La renta variable es el mejor activo de inversión a medio plazo, según los expertos

¿Sigue teniendo potencial el Ibex 35? La Fed tiene la última palabra

Los analistas ven al Ibex en los 9.600 puntos al cierre de 2013 en el escenario más optimista

El mercado espera que el banco central de EE UU retire los estímulos de forma gradual

Pantalla de la Bolsa de Madrid.
Pantalla de la Bolsa de Madrid. EFE

En la cuerda floja. La Bolsa española tiene un pie en el terreno de las pérdidas anuales y las dudas sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos tienen gran parte de culpa. Después del excelente comportamiento de los índices bursátiles en los últimos doce meses, aupados por las inyecciones de liquidez de los bancos centrales, precisamente el temor a que la Fed retire prematuramente los estímulos monetarios tiene en vilo a los mercados. Y los episodios de volatilidad, sobre todo en la Bolsa de Tokio, son prueba de ello. Esta inestabilidad ha llevado a algunas firmas de análisis a corregir a la baja sus perspectivas sobre la renta variable. Entonces, ¿se da por cerrado el ejercicio bursátil o es tan solo un alto en el camino?

A comienzos de 2013 el consenso tenía claro que este año sería el del Ibex 35. A mitad de curso, ¿han cambiado las apuestas? En su informe de estrategia del mes de junio, March Gestión adopta una posición más cauta y reduce la recomendación en renta variable europea “de forma táctica hasta neutral”. No obstante, según el director de inversiones Carlos Andrés, “sigue siendo el activo más interesante para invertir a medio plazo”. Igualmente, la mayoría de expertos habla de una corrección puntual del Ibex a la espera de que la Fed aclare sus intenciones sobre sus planes de estímulo, y sostiene que el tono positivo de la Bolsa española a largo plazo se mantiene invariable. Así, los analistas sitúan al selectivo madrileño por encima de los 9.000 puntos al cierre del año, incluso en el entorno de los 9.600 enteros en el escenario más optimista. Esto supondría una revalorización de casi el 18% desde los niveles actuales (8.150 puntos).

“Lo que más está presionando a la renta variable es el posible cambio de sesgo de la política monetaria de la Fed, pero aún así es el activo con más potencial al alza”, asegura Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4. “El Ibex seguirá subiendo en el segundo semestre y acabará el año en positivo si el mercado no pierde la expectativa de que los estímulos continuarán como mínimo hasta el último trimestre del año y la retirada será gradual”, señala Daniel Pingarrón, de IG Markets.

El banco central estadounidense podría anunciar este miércoles el inicio del fin del programa de compra de bonos, que actualmente alcanza los 85.000 millones de dólares al mes. El mercado espera que la desactivación del quantitative easing (QE) sea paulatina, a tenor de los datos macroeconómicos, que arrojan una tasa de paro en Estados Unidos (7,6%) todavía lejana al objetivo de la Fed del 6,5%.

“El ritmo de retirada de los estímulos será la clave de la evolución de los mercados en los próximos meses”, sentencia Aguirre, que advierte no obstante que “en un momento dado las Bolsas tienen que empezar a sostenerse por la recuperación de la economía real y no tanto por la actuación de los bancos centrales”. Para Anabel Laín, gestora de inversiones de Ibercaja Gestión, “estamos en un momento en el que se pone en duda la dinámica que ha motivado la inversión en renta variable desde principios de año”. Considera “si la Fed toma la decisión de dejar de comprar deuda, el efecto sería inmediato en el mercado de bonos, donde bajarían los precios y subirían las rentabilidades, de manera que los flujos volverían a dirigirse hacia la renta fija en contra de la renta variable”.

Aunque no es el escenario esperado, si la Fed recortara los estímulos antes de confirmar la consistencia de la reactivación económica, “entonces sería muy difícil que el Ibex y otras Bolsas acabaran el año en positivo”, indica Pingarrón.

Además de la Fed, la ausencia de nuevas medidas por parte del Banco Japón (BOJ) y del Banco Central Europeo (BCE) ha influido negativamente en los mercados a uno y otro lado del Atlántico en las últimas semanas. A esto se suma la incertidumbre ante las elecciones alemanas el próximo otoño.

Con todo, tal y como apunta Juan Barriobero, de la gestora de fondos de Deutsche Bank, “el entorno macro está mejorando y los motivos por los que la intervención de la Fed pudiera ir a menos serían buenos; se basarían en la mejora de la economía”. De este modo, añade, “una vez pasado el periodo de ajuste, no sería negativo para las Bolsas”.

“Al mercado español lo que más daño podría hacerle sería una revisión a la baja de las expectativas económicas para la recta final de 2013 y 2014”, apunta Miguel Pareja, analista de Bolsa 3. “Todo lo que fuera empeorar las previsiones que se están descontando implicaría derribar los cimientos sobre los que se ha apoyado la recuperación bursátil del último año”.

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