El miércoles Ben Bernanke comparecerá en rueda de prensa para anunciar los cambios

¿Frenará la Fed el programa de compra de bonos?

La tasa de desempleo en EE UU está en 7,5%

Los analistas aplazan a finales de años los cambios en la política monetaria

Ben Bernanke, presidente de la Rerserva Federal
Ben Bernanke, presidente de la Rerserva Federal REUTERS

¿Qué cabe esperar de la reunión de la Fed? Esa es la pregunta que ronda a los inversores desde que el pasado mes de marzo surgieron las primeras voces discordantes sobre la duración del programa de compra de bonos, conocido como Quantitative Easing (QE). El temor a que Ben Bernanke retire de un plumazo las medidas que han servido de base a la recuperación ha vuelto a despertar el recelo de los inversores. Estos han visto en ello la excusa perfecta para iniciar la corrección después de un comienzo de año bastante prometedor.

El presidente de la Reserva Federal ha afirmado en reiteradas ocasiones que la política monetaria dependerá de cómo evolucione el desempleo. No obstante, y aunque la cifra actual de paro está lejos de los objetivos del banco central estadounidense (7,5% frente al 6,5%), algunos creen que en el corto plazo el mercado puede asistir a una ralentización en el programa de compra de bonos. Soledad Pellón, estratega de IG Markets, señala que, con independencia de la decisión que se tome, “los mercados han ponderado la posibilidad de que se aminoren los 85.000 millones de dólares mensuales hasta cerca de 65.000 millones este otoño”. No obstante, existe la opción de que no se comunique cambio alguno o que la reducción sea menor de lo esperado. De ser así, los inversores lo celebrarían tal y como indica la analista.

La idea de que no se aprobará una reducción en el ritmo de compra de activos es la tesis que defiende Inversis Banco en su estrategia semanal. “Creemos que los datos acumulados desde la última reunión no son aún suficientes para un giro en las medidas cuantitativas”. Asimismo opinan que aunque las cifras de empleo son positivas éstas “demandan de confirmación”. Con todo esto, la firma pospone a septiembre cualquier planteamiento encaminado a la reducción en el ritmo de compra.

Renta 4 también considera poco probable una retirada de los estímulos y retrasa la fecha para los cambio a octubre. La razón que sirve de base a la afirmación no es otra que el desempleo y las presiones inflacionistas. De acuerdo a lo señalado por la casa de análisis las expectativas de inflación, actualmente en el 1,1% (frente al 2-2,5% que establece la Fed), dejan margen para continuar con las medidas que han permitido tanto a la economía como al mercado recuperar la forma.

A la vista de que no parece que vaya a haber un cambio significativo, desde Link Análisis consideran que ante las dudas abiertas por la sobreexposición a los medios de muchos de los miembros de la Fed, la solución para reducir la volatilidad pasa ahora por una mayor claridad por parte de Bernanke en la rueda de prensa que celebre el miércoles. Si bien la semana pasada The Wall Streert Journal confirmó que los tipos de interés se mantendrán en mínimos históricos durante mucho tiempo, los inversores necesitan un mensaje claro que les devuelva la confianza. Sin embargo, los analistas creen que la ambigüedad seguirá siendo la tendencia imperante.

Uno de los defensores de esta idea es Pablo González, consejero delegado de Ábaco Capital. González cree que esa estrategia es la más acertada para ir tanteando al mercado a la vez que se mantiene la flexibilidad necesaria para poder ajustarse con mayor rapidez al comportamiento del mercado. Las medidas de estímulo que acompañan a EE UU desde finales de 2008 son un experimento jamás ensayado por lo que predecir el cómo evolucionará la economía y el resto de agentes una vez se hayan eliminado es muy difícil, apunta el experto.

González, en sintonía con el resto, señala que habrá que esperar a finales de año para una moderación en la adquisición de bonos y apunta al lenguaje que emplee Bernanke como la llave de esta reunión. Si hasta hace unas semanas el precio de los activos financieros era la gran preocupación después de los máximos registrados por el Dow Jones y el S&P 500, ahora el objetivo es evitar un desplome de los mismo, indica el analista. “El nivel actual de los tipos y de la Bolsa son los óptimos. Para mantenerlos puede que la clave sea moderar el discurso”, afirma.

Esta semana es el turno de la Fed pero a la siguiente todas las miradas estarán puestas en el BCE, lo que demuestra una vez más que los bancos centrales –algunos más agresivos que otros- continúan siendo el sustento de la recuperación. Un repliegue acelerado en la inyección de liquidez al sistema podría dar al traste con lo recurrido en los últimos meses. Aunque el PIB de EE UU se situara en el 2,4% en los tres primeros meses de 2013 todavía queda por ver si su economía puede mantenerse en pie sin ayudas adicionales. A pesar de las desavenencias una la mayoría de los miembros del comité (14 frente a un total de 19) son partidarios de mantener el programa

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