Tribuna

Las pymes y el mercado único digital

Tres cifras bastan para mostrar el valor estratégico de las pymes en la economía europea. Se pueden calificar como pymes el 99% de las empresas de la UE, conjuntamente dan ocupación a dos tercios de los empleados europeos y generan 58 céntimos de cada euro de valor añadido que produce Europa. Por tanto, asegurar la sostenibilidad de las pymes europeas favoreciendo su transformación digital debería ser una prioridad en las políticas de Bruselas.

La comisión presidida por Jean-Claude Juncker ha hecho de la digitalización de Europa una de sus prioridades. El 25 de marzo de 2015, el colegio de comisarios estableció las tres áreas sobre las que actuar para completar el mercado único digital e identificó en cada una ellas un primer conjunto de medidas. Los resultados del debate mantenido entre los comisarios servirán como base para confeccionar la nueva agenda digital europea, que será publicada en el próximo mes de mayo.

Algunas de las medidas identificadas por el Ejecutivo comunitario tendrán una clara incidencia en fomentar la digitalización del tejido empresarial europeo. Merecen resaltarse las medidas que buscan mejorar el acceso de las empresas a los insumos básicos de la economía en la era digital. De un lado, se pretende fomentar la inversión en redes mediante una revisión de la normativa en telecomunicaciones, buscando impulsar la disponibilidad de conexiones de muy alta velocidad. De otro, a través del desarrollo de las competencias digitales, se quiere dar respuesta a la necesidad, en un futuro próximo, de conocimientos tecnológicos en el 90% de los puestos de trabajo. Finalmente, se pretende acelerar la adopción generalizada de las tecnologías habilitadoras de la transformación digital, como el big data y cloud computing, desarrollando las condiciones marco adecuadas, en especial, en lo referente al flujo y almacenamiento de datos.

Adicionalmente, la digitalización de las pymes requiere acciones específicas. Mientras que cerca del 30% de las grandes empresas europeas pueden considerarse digitalmente maduras, apenas llegan a este grado un 10% de las pymes. La brecha digital entre pymes y grandes empresas en Europa se manifiesta en que solo el 14% de las primeras usen internet como canal de ventas. En este contexto ha de valorarse que la CE aspire a facilitar el comercio electrónico y simplificar el régimen del IVA en el mercado único. Ambas acciones incentivarán que las pequeñas y medianas empresas realicen una apuesta tecnológica en su negocio.

Estas acciones favorecerán la incorporación de las pymes europeas a la revolución digital, aunque más instrumentos serían susceptibles de ser incorporados a la nueva estrategia digital europea. En el diálogo con la sociedad establecido por la Comisión Europea a través de la plataforma Digital4EU han sido varios los propuestos por distintos actores, de los que son reseñables algunos de ellos. En primer lugar, manteniendo las líneas de apoyo financiero a startups, analizar la creación de instrumentos comunitarios para el apoyo financiero a la transformación digital de las empresas ya existentes. Una vía para ello sería favorecer la transformación digital como requisito de elegibilidad para los proyectos que aspiren a obtener financiación de los 75.000 millones de euros previstos para pymes en el plan Juncker. En segundo lugar, incluir en la reforma de la metodología de análisis de impacto de propuestas regulatorias que está estudiando la CE la incorporación de un test de digitalización. El nuevo instrumento permitiría a los legisladores comunitarios evaluar los efectos positivos y negativos que la regulación propuesta tendría sobre la transformación digital de las pymes. En tercer lugar, hacer asequible a las pymes las infraestructuras de análisis y procesamiento masivo de información que requiere la economía de los datos. Habría de incentivarse para ello la oferta de plataformas de computación de alto rendimiento, apoyando la creación de partenariados público-privados que hagan accesibles estos recursos a las pymes.

El reforzamiento de la incipiente recuperación económica europea necesita acelerar la digitalización de sus pymes. En términos de empleo, esto tiene el potencial de crear 2,6 puestos de trabajo por cada uno eliminado por la automatización. Se estima que las pymes europeas crecen dos o tres veces más rápido cuando adoptan las tecnologías de la información. La consolidación del mercado único digital abre un nuevo espacio de oportunidades para la sostenibilidad de las pymes europeas.

Emilio García es expresidente de ASTIC (Asociación Profesional de Cuerpos Superiores de Sistemas y Tecnologías de la Información de las Administraciones Públicas)

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