El BCE decide mantener los tipos de interés, aunque no por unanimidad

Draghi empeora las previsiones para el PIB de la eurozona en 2013

Dice que “parte del ajuste fiscal de Italia continuará de forma automática”

Prevé una contracción del PIB este año del 0,5%, frente al 0,3% esperado en diciembre

Reconoce que la decisión de no bajar tipos no ha sido unánime

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. Efe

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha defendido hoy la hoja de ruta marcada por la institución desde el inicio de la presente crisis y, si bien ha reconocido que hay riesgos sobre la economía de la zona euro, no ha dado muestras de una mayor apuesta por el crecimiento en detrimento de las políticas de austeridad. Draghi ha insistido en que las reformas estructurales de los gobiernos deben seguir reforzando la política del Banco Central Europeo, en una clara alusión a Italia para que continúe en la senda de consolidación fiscal iniciada durante el gobierno de Mario Monti.

El BCE ha decidido mantener sin cambios los tipos de interés en el 0,75%, según esperaba el consenso de mercado. Pero Draghi ha reconocido que la decisión se ha tomado tras debatir la conveniencia de una rebaja y sin que haya habido unanimidad. De hecho, Draghi ha constatado la debilidad de los últimos datos conocidos y una contracción del PIB en el cuarto trimestre del 0,6% mayor de la esperada, por lo que la institución ha revisado a la baja las proyecciones para este año y el que viene.

Así, el BCE prevé una contracción para la zona euro en 2013 del 0,5 %, frente a la del 0,3 % pronosticada en diciembre. Además, estima que la economía de los países que comparten la moneda única europea crecerá un 1% en 2014. Draghi explicó que el BCE contempla que la economía de la eurozona crecerá en un rango entre un -0,9 y un 0,1 % en 2013 frente al cálculo anterior adelantado en diciembre de entre el -0,9 y 0,3 %. “La nueva estimación de PIB para 2013 refleja la mayor contracción de la economía en el cuarto trimestre,aunque la recuperación general permanece sin cambios”, señaló Draghi.

También se han rebajado los pronósticos de inflación. La entidad calcula ahora que los precios subirán este año entre un 1,2% y un 2% y en 2014, entre un 0,6% y un 2%. Draghi aseguró que las expectativas de inflación “están firmemente ancladas” y “en línea con la estabilidad de precios a medio plazo”.

El presidente del BCE ha vuelto a recordar que las medidas que toma la institución, con tipos de interés en mínimos históricos y suministro ilimitado de liquidez al sistema financiero, siguen sin trasladarse a la economía real, en la que el crédito continúa sin fluir. “Tenemos que tratar de resolver, aunque no está claro si podemos hacer mucho, el problema de la transmisión de nuestras políticas a la economía real”, ha apuntado, para añadir después que el BCE mantendrá su política acomodaticia “todo el tiempo que haga falta”.

Y al tiempo que ha reconocido que las decisiones del BCE aún no se se trasladan de forma directa en creación de empleo y crecimiento económico, ha insistido en que la disciplina fiscal que deben aplicar los gobiernos de la zona euro es el camino correcto para cumplir ese objetivo."Puedo decir que Italia debería continuar con el camino de las reformas estructurales y avanzar en la consolidación fiscal. Es lo que da la credibilidad a los mercados, genera tipos de financiación más bajos y mayor creación de empleo”, ha defendido Draghi.

Draghi no ha desaprovechado la ocasión para apuntar lo que el BCE espera de Italia, si bien también ha restado importancia al efecto que el resultado de las elecciones italianas ha tenido en el mercado. Ha señalado que, tras un primer momento de “cierta excitación, los mercados han vuelto donde estaban”, y ha destacado que el posible contagio a otros países se ha amortiguado en esta ocasión.

El análisis del resultado de los comicios italianos, que han generado un panorama de difícil equilibrio político capaz de complicar la continuidad de la aplicación de las reformas estructurales, era uno de los puntos que más expectación creaba la rueda de prensa de hoy de Mario Draghi. Y el presidente del BCE ha afirmado, en primer lugar, “que los mercados entienden que vivimos en democracia”. Para a continuación quitar hierro a la inquietud sembrada en principio entre los inversores. Ha defendido que“parte del ajuste fiscal de Italia continuará de forma automática” y ha asegurado que el contagio a otros países, en alusión a España, “se ha amortiguado esta vez, en contra de lo que sucedió hace un año”. Sobre la posibilidad de que el nuevo marco político en Italia derive en una eventual petición de rescate, Draghi ha recordado que"las reglas de la OMC son las que son, no depende de nosotros sino de los gobiernos. Ya conocen las reglas, les toca a los gobiernos actuar".

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