llamamos actualmente resilencia. Si los norteamericanos no hubiesen actuado con ese ADN, esta crisis, la más dura desde el crac del 29, hubiese tenido consecuencias muchísimo más graves y habría durado mucho más tiempo.

P. ¿Cómo lo hicieron en términos de política económica?

R. Lo que hicieron fue inspirarse en el libre mercado y en la libertad de empresa, que para ellos son principios sagrados, pero también actuaron con rapidez. El Gobierno de Obama puso encima de la mesa un paquete económico de salvamento, algo que intentó previamente también el Ejecutivo de Bush. En ese momento, EE UU estaba al borde del precipicio. Cayó un banco, pero si llegan a caer los otros –había cinco grandes bancos que sostenían el 55% del PIB en activos– la situación habría sido insalvable. Así que la primera medida fue apuntalar el sistema financiero. También, se identificaron sectores de actividad clave que estaban en peligro, verdaderos motores económicos que emplean a millones de personas. ¿Un ejemplo? Las aseguradoras o la industria del automóvil.

P. ¿Cuáles fueron las claves de esos paquetes de estímulo?

R. Uno de ellos fue impulsar la inversión de las empresas en las TIC, algo que resulta muy importante en las pymes y fundamental para la formación. El Gobierno entendió que las nuevas tecnologías son imprescindibles para elevar la productividad y la competitividad. También se abordó la renovación energética. Las infraestructuras eran anticuadas y fue entonces cuando comenzó el remozamiento. Se apostó por la independencia energética, por avanzar hacia un país productor y exportador. Y eso se ha conseguido gracias al Shell gas, al fracking y a la búsqueda de nuevos yacimientos de petróleo, lo que ha abaratado el precio y ha beneficiado a los consumidores. Se ha tratado de estimular el consumo para que supere el 71% del PIB.

P. ¿Cuál fue la estrategia de las empresas americanas en ese periodo?

R. Redujeron los costes laborales. En Europa se habla de reformas laborales, financieras, fiscales, etc. Pero en Estados Unidos la libertad de empresa da mucho más margen para actuar frente a los poderes públicos. En los primeros años de la crisis las grandes empresas americanas no solo despidieron personal, sino que deslocalizaron, llevaron la producción a mercados más baratos.

P. Y pese a ello, el empleo se ha recuperado.

R. Sí. Desde 2009 y hasta 2014 se han creado esos 11 millones de puestos de trabajo. Se ha recuperado el empleo perdido. Los países europeos no lo han tenido tan fácil; probablemente porque ha habido cierta influencia de los Gobiernos nacionales para evitar perder puestos de trabajo. Europa hubiera tenido que seguir el modelo americano para salir antes de la crisis. La zona euro empezó a dejar atrás la recesión en el último trimestre de 2014. Pero la zona euro está formada por muchos países que tienen que ponerse de acuerdo en sus políticas y no por un único Gobierno. También es cierto que aquí hay ventajas que allí no hay: una potente red social y un Estado del bienestar.

“El BCE no ha podido ser tan ágil como la Fed”

No solo la política económica, sino también la monetaria, han marcado la diferencia entre el ritmo de recuperación de Estados Unidos y Europa. “Hay una enorme coherencia en la actuación de la Reserva Federal (Fed) en todos estos años y una gran coordinación con la Secretaría del Tesoro. En Europa ha sido distinto, porque el Banco Central Europeo no puede actuar con la misma rapidez. No depende de un solo Gobierno; hay múltiples Gobiernos y un país que es un motor: Alemania. El BCE está mucho más condicionado para tomar sus decisiones. No pudo ser tan ágil como la Fed”, explica Jorge Díaz Cardiel.

Cardiel hace un análisis de la coyuntura económica española y de los retos que restan por abordar de cara a los próximos años. “Hay que consolidar la recuperación, esa es la tarea más urgente e importante. Después, hay que abordar la construcción de un nuevo modelo productivo sostenido en el tiempo y que haga a España menos vulnerable a las crisis económicas. La experiencia histórica nos dice que en España las crisis tienden a durar más años. Y no es casualidad que sea así”. Para Cardiel, los fundamentos de ese nuevo modelo tienen que estar anclados en la sociedad del conocimiento. “Estados Unidos apoya gran parte de su economía en la sociedad del conocimiento; nosotros lo hemos hecho en sectores como la construcción y el turismo. La mitad del empleo perdido en España durante la crisis fue en la construcción. Tenemos que ir hacia un modelo en el que tengan más peso las nuevas tecnologías y el conocimiento”, señala.

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