Toledo, Cádiz, El Hierro, Albarracín, La Garrotxa y Andalucía en tren, algunas propuestas

Pinceladas de España

Vista de Toledo.
Vista de Toledo.

Superado el invierno, se acerca la Semana Santa y muchos comienzan a programar las primeras vacaciones del año. La amplia y variada oferta turística nacional, desde sol y playa hasta las rutas de interior, el turismo cultural, deportivo o de ocio, cubre un extenso espectro capaz de satisfacer la demanda más exigente. Proponemos algunas ideas.


La conmemoración del IV Centenario de la muerte de El Greco será un hito en la historia del pintor y de Toledo. El artista cretense vuelve a la ciudad que le acogió. Un lujo que no volverá a repetirse y una excelente ocasión para darse una vuelta por la ciudad del Tajo.

El placer de viajar en un tren excepcional con el glamour de la Belle Époque. El Al Andalus, uno de los trenes turísticos más lujosos del mundo, ofrece esa posibilidad.

En El Hierro es posible experimentar un verdadero encuentro con la naturaleza, recorriendo senderos a pie o en bicicleta, sobrevolando valles en parapente o adentrándose en tubos volcánicos para hacer espeleología.

¿Y qué decir de Cádiz? Tierra privilegiada, reúne atractivos apreciados por quienes valoran el turismo en su verdadera dimensión cultural y festiva, ecológica, monumental y esencialmente andaluza. Es el sur.

La zona volcánica de La Garrotxa es el mejor exponente de paisaje volcánico de la península Ibérica. Tiene una cuarentena de conos volcánicos y más de veinte coladas de lava. La orografía, el suelo y el clima proporcionan una variada vegetación, a menudo exuberante. Una fiesta.
Por último, Albarracín (Teruel) cuenta con numerosos atractivos: localización, naturaleza, legado histórico islámico y arte medieval. Superadas las bajas temperaturas que registra el duro invierno, la Semana Santa es perfecta para hacer una visita.

Tren 'Al Andalus': el lujo de viajar en un hotel de primera

Interior del tren turístico Al Andalus.
Interior del tren turístico Al Andalus.

La combinación de los destinos y el refinamiento estético del propio tren, la comodidad que aporta o la gastronomía, tanto a bordo como en los lugares que se visitan, hacen que el viajero más exigente se sienta como en un hotel de primera clase. Tras casi dos décadas prestando servicio y ocho años en vía muerta, el tren Al Andalus volvió a rodar en la primavera de 2012, tras una profunda remodelación que ha mantenido su esencia original pero añadiéndole el confort de los ferrocarriles modernos.

Es uno de los trenes turísticos más lujosos del mundo. Muestra del clasicismo ferroviario, el Al Andalus inicia este mes la temporada 2014 con el itinerario clásico de Andalucía, de donde toma su nombre, un recorrido de seis días por Sevilla, Córdoba, Baeza, Úbeda, Granada, Ronda, Cádiz, Jerez, Sanlúcar de Barrameda y el Parque Nacional de Doñana, y la ruta ibérica, un viaje entre Madrid y Zaragoza que atraviesa las ciudades monumentales de Castilla, Navarra y Aragón. El tren consta de siete coches-suite de lujo, construidos en Francia en 1929 y que utilizaba la monarquía británica para desplazarse desde Calais hasta la Costa Azul. Esconde cuatro joyas: sus coches-salón de los años 1928 y 1930, destinados al ocio y al placer de los viajeros.

El Hierro: una elección que nunca defraudará

Playa de arena roja de El Hierro.
Playa de arena roja de El Hierro.

La Semana Santa puede ser la primera aproximación al sol y la playa. Y las Canarias son siempre una opción acertada: el clima está asegurado, la gastronomía no defrauda y los paisajes siempre sorprenden en cualquiera de sus islas. Pero probablemente la que conserva más celosamente sus valores naturales es El Hierro, la menor en extensión del archipiélago y uno de sus rincones más bellos. Tras la actividad volcánica submarina registrada recientemente frente a sus costas, dada oficialmente por finalizada, este puede ser el momento para acercarse: pocos visitantes, excelente oferta y naturaleza impresionante. En poco más de 270 kilómetros cuadrados es posible descubrir un continuo contraste de paisajes en los que poder observar coladas de lava, conos volcánicos, pinares, praderas o auténticos bosques de lauráceas (la laurisilva), junto a costas rocosas de espectaculares acantilados que se hunden en aguas transparentes y llenas de vida.

En El Hierro se puede disfrutar de alojamientos rurales con encanto para sentirse como en casa, elegir el hotel más pequeño del mundo, un apartamento cerca de las piscinas naturales, perfectas para el baño, o alojarse en el Parador, un edificio de estilo colonial, confortable y renovado por completo en 2001.

Albarracín: conserva la esencia de su legado histórico

Vista de Albarracín.
Vista de Albarracín.

En la provincia de Teruel, Albarracín es siempre una parada obligada. Se dice que es uno de los pueblos más bonitos de España, una localidad medieval que ha sabido guardar en sus calles el encanto del paso del tiempo.

Escalinatas y pasadizos, muros irregulares de color rojizo con entramado de madera o calles empedradas. Cada rincón, cada edificio, son un fiel reflejo de la singular historia en este pueblo turolense. Sus puertas y llamadores –picaportes de hierro imitando fantásticos dragones–, sus pequeñas ventanas con visillos de encaje, sus balcones de forja y madera tallada..., el más mínimo detalle es digno de ser observado. Y es que el monumento principal de Albarracín es la propia ciudad.
Es uno de los pueblos más visitados de Aragón, de ahí que esté preparado para acoger al turista. No es difícil encontrar un hostal, un hotel o una casa rural para pasar la noche o disfrutar de una escapada de fin de semana para conocer la sorprendente sierra que rodea el municipio. Tampoco falta una interesante oferta de restauración, recia, con especialidades elaboradas a base de productos típicos de la tierra.
Albarracín es Monumento Nacional desde principios de los años sesenta.

Cádiz: el encanto más especial del sur

Vista de la ciudad de Cádiz.
Vista de la ciudad de Cádiz.

Calas, ensenadas, inmensos arenales. La provincia de Cádiz reúne 260 kilómetros de costa y 138 kilómetros de playas. Hay playas con historia, como la de Trafalgar, frente a la que se libró la famosa batalla, y playas de película, como La Caleta, donde se grabaron escenas del agente 007; las hay pioneras en Europa en conseguir la certificación de gestión medioambiental de la UE, como la Victoria, y muy especiales, como la de Tarifa; playas ideales para la práctica del windsurf o la pesca submarina: Los Lances, Bolonia y Valdevaqueros, entre otras.

Además, en Cádiz es muy frecuente que el mar se encuentre con la montaña, con paisajes de pinares, bosques y marismas. Posee gran variedad de espacios naturales, de excepcional riqueza ecológica y diversidad de recursos propios; especies amenazadas, zonas húmedas y sectores costeros intactos, de momento.

Y luego está el viento... Su historia es antiquísima. Tartesos y fenicios visitaron estas tierras hace más de 3.000 años y levantaron la antigua Gadir, lo que convierte a la capital de la provincia en la más antigua de Occidente. Romanos y visigodos también dejaron su huella y, a partir del 711, fue territorio musulmán, hasta que Alfonso X El Sabio la reconquistó en la segunda mitad del siglo XIII.

La Garrotxa: un entorno natural único en España

Puente de Besalú, localidad de la comarca de La Garrotxa.
Puente de Besalú, localidad de la comarca de La Garrotxa.

Una comarca excepcional, situada a poca distancia de la ciudad de Gerona, con un horizonte perfilado por antiguos volcanes extinguidos. Es La Garrotxa, un espacio donde es posible disfrutar de dos tipos de paisaje muy diferentes. Por buena parte de la mitad sur se extienden más de 40 volcanes y diversas coladas de lava, formando un entorno suave, protegido; es el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa.

Hacia el norte, el paisaje cambia radicalmente, se vuelve abrupto y escarpado; es la Alta Garrotxa, área declarada Espacio de Interés Nacional. Estos lugares forman parte de la Red Naturaleza 2000, una iniciativa europea para proteger espacios naturales singulares, diversos, raros, bien conservados, representativos, frágiles o vulnerables. Las casas y hoteles rurales se encuentran en pequeños pueblos medievales de la zona, con calles empedradas e iglesias románicas que visitar.

La Garrotxa ofrece una combinación poco usual de actividades de aventura y culturales. El corazón de la comarca está entre Olot, Besalú y Santa Pau, desde donde se pueden hacer excursiones a los volcanes, rutas de senderismo, ciclovías, paseos a caballo o simplemente dejar transcurrir el tiempo, pasear y saborear la rica gastronomía local.

Toledo, el Greco vuelve a la ciudad que le acogió

Imagen de El Alcázar, dominando la ciudad de Toledo.
Imagen de El Alcázar, dominando la ciudad de Toledo.

Emplazada en lo alto de un promontorio granítico que el río Tajo rodea y aísla por los lados este, sur y oeste, mientras que por el norte se une con la meseta castellana a través de la comarca de La Sagra, la ciudad de Toledo siempre merece una visita. Pero la Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, es un momento muy especial, sentimientos religiosos al margen. Es única. Con el alumbrado del casco antiguo apagado, a partir de la una de la madrugada las procesiones transcurren a la luz de cirios y antorchas que resaltan el arte de las imágenes. El silencio y la belleza de la ciudad elevan la Semana Santa a su máxima expresión. Desde el Viernes de Dolores al Domingo de Resurrección, 18 procesiones recorren las estrechas calles de la ciudad.
Por si fuera poco, este año se conmemora el IV centenario de la muerte de El Greco, y la ciudad, principal escenario de su inspiración y donde disfrutó de sus mejores años, lo celebra por todo lo alto, reuniendo la mayor parte de la obra del artista cretense. Algunos cuadros han viajado desde varios países. Es, por tanto, una ocasión excepcional que tendrá continuidad a lo largo del año. El Parador es una excelente opción para alojarse por su espectacular vista sobre la ciudad.